El joven violinista, quien fue detenido el pasado 27 de julio, no ha podido tener contacto con sus familiares, provenientes de Valencia. Tampoco puede recibir la comida o ropa que estos le envían al destacamento de la GNB ubicado en El Paraíso.

Caracas. Si le hacen esto a una persona que solo está tocando violín, ¿qué le pueden hacer a una persona que no tienen una herramienta artística y sale a la calle a marchar con su propia voluntad?, se preguntó Hazel Pinto, novia de Wuilly Arteaga, quien ahora es conocido como “el violinista de las protestas”.

Arteaga, de 23 años, fue detenido por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) el pasado 27 de julio, en Bello Campo, durante el paro cívico convocado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) mientras hacía lo que ha hecho en todas las actividades opositoras: tocar el violín.

A dos semanas de ser privado de libertad de manera ilegal en el comando 433 de la GNB, en El Paraíso, su madre solo lo ha podido ver en una ocasión —el pasado domingo 6 de agosto— y por 10 minutos, porque así lo quisieron los guardias.

Durante la visita, su madre se enteró de que al joven no le llegan los alimentos y la ropa que le han llevado sus amigos y familiares. Su novia contó que solo consume lo que le dan otros detenidos en el destacamento.

Aparte de la zozobra ante la detención, los familiares han tenido que trasladarse desde Valencia hacia Caracas, lo que les ha generado más gastos.

Ella [su madre] vive en Flor de Amarillo, una zona muy vulnerable y se ha tenido que hacer un esfuerzo para reunir el dinero y traerla hasta acá [Caracas]. Pero es un dolor muy fuerte, porque le ha tenido que suplicar a los guardias que lo dejen ver o que le pasen la comida, pero ellos simplemente no lo permiten, comentó Hazel.

El joven también ha sido víctima de torturas, pues el día que lo arrestaron fue golpeado y tiene una lesión en el oído derecho. También funcionarios de la GNB le quemaron parte de su cabello y los vellos de sus piernas.

Arteaga fue golpeado por funcionarios de la GNB el día de su detención

Pinto y Arteaga mantienen una relación sentimental desde hace cinco años, cuando se conocieron mientras tocaban en una orquesta en Valencia. Su pasión por la música los conectó desde la primera vez, la misma que los impulsó a ambos a participar en las protestas desde el pasado 1° de abril, momento en que iniciaron las manifestaciones opositoras.

Es muy fuerte esta situación. No solo por el hecho de no tocar en la calle con él, sino también que la represión se haya ensañado con él, cuando él siempre ha estado tocando el violín, dijo la joven.

El violinista fue herido con perdigones en la cara, en manifestaciones anteriores, y el pasado 24 de mayo uniformados de la Guardia le destruyeron su instrumento durante la represión en Altamira.

También lo detuvieron el pasado 17 de julio, en otra protesta en El Paraíso, pero lo liberaron en horas de la noche. “Ahora lo aprehendieron ilegalmente, cuando solo estaba tocando su violín. Aun así se lo llevaron. Y no le permiten las visitas, ni la ropa ni comida”

De acuerdo con Pinto, el músico solo ha tenido contacto con sus abogados en dos ocasiones, cuando realizaron la presentación ante el tribunal y cuando le realizaron el informe médico en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Tiene cargos por instigación pública y detentación de objetos incendiarios. Y durante la presentación en los tribunales le asignaron un defensor público en contra de su voluntad.

Con esta acción, de acuerdo con el Foro Penal, quien ha asistido al joven en el caso, a Arteaga se le ha negado el derecho a la defensa, pues los abogados de la organización no fueron notificados sobre esta audiencia de presentación.

Actualmente, al joven le fue impuesta una medida cautelar con el requisito de presentación de fiadores para su liberación, lo cual significa que seguirá detenido entre 30 y 45 días más, señaló el Foro Penal en su informe de represión del mes de julio.

El día de la detención de Arteaga, también se llevaron a su compañero, Gian Marco Centorame, quien toca la caja flamenca. Sin embargo quedó en libertad el 28 de julio.

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Bajo amenazas

Pinto piensa que cada una de las acciones contra Arteaga han sido una manera de infundir miedo, para que dejen de manifestar de forma artística con sus instrumentos. Desde que participan en las protestas han recibido amenazas anónimas por teléfono, como por redes sociales.

Cuando le lanzaban las balas de perdigones a Wuilly le decían ‘las próximas serán de verdad’. Siempre hemos recibido las amenzas anónimas,  nos dicen cosas para asustarnos, quiero pensar que solo lo hacen para generar miedo y terror, porque nuestro aporte es musical y artístico.

Pinto sigue asistiendo a las protestas, con su instrumento: el clarinete. A pesar del riesgo que esto supone, ella mantendrá su lucha en la calle.

Ese mensaje me llegó desde el primer momento que le reventaron el violín, que fue algo que le dolió, pero me dijo que no importaba, que iba a tomar más fuerza para salir a la calle, seguir protestando por los derechos y por la libertad. Y fíjate todo lo que ha pasado este tiempo, y estoy segura de que, aunque no he podido verlo, él sigue pensando lo mismo, soltó.

Wuilly Arteaga se hizo conocido al asistir con su violín a las protestas

Fotos y videos: Francisco Bruzco/Cortesía



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