La tubería de 60 pulgadas que estalló la madrugada de este jueves y que debió ser reemplazada en su totalidad, estaba siendo parchada. Unas 30 casas resultaron afectadas, hubo 10 damnificados y 5 lesionados.

Barcelona. El estallido de una tubería matriz de agua potable de 60 pulgadas, despertó este jueves 9 de noviembre —aproximadamente a las 4:00 a. m.— a los residentes del barrio José Antonio Anzoátegui, mejor conocido como “Molorca” en Puerto La Cruz, provocando el pánico entre los vecinos quienes veían como una ola de cerca de 1.0 metros de altura penetraba con furia en sus hogares.

Tras las escenas que se asemejan —aunque salvando las distancias— al deslave del estado Vargas, y ya con la calma reinando en el sector, organismos de seguridad y residentes dan cuenta de un total de 30 casas afectadas, 10 damnificados y 5 personas lesionadas, en un evento que los lugareños indicaron “se pudo evitar”.

Al llegar al lugar, lo primero que se percibe es un desastre de gran magnitud, pero como afirman los mismos residentes: “Dios nos quiso mucho para solo tener cinco heridos y varias casas dañadas, esto puso ser peor”.

Unas 30 casas resultaron con daños de consideración y algunas quedaron inhabitables.

Greiser Marcano es una de las damnificadas, ella junto con su esposo y sus dos pequeñas de seis y cuatro años, sostienen que cuentan la historia de milagro. Su casa está a escasos 30 metros del lugar donde se rompió la tubería y tan solo una pared la salvó de rodar cerro abajo con su familia.

La casa de mi primo, que estaba al lado de la mía, sí se la llevó y él resultó herido porque la corriente lo arrastró hacia la avenida, a nosotros se nos metió el agua por el techo y nos tapó casi un metro, mi marido consiguió como pudo las llaves de la puerta principal y cuando abrió fue que el agua comenzó a salir de la casa, casi nos ahogamos aquí, dijo.

El agua subió más de un metro e inundó varias viviendas.

Marcano es una las personas que señala que la tragedia se pudo evitar. Hace seis meses denunciaron ante la compañía que regenta el servicio de agua en el estado, Hidrológica del Caribe (Hidrocaribe), el daño que presentaba la tubería y en la misma hicieron caso omiso de la advertencia.

Tenemos dos años denunciando esto, hace seis meses fuimos cuando se le hizo un hueco no más grande que una tapa de mayonesa y nos dijeron que teníamos que hacer un documento respaldado por el consejo comunal y este es el resultado. Esto se pudo evitar, pero no les dio la gana de venir.

Lilibeth Lezama también resultó afectada, y afirma que durante la situación al lugar “acudió Raimundo y todo el mundo”, pero un día después de la tormenta solo personal de Hidrocaribe se mantenía en el sitio haciendo las reparaciones a la tubería. Ayer [jueves], nos censaron seis veces y estamos esperando que venga Protección Civil para que determine cuál es la zona de riesgo y si nos van a reubicar o no.

Solución temporal

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Trabajadores de la empresa hidrológica sostuvieron que la rotura de la tubería fue de 2.10 metros de ancho y que estimaban para la tarde-noche de este viernes reparar el sistema.

Otro trabajador del ente, que no quiso ser identificado, expresó que el parche es una solución temporal y no durará mucho, que lo ideal sería reemplazar el tramo de tubería.

La tubería que debió ser reemplazada estaba siendo reparada con un parcho.

Lo ideal es quitar toda la tubería afectada pero colocar una nueva, pero eso no es posible porque hay que dejar al 75 % de la zona norte de Anzoátegui sin agua como por una semana, hacer una inversión millonaria y por lo intrincado del terreno eso prevé más tiempo. Esa tubería tiene ya como 50 años y cumplió su vida útil.

Con todo el panorama, los residentes del barrio José Antonio Anzoátegui esperan soluciones rápidas a sus necesidades esenciales. Agua y comida son la primera prioridad.

Vea cómo quedó la comunidad luego del incidente:

Fotos y video: José Camacho



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