Trabajadores de la salud preparan hoja de ruta para redimensionar la protesta en la calle

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Mauro Zambrano, representante del Sindicato de Hospitales y Clínicas de Caracas, asegura que la situación es crítica y manifiesta preocupación por los pacientes que acuden al sistema público. El próximo 13 de septiembre los gremios se reunirán en el Área Metropolitana para poner sobre la mesa las nuevas estrategias de una protesta que aún no caduca.

Caracas. Dos meses después de las protestas del sector salud, la calle no se enfría. Este miércoles voceros del gremio acordaron un encuentro, que se efectuará el próximo 13 de septiembre, para poner sobre la mesa nuevas estrategias de una manifestación que se inició en junio y que aún no se da por culminada. Mauro Zambrano, representante del Sindicato de Hospitales y Clínicas de Caracas, asegura que la situación es crítica y manifiesta preocupación por los pacientes que acuden al sistema público.

Zambrano sostiene que 90 % de los tomógrafos están dañados en las instituciones públicas. La ineficiencia se extiende a los servicios de Rayos X, cuya inoperatividad se ubica en 80 % y en otras áreas vitales para el diagnóstico de pacientes. La falta de equipos compite también con la escasez de fármacos e insumos, entre los que se cuentan antibióticos, relajantes musculares y material descartable.

“Nos encontramos con una situación deteriorada”, dice Zambrano. En los hospitales no hay reactivos para hacer las pruebas de serología ni de química sanguínea. Hasta la fecha, el ministro de Salud, Carlos Alvarado, quien asumió el cargo el 25 de junio —día en el que comenzó la manifestación— no ha ha dado respuesta al personal.

Sin embargo, la protesta no se detiene. La mañana de este miércoles miembros del gremio de la salud protagonizaron una caminata desde el Hospital Vargas hasta el Panteón Nacional, donde reposan los restos del cirujano y científico José María Vargas, para reiterar su descontento.

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Los bajos salarios imposibilitan a estos trabajadores poder adquirir la canasta básica, comprar uniformes, costear programas educativos y hasta pagar transporte público.

Para el sindicato de la salud, el aumento de 1800 bolívares soberanos es el preludio de una crisis que se agrava y exige al Gobierno soluciones concretas que contengan la corrupción y la inflación que afecta al país.

De momento, la Federación de Trabajadores de la Salud aspira 10 sueldos mínimos para sus agremiados, lo que ubicaría en 18.000 bolívares soberanos los ingresos mensuales de los trabajadores. Formulan un llamado al Ejecutivo para que se respete la contratación colectiva vigente, que incluye una prima de 50 % del salario por hijos, otra de antigüedad de entre 10 y 60 % y de profesionalización.

Foto: Archivo


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