Desde el 23 de enero la Asamblea Nacional ha ido tomando control de los activos venezolanos en Estados Unidos, como recuperar las operaciones en Citgo luego de nombrar una nueva directiva y la ocupación este 18 de marzo de sedes diplomáticas. Washington arrecia sus sanciones contra un gobierno desconocido por medio centenar de países y señalado de cometer violaciones de Derechos Humanos.

Caracas. La administración de Donald Trump es una de las más críticas del gobierno de Nicolás Maduro. El 23 de enero, cuando Juan Guaidó juró frente a los venezolanos como presidente encargado de Venezuela, Estados Unidos fue la primera nación en reconocerle, desde entonces la Asamblea Nacional ha ido tomando control de los activos del Estado en ese país, como recuperar las operaciones de Citgo luego de nombrar una nueva directiva y la ocupación este 18 de marzo de sedes diplomáticas. Nicolás Maduro, quien es señalado de cometer crímenes de lesa humanidad en la nación y desconocido por medio centenar de países, enfrenta hoy sanciones que buscan su dimisión en el poder.

Venezuela atraviesa cinco años de recesión económica y casi dos en hiperinflación. Un apagón ocurrido el 7 de enero trajo saqueos y pérdidas materiales a lo poco que queda en el país. Sectores como el ganadero registran pérdidas en los primeros cinco días sin electricidad que superan los $10 millones. La crisis económica, política y social, genera diversas protestas. Los venezolanos claman por servicios básicos como agua, luz y transporte.

Ante este escenario EE. UU. busca frenar las transacciones de Maduro que podrían desviar fondos públicos de manera ilegal. Según la agencia de noticias Reuters, Washington evalúa restringir el uso de las tarjetas Visa y Mastercard en el país, información que hasta la publicación de este trabajo no ha sido confirmada o rechazada por fuentes oficiales.

En entrevista con el economista Leonardo Buniak, Crónica.Uno consultó los posibles efectos que tendría limitar el uso de las tarjetas en Venezuela. Buniak sostuvo que hay dudas sobre la medida, motivado a que no está confirmada y «ni siquiera» el sistema bancario venezolano maneja la información, sin embargo, expresó los factores que se manifestarían en un escenario posible:

  1. La medida impactaría en tarjetas de crédito internacionales de bancos norteamericanos como City Bank, Bank Of America, entre otros. Aquellos venezolanos que son tarjetahabientes pudieran verse afectados.
  2. Las tarjetas internacionales no tienen prohibición de ser usadas en la nación. Sin embargo, los clientes no hacían uso de ellas debido a la tasa del dólar Dicom que se mantuvo por debajo del paralelo hasta enero de este año. Desde entonces el uso de las tarjetas se ha disparado con un dólar oficial en 3200 bolívares. Sobre esto, Leonardo Buniak dice que estas tarjetas podrían ser bloqueadas debido a las sanciones financieras de EE. UU. en Venezuela.
  3. Buaniak: “Bank Of America ya prohíbe el uso de tarjetas en Venezuela y eso tiene mucho que ver con las sanciones porque el riesgo reputacional cuenta para los bancos americanos, por lo que temen ser objeto de una prohibición o una suspensión de uso”.
  4. Un grueso importante de las operaciones de compraventa de bienes y servicios se hace a través de tarjetas de crédito. Mastercard y Visa concentran un 90 % de las tarjetas de crédito en Venezuela, según Buniak.
  5. Estima que en el sector financiero también tendrían efecto. A juicio de Buniak, las tarjetas de crédito representan 20 % de toda la cartera de crédito de la banca venezolana, el resto se divide en comercial, agrícola, créditos personales, entre otros. Tendría un impacto tremendo en los ingresos financieros, pero el impacto más grande está en las ventas de establecimientos comerciales, el crédito al consumo.
  6. Para Buniak, las tarjetas de crédito se han convertido en un complemento del salario mínimo de los venezolanos (Bs. S. 18.000 – $ 6), donde Visa y Mastercard tienen “una figura importante”. En Venezuela el salario mínimo solo compra un kilo de queso o casi dos cartones de huevos.
  7. De aplicarse la restricción generaría parte de la paralización del sistema de pago de los venezolanos, al no poder usar las tarjetas de crédito ni adquirir bienes y servicios.

Por último, el analista en Finanzas, Henkel García, añadió lo siguiente:

Si la medida es aplicada a prestamistas de créditos nacionales, restringiría el crédito de consumo a muchas familias, pero también es limitado porque nadie tiene saldo libre en las tarjetas de crédito. El mayor impacto con ciertos inconvenientes muy particulares, estaría sobre los saldos domiciliados y lo más preocupante es, si abarcaría los sistemas de débito que son empresas de la familia Mastercard y Visa, eso tendría un efecto importante en las transacciones comerciales en Venezuela, representaría un escenario más complejo, pero no creo que lleguen hasta allí [sanciones], creo que se quedaría en operadores internacionales.


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