Fundanica contabiliza que en 14 meses han fallecido 70 menores de edad en la entidad carabobeña. La falta de tratamiento no es lo único que puede complicar la salud de los pacientes: la insalubridad en el nosocomio los expone a bacterias que podrían agravar aún más su estado. Los padres aseguran que el centro de salud solo presta el servicio de alojamiento, pues deben llevar todos los insumos médicos.

Valencia. Ocho niños que permanecen hospitalizados en la unidad oncológica del Hospital Universitario Ángel Larralde (HUAL), mejor conocido como Hospital Carabobo, ubicado en el municipio Naguanagua, corren riesgo de agravar sus estados de salud por la falta de medicamentos para cumplir con los ciclos de quimioterapia y estado inmunológico, además podrían contraer bacterias por la falta de aseo del área de hospitalización.

Daniela Chacón es una joven de 15 años y es paciente con cáncer, ya le fue amputada una pierna a consecuencia de su patología, un artesarcosma en tibia izquierda. Este lunes sus lagrimas brotaron al comentar que no tiene tratamiento para continuar con el ciclo de las quimioterapias, el temor y la tristeza se apoderan de ella al asegurar que siete de sus compañeros ya se han ido. Fueron unos guerreros que se fueron por falta de medicinas. Su clamor es que quiere vivir, estudia cuarto año de bachillerato y lamenta la situación por la que está pasando.

Yelitza Arenas es madre de Daniela, comentó que desde hace un año el dianóstico de su hija mayor cambió sus vidas. Aseveró que apenas ha cumplido con cinco quimioterapias. El elevado costo de los medicamentos —que van de dos millones en adelante— ha obligado a la familia a desprenderse de algunos enseres para poder cubrir los pagos. La falta de efectivo y transporte también dificultan que la joven pueda llevar en regla su tratamiento.

Otros familiares denunciaron la falta de insumos en el centro asistencial:

El hospital solo nos presta la infraestructura, nosotros tenemos que traer todo, inyectadoras, antibióticos, medicamentos, manifestó Néstor Quero, padre de una niña de seis años que fue diagnosticada con cáncer de riñón.

Quero recibió la noticia sobre la enfermedad de su hija el pasado 2 de enero y al igual que Arenas, ha tenido que salir de algunos bienes para costear parte del tratamiento. Vendió su vehículo en divisas y con eso consiguió parte de los esquemas de quimioterapia en el extranjero a través de amigos que están fuera de las fronteras venezolanas. Algunas costaron 100 dólares, otras 200 dólares.

Los representantes de la Fundación de ayuda al niño con cáncer del estado Carabobo (Fundanica) denunciaron que la falta de medicinas antineoplásicas y de soporte agravan la condición de los menores con cáncer atendidos en el hospital adscrito al Instituto de los Seguros Sociales (IVSS), referencia oncológica en la región central del país y único ente autorizado para importar los fármacos requeridos para el tratamiento de células tumorales malignas.

Advierten sobre la escasez de hemoderivados por la falta de reactivos para hacer la serología —examen que descarta algún virus de la sangre— necesaria para transfundir a pacientes oncológicos comprometidos.

De acuerdo con el balance de Fundanica, Carabobo ha registrado alrededor de 70 pacientes fallecidos, entre niños y adolescentes, con esta patología en los últimos 14 meses.

Fotos: Leomara Cárdenas


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