Mamera, La Candelaria, barrio Anauco en San Bernardino, Lídice, San Martín, avenidas Panteón, Urdaneta y Fuerzas Armadas, Caricuao y Coche se sumaron a las acciones de calle.

Caracas. Desde el 1° de abril, cuando la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a la calle en defensa de la Constitución y en contra de las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que restan las facultades de la Asamblea Nacional, las concentraciones se desarrollaban en el municipio Chacao. Luego, a las manifestaciones se sumaron los vecinos de El Valle, El Paraíso, La Vega y Montalbán.

68 días después las protestas se han regado como pólvora en otras zonas populares del municipio Libertador.

En Mamera, La Candelaria, barrio Anauco en San Bernardino, Lídice, San Martín, avenidas Victoria, Panteón, Urdaneta y Fuerzas Armadas, Santa Mónica, Caricuao y Coche se han registrado acciones de calle.

Las protestas comienzan en horas de la tarde con barricadas y toques de cacerolas. Y más allá del rechazo a las decisiones del Poder Judicial, la crisis económica —que se refleja en una elevada inflación y desabastecimiento de artículos básicos— también es otra causa de las manifestaciones.

Por zona

En La Vega los reclamos empezaron por el retardo en la distribución de las bolsas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), luego se pronunciaron en contra de la Constituyente y por la mala gestión de los consejos comunales.

En El Valle han salido varias veces por las bolsas de comida y por el desabastecimiento de rubros alimenticios. Pero ahora el llamado grupo de la Resistencia es el que organiza las acciones de calle cada noche, las cuales se extendieron a la parroquia Coche, donde no se han escapado de la represión de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

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Todo esto sucede mientras que las autoridades del Gobierno siguen de frente con la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Frente a la acción oficial, los vecinos dicen que no ven salida a los problemas cotidianos como el alto costo de los alimentos, la desaparición del pan de las panaderías, las fallas en los servicios públicos y la inseguridad. “La Constituyente no resuelve esos problemas”, comentó Marcos Suárez, vecino de El Valle.

Con temor a ser agredidos por miembros de grupos paraestatales, en Mamera llevan dos días en protesta por el retraso en la venta de las bolsas de comida, por la escasez de gas doméstico y por la inseguridad. Los vecinos relatan que la gente ya no es chavista y que está en contra de las políticas gubernamentales.

En Caricuao también han salido a protestar por las deficiencias del alumbrado público y por el intermitente transporte público. Han hecho vigilias, cerrado vías y caminatas por el bulevar en protesta por los caídos en las manifestaciones opositoras.

A las acciones se unen los vecinos de las zonas residenciales, rurales y de los barrios. Comparten las mismas necesidades y mantienen las mismas exigencias políticas.

Muchas de las manifestaciones son promovidas por la MUD, pero está ocurriendo que es el mismo pueblo que sale como sucedió en Mamera y en el barrio Anauco.

                                                                Protestas en cifras

Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) entre el 1° de abril y el 30 de mayo en todo el país se han registrado 1791 manifestaciones, equivalente a 30 protestas diarias.

Las acciones de calle se han extendido en todo el territorio nacional, siendo Distrito Capital, Miranda, Táchira, Carabobo y Mérida las entidades que contabilizan mayor número de protestas.

De hecho, en Distrito Capital la ONG contabiliza el mayor número de manifestaciones, 192 en total.

En comparación con las protestas de abril y mayo del año pasado, cuando sumaron 1227, se registra un incremento de 46 % en el número de manifestaciones de calle.

El OVCS sostuvo que los hechos de violencia y represión son mayores desde la activación del Plan Zamora, el pasado 18 de abril de 2017, y se agudizaron con la activación del Plan Zamora en una segunda fase, casi un mes después, el 17 de mayo de 2017.

Este plan promueve y consolida acciones conjuntas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), milicianos y civiles armados, facultándolos inconstitucionalmente para actuar en el control de orden público o en cualquier otro ámbito que decidan de su interés.

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