Enio González es policía desde hace 22 años y de un tiempito para acá tiene miedo de salir a trabajar por como está la cosa

Yohana Marra / @yohanamarra

Caracas. “Últimamente salgo de mi casa con miedo de que no voy a volver por como está la situación”. Ser policía le cambió la vida a Enio González, inspector jefe de la Policía del Municipio Sucre.

Los motivos le sobran, pues desde hace algunos años los funcionarios son el blanco favorito de los malandros y por eso, en sus 22 años de experiencia, trata lo menos posible de reflejar que es policía aunque es obvio.

“Siento que no voy a volver a casa por simplemente tener un arma o una moto, ya muchos saben mi oficio”, dijo.

Afortunadamente en todos los añales que lleva trabajando nunca lo han herido, e intenta actuar lo más responsable posible y con mucho cuidado. Sin embargo, con el buen humor que lo caracteriza detrás de ese uniforme que le dobla el cuerpo, bromeó acerca de que ha tenido suerte para salvarse o ha sido muy cobarde y se esconde. No es así.

 A tiempo completo

Tomó un antigripal que le dio un compañero para calmar el malestar que tenía en el cuerpo y la nariz, mientras su mente estaba dividida entre sus quehaceres y una de sus hijas enferma en la clínica. Con todo y eso, a las 7:00 am estuvo como un clavel en la sede de Polisucre aunque se durmió de madrugada.

Aseguró que sabe su hora de entrada pero no la de salida, siempre es en la noche. “Ser policía es un compromiso, te debes más a la sociedad que a tu familia. Estas expuesto a dar la vida por alguien que no conoces, desde lo más simple como ayudar a un gatico hasta enfrentarte a un delincuente”.

Lee también
Asesinaron a taxista que viajó a Caracas a buscar a un cliente

Lamentó que por un policía paguen todos y sean mal vistos. Aseguró que la gente no está acostumbrada a que un funcionario los trate con respeto, por eso se sorprenden con él y hasta le han dado las gracias por su educación o disculpado por saltarle de mala manera al principio.

“Hay compañeros que ensucian nuestro trabajo, más de 75% somos profesionales. Quien ejerce una profesión es porque realmente le gusta, esta es una tan digna como cualquiera. A nosotros más que darnos reconocimientos, nos dan críticas”, soltó.

Desde muchacho sabía lo que quería estudiar, empezó en la Academia Militar pero se decepcionó así que fue a parar en la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip, ahora Sebin) por unos meses, saltó a la Policía del Municipio El Hatillo pero no se halló, así que paró en Polisucre y encontró lo que quería, por eso lleva 17 años portando ese uniforme.

Espera que cada uniformado se convierta en una mano amiga para el ciudadano, que la política no empañe su desempeño y sean tratados con respeto.



Participa en la conversación