El mediocampista del Chicó de Guayana, José Gabriel Coronado, explicó porqué participó en la marcha opositora del 19 de abril en la que fue detenido.

Caracas. La noticia del arresto de un futbolista profesional en la multitudinaria jornada de movilizaciones del 19 de abril llamó la atención de no pocos medios internacionales. Hasta el prestigioso diario As de Madrid dio cuenta de la detención por unas horas de un joven de 19 años que milita en el Chicó de Guayana de la Segunda División venezolana.

José Gabriel Coronado revisa el mensaje telefónico y de entrada se niega a hablar del tema. Y mediante una nota de voz explica sus razones: “Yo con gusto te doy la entrevista, pero cuando los venezolanos que están presos sean liberados y estén con sus familias”, se excusa el mediocampista de contención, que luego accede a hablar ante la insistencia del periodista.

“Mucha gente dice que los futbolistas viven cómodos y sí hay futbolistas que ganan para vivir bien y otros que no. Yo no gano lo suficiente para vivir tranquilo pero igual me preocupo y no solo por mí, sino también por mi familia, las familias de los que juegan conmigo y las de todos los venezolanos. Esa fue la razón por la que salí a luchar ese día, por la comida y el bienestar de todos. Todos debemos salir a pelear por una Venezuela libre”, afirma el joven que se siente identificado con los pronunciamientos recientes de los legionarios vinotintos Tomás Rincón, Roberto Rosales, Alejandro Guerra y Salomón Rondón, entre otros, sobre la situación del país.

“Los futbolistas que están en el exterior viven bien pero se preocupan por el país. Todos los venezolanos les agradecemos que estén pendientes de nosotros”, resalta Coronado.

Admirador de Tomás Rincón y Luka Modric

Como buen volante de primera línea, José Gabriel admira a dos internacionales que actúan en esa posición. De Venezuela a Rincón y del fútbol internacional al croata del Real Madrid, Luka Modric.

“Llego al fútbol porque es el deporte que más me gusta. Siempre lo he querido practicar y gracias a Dios soy profesional. El equipo me ha tratado muy bien y cada día trabajo más fuerte. Uno debe ganarse su puesto y trabajar para eso”, comenta en cuanto a su actualidad con la oncena que marcha sexta en el Grupo Oriental de la categoría de plata criolla.

En casa, Coronado es el mayor de otros dos hermanos —gemelos de 13 años— y también futbolistas que militan en Mineros. Sus padres trabajan y, pese a la complicada situación, asegura que a la familia no le falta el pan diario. No obstante, el plan a mediano plazo es “fajarse” a entrenar para jugar en el exterior y eventualmente poder cumplir su sueño de llegar a la Vinotinto.

“Trabajo full para ser lo que quiero ser. Más bien a veces me dicen que descanse porque me puedo quemar. Pero yo digo, si Cristiano entrena todos los días y a toda hora, ¿cómo no voy a hacerlo yo”, se pregunta y antes de colgar, el joven hace una reflexión e invita a sus compatriotas a ser más solidarios. “Hay que ponerse en los zapatos de otras familias que no tienen trabajo, no tienen qué comer y no tienen nada. Eso me duele porque es mi país y son mis hermanos venezolanos”.

Foto: Prensa Chicó Guayana



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