Los trabajadores devengan un salario semanal de 400 bolívares soberanos. La insalubridad también los arropa, las cinco cavas para preservar cadáveres están inoperativas. Con un par de guantes deben atender a 10 difuntos, y solo cuentan con un par de botas de seguridad, que se turnan.

Valencia. Cleiderman Hernández, quien lleva ocho años trabajando en la morgue de Valencia, adscrita al Servicio Nacional de Ciencias Forenses (Senamef), es uno de los 60 trabajadores afectados por la falta de insumos para realizar autopsia; además, al igual que a sus compañeros, le han suprimido el pago de los bonos de transporte, nocturno, de asistencia y de riesgo. El salario mensual se encuentra por debajo del salario mínimo decretado por el presidente Nicolás Maduro el pasado 1° de septiembre.

Cleiderman relató, durante una protesta a las afueras de la unidad forense, que con su salario semanal de 400 bolívares soberanos tiene que mantener a su familia compuesta por cuatro personas, y no le alcanza “ni para comprar un kilo de queso”. Además, explica que cada vez que deben atender un cadáver lo realizan con temor, pues no cuentan con los insumos de seguridad como guantes, botas, tapabocas. Tampoco han sido vacunados desde hace dos años.

Un par de guantes debemos usarlo con 10 cadáveres; solo hay un par de botas de seguridad que lo debemos turnar entre nosotros. No tenemos mascarillas de protección. Nos han dado un tapaboca de tela, pero eso no protege. Aquí hay cadáveres con tuberculosis”, resaltó Hernández.

Asimismo, indicó que los olores putrefactos que se perciben en las inmediaciones de la morgue se deben a que no tienen desinfectantes para limpiar las áreas de trabajo. A ello se suma que las cavas no funcionan desde hace 10 años. Según Hernández, actualmente tienen 10 cadáveres en descomposición que no han sido identificados. Se trata de 10 hombres y de una mujer procedentes del Penal de Tocuyito, quienes padecían de tuberculosis.

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Describió que en la sala de autopsia no cuentan con energía eléctrica desde hace seis meses, el servicio de agua es racionado (solo la reciben tres días por semana) y solo cuentan con una camilla operativa de cinco que tenían.

En cuanto a los beneficios económicos, Cleiderman también mencionó que, antes de la reconversión monetaria, el salario de los funcionarios llegaba a unos 40 millones de bolívares; luego de la reconversión, y con el decreto del nuevo salario mínimo, todos los trabajadores quedaron a merced de la misma escala salarial: 1.400 bolívares soberanos.

Los trabajadores que con pancartas y consignas exigían la mañana de este lunes reajuste salarial a través de las escalas así como también la cancelación de los bonos: transporte, riesgo, nocturno y transporte (fueron suprimidos hace dos meses), revelaron que, a partir de hoy lunes, trabajarán a media jornada hasta tanto no les sean complacidas sus exigencias. “Si hoy llegan 10 cadáveres, solo entregaremos cinco”, explicaron.

En Carabobo funcionan dos morgues (Valencia y Puerto Cabello)  y una medicatura forense.

Fotos: Leomara Cárdenas


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