Este pulmón vegetal de Caracas ha sido víctima de la delincuencia en muchas ocasiones. Los voluntarios le meten mano a las áreas verdes, pero al Instituto Tobías Lasser solo en este mes le robaron seis puertas.

Caracas. Desde hace casi dos meses, un grupo de voluntarios, obreros y trabajadores del Jardín Botánico, desde las 9:00 a. m. se reúne en varias áreas del lugar y se divide los quehaceres para limpiar, cortar maleza, recoger basura y mantener en buenas condiciones el espacio que, desde hace años, ha visto cómo el presupuesto es cada vez menor para mantenerse en buenas condiciones.

Este sábado es la octava jornada que los voluntarios llevarán a cabo para mejorar el rostro del golpeado jardín. Mañana cumplimos dos meses y de verdad el cambio ha sido notorio. Tenemos 15 sectores, y cada uno tiene una vegetación particular y eso conlleva un trabajo grandísimo, pero poco a poco lo hemos hecho, comentó Yaroslavy Espinoza, investigadora del Instituto Tobías Lasser y experta en palmas.

Desde que iniciaron las labores, el grupo de voluntariado, que según Espinoza, ha sido muy diverso, logró mejorar el aspecto de al menos 8 sectores de los 15 que tiene el jardín.

Hay otros que son más grandes, están más alejados de la entrada y la maleza es muy alta, pero poco a poco iremos mejorando, detalló.

Los voluntarios se han encargado de recoger las ramas que caen de todos los árboles.

Muchas áreas del Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela, han sido atacadas por la delincuencia en muchos aspectos. Uno de los primeros hurtos que sufrieron fueron los robos de los implementos de trabajo de los jardineros, lo que produjo que el mantenimiento de las áreas fuera cada vez menor.

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A partir de las 9:00 a. m., la gente viene según su disponibilidad. Hay gente que nos ayuda y se va en tres horas, otros están todo el día. Hay voluntarios que llegan después del mediodía. Lo importante es ayudar. Los que han venido lo han hecho con mucha disposición, comentó la investigadora, y acotó que de igual manera han debido trabajar en áreas que ya han recuperado, porque dependiendo de las plantas estas crecen distinto.

A pesar de las labores sabatinas de voluntariado, la delincuencia hace estragos y desvalija los espacios del Herbario Nacional, que están dentro del Instituto Tobías Laser. Este tiene más de dos meses inoperativo porque no tiene luz y le han robado 17 aires acondicionados.

Aún no tenemos una solución a largo plazo para volver a trabajar en el instituto. Estamos en pésimas condiciones. En lo que va del mes, nos han robado seis puertas. Ya se han robado de todo, indicó Espinoza con frustración.

Los libros históricos del Herbario Nacional, donde hay casi 50.000 especies y tipos de plantas, reposan en un salón sin seguridad. El valor histórico, científico y botánico que poseen es incalculable, incluso hay especies únicas en el planeta. Como este instituto no hay otro en el país y es uno de los más importantes de Latinoamérica.

Acá estamos protegiendo las muestras botánicas. Debemos también solucionar el problema de humedad y hongos, donde están los libros históricos. Eso nos preocupa bastante, dijo Espinoza.

Foto: Luis Miguel Cáceres



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