Empleados activos y jubilados del sistema de transporte subterráneo protestaron en el edificio Josefa Camejo para exigir información sobre el avance de la contratación colectiva y mejoras salariales.

Caracas. Bajo la mirada de los “ojitos de Chávez”, los trabajadores jubilados y activos del Metro de Caracas acudieron al edificio administrativo Josefa Camejo para denunciar el deterioro técnico y físico en que se encuentra el sistema de transporte subterráneo. Andrés Segundo González, jubilado, con 25 años de servicio en la gerencia de material rodante, aseguró que de 42 trenes incorporados hace 6 años hoy prestan servicio a medias 24.

En 2012 cuando el ministro Haiman El Troudi era el presidente del Metro de Caracas, tras un convenio con España, se incorporaron 42 nuevos trenes al sistema. Eso prácticamente está perdido, dijo González.

“El servicio de primera línea” que se prestó durante 25 años, para este exfuncionario ya no es posible. El sistema recorre estaciones cuyas escaleras han sido desmanteladas, casetas abandonadas, pasillos y áreas arropadas por desperdicios. Un viaje que para el usuario está lejos de ser un tránsito seguro.

El sistema se va a detener solo, aseguró un trabajador activo, quien prefirió no identificarse por temor a represalias.

La reparación de un motor de los cuatro que lleva cualquier vagón de la línea 2, cuesta 400 millones de bolívares, un solo motor. Y hay 300 malos, sostuvo Segundo González.

Aproximadamente 1500 trabajadores han migrado, según información del Sindicato de Trabajadores del Metro de Caracas, citó funcionario jubilado. Un operador de la línea 1 indicó que cerca de 50 personas renuncian mensualmente. Gente con más de 25 años de servicio, 10 años, que tiene un patrimonio cultural de labor. La empresa no cubre ningún beneficio que pueda retener al trabajador, aseveró González. Señaló que la mayoría de los técnicos son contratados por sistemas subterráneos en el exterior.

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Precisamente, los trabajadores acudieron al edificio administrativo para reclamar reivindicaciones salariales, una mejor cobertura del HCM y condiciones laborales. Denunciaron que la póliza solo cubre 15 millones de bolívares, por lo que no son admitidos en clínicas adscritas al seguro. Mientras que el monto para medicinas es de 2,5 millones de bolívares.

Los empleados han tenido que recolectar dinero entre ellos para ayudar a compañeros que han tenido accidentes laborales. El servicio funerario son apenas 600.000 bolívares.

Anteriormente el Metro de Caracas era un punto referencial para cualquier persona que quería hacer vida laboral en la ciudad. Pero se está descapitalizando en su factor humano. Su personal activo y capacitado con verdadero sentido de pertenencia se ha tenido que machar. Nuestra generación de relevo, independientemente de que quieran, no tiene la capacitación suficiente, manifestó Segundo González. Los ingresos de los trabajadores van de salario mínimo hasta 18 millones de bolívares.

Juan Ovalles, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados del Metro de Caracas, entregó un documento donde exigen al Sindicato de Trabajadores del Metro información sobre el avance de la discusión colectiva. Destacó la necesidad de aumentar la cobertura del HCM y medicamentos: De los más de 2000 jubilados, 80 % de estos tenemos necesidad de medicamentos.

No hay condiciones para que un trabajador o un jubilado pueda hacer, entre comillas, una vida normal. No podemos cubrir nuestras necesidades, concluyó González.

Si insumos ni herramientas

El Metro de Caracas no cuenta con los instrumentos requeridos para atender eventualidades ni emergencias. Están sin tensiómetros, gasas, algodón, kit de partos, guantes.

Han desmantelado todo el sistema de cobro del Metro de Caracas, en los próximos meses ya no se podrá cobrar. El rollo de boletería le sale más caro que lo que se cobra por el servicio. Nosotros somos una carga para el Estado porque el Metro no genera nada, dijo una trabajadora.

Segundo González explicó que parte de la recuperación del sistema pasa por una inversión efectiva para que los empleados tengan los medios técnicos, económicos, equipos, suministro de repuestos que les permita trabajar. Es frecuente escuchar que van hacer un plan de 100 días. Eso es maquillar la realidad. Las escaleras mecánicas llegaron al fin de su vida útil.

Foto: Carmen Victoria Inojosa

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