Vecinos de las zonas del suroeste de Caracas protestaron en la avenida Nueva Granada por alimentos y servicios públicos. La viceministra de Agricultura Urbana, Jessica Ruiz, les dijo que antes del 10 de enero no llegará la comida.

Caracas. Familias de varios sectores capitalinos como San Agustín del Sur, El Valle, La Vega, El Cementerio, Cota 905 y Roca Tarpeya trancaron la avenida Nueva Granada, a la altura de El Peaje, en protesta por el alto costo de la comida, de las medicinas y por lo pésimo que están los servicios públicos. Por más de ocho horas estuvieron bajo el sol reclamando la presencia de la alcaldesa del municipio Libertador, Erika Farías. «Ella vino a buscar votos, pues ahora que venga y nos dé la cara. Tenemos cuatro meses sin recibir el Clap«, gritaron.

Yuli Rivas, manifestante, dijo que el Gobierno prometió de todo en su campaña electoral y que nada de eso llegó.

Pero no es por eso nada más, estamos aquí porque queremos que nos atiendan, ya tienen todos los poderes y tienen al pueblo pasando trabajo. Dijeron que con la Asamblea Nacional Constuyente, ANC, regularía el precio de 50 alimentos y qué pasó. Todo subió de manera abrupta y además siguen escaseando los productos.

Los vecinos manifestaron que «es sencillo, lo que estamos es pidiendo comida».

Queremos aquí la presencia de Freddy Bernal [ministro de Agricultura Urbana y jefe de los Clap]. No nos vamos y aquí vamos a esperar a las otras parroquias«, indicaron.

Mientras ellos reclamaban sus derechos, a la zona de El Peaje llegaron Griselda Oliveros (responsable del Clap Caracas), Nahúm Fernández, concejal por el Polo Patriótico; Alexander Nebreda, concejal Metropolitano de Caracas y miembro del buró político del PSUV-Caracas y la viceministra de Agricultura Urbana, Jessica Ruiz.

Invitaron a un grupo de voceros a un extremo de la protesta para «entender» lo que estaba pasando y les decían «debemos cuidarnos y no caer en las guarimbas de la derecha, de la oposición».

La gente les gritaba que querían comida y resaltaban que desde hace cuatro meses no llegaban las cajas. Oliveros insistió en decir que sí las enviaron, pero la gente no se comió el cuento y les increpó que «los del consejo comunal y los Clap no son responsables ante la comunidad». Oliveros puso cara de asombrada y dijo que iban a revisar esos casos e indicó que «de todos modos a ellos no les llegaba la caja porque esos eran productos importados y que la guerra económica no ayudaba».

Habitantes de la Cota 905 protestan en Roca Tarpeya por incumplimiento de entrega de pernil en los barrios.

Esa respuesta enalteció los ánimos y más cuando intervino Nahúm Fernández, quien le dijo a los manifestantes que «los perniles no llegaron porque los portugueses no enviaron el pedido presionados por Estados Unidos”. Y con tal desparpajo les preguntó: “Pero, ¿cuál es el problema? ¿Por qué la protesta?”.

La multitud respondió: “Desde hace cuatro meses no nos llega el Clap”.

“Ah, por eso están arrechos”, comentó Fernández.

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Luego de más de media hora, la representante del Ministerio acordó una reunión con 15 voceros. A la 1:00 p. m. se los llevó a la escuela Gran Colombia, donde supuestamente se iba a establecer una ruta de entrega, «así como se hizo la noche de este miércoles en La Vega. Pero la gente tiene que entender, solo llegaron 80.000 perniles para toda Caracas. Por eso no se le puede dar a todos. El que recibió bono o juguete, pues no le tocará pernil. Hay que dárselo a los más vulnerables«, acotó el concejal.

La propuesta no caló entre los vecinos. La escasez de alimentos presiona a las familias que no ven con buenos ojos tener que repartir su combo. Y con respecto a la caja, no dieron fecha exacta de la entrega. «Lo que sí, es que no podemos prometerla para el 6 de enero, será para después del 10», dijo la vocera del Ministerio, cuyos acompañantes prohibieron a todo aquel que la grababa que continuara con la práctica.

Nahúm Fernández y Alexander Nebreda, concejales del Polo Patriótico, culparon a Portugal y a Colombia.

Luego de mencionar repetidas veces que la culpa en el retraso de la carne de cerdo la tenía Portugal, Fernández también responsabilizó a Colombia y luego a la cadena de supermercados Central Madeirense de tener al pueblo pasando hambre. «Ellos venden caro y la gente no puede adquirir esos productos».

Los ciudadanos aprovecharon la ocasión para criticar los juguetes entregados en Navidad.

Nosotros tenemos recursos para comprar juguetes más caros pero Estados Unidos no nos iba a vender los Fisher-Price. Los papás son los que se quejan, pero a los niños uno les da lo que sea y ellos están felices«, dijo el funcionario.

Otros vecinos señalaron a Odalis García, la responsable del Clap en Santa Rosalía, de «tenerles trancado el beneficio de la caja».

Con un cordón amarillo amarrado en todo lo ancho de la avenida los manifestantes impidieron el paso vehicular por la zona. Colocaron barricadas con basura y centenares de personas tuvieron que caminar más de 10 cuadras desde La Bandera hasta La Hoyada.

Al sitio llegaron los llamados colectivos, la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana. Las personas de la tercera edad eran las más comprometidas con la acción, nunca se quitaron del cordón y reclamaron hasta medicinas.

Las personas, pasada la 1.00 p. m. no querían retirarse hasta ver llegar los camiones de ccomida.

Estas personas también se quejaron de la reventa de los productos Clap y denunciaron que, por ejemplo, en el mercado de Quinta Crespo y en Catia se coniguen rubros como el aceite Casa en Bs. 50.000.

Pedían la presencia de la alcaldesa Erika Farías.

Dos meses sin recoger la basura 

Simultáneamente se realizaron dos trancas, una en San Agustín del Sur y la otra en Villa Zoila, por la parte de la Cota 905. El reclamo era el mismo: Comida. El añadido en el caso de los vecinos de la Cota 905 era que están inundados de basura. «Las moscas y los gusanos se están comiendo los niños», gritaban las mujeres.

Protesta en cota 905.<br /> Villa Soila.<br /> Foto: Luis Miguel Cácere

Barricadas con desperdicios que desde hace dos meses no recoge el aseo urbano se vieron en varios puntos de la vialidad. Uno de ellos cerca de un módulo de Barrio Adentro, donde las moscas parecían abejones.

Aquí nuestros niños y la tercera edad están enfermos, hay casos con complicaciones respiratorias. Sí queremos las cajas, pero también que recojan esta inmundicia. Así recibimos el 24 y posiblemente el 2018. Por eso estamos en la calle y seguiremos protestando porque nos sentimos olvidados«.

Carolina Figuera, vecina, dijo que son 306 familias las afectadas y, aunque recalcó que se sienten burlados pues solo llegaron 90 perniles, también destacó que en la comunidad pasan la mayor parte de la semana sin agua potable y el servicio de transporte es pésimo.

Fotos: Luis Miguel Cáceres y Mabel Sarmiento

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