Cerca de 40 personas de varias parroquias del Área Metropolitana se dieron cita en el foro organizado por Crónica.Uno: El hambre golpea duro al venezolano. Ahí se quejaron por los Clap, por el alto costo y por los alimentos contaminados.

Caracas. “En el municipio Sucre hay demasiados casos de desnutrición, hay niños pasando hambre. A pesar de tener una familia numerosa, hay niños que me tocan la puerta y les he dado de comer. Los niños están flacos, hay una niña de un año y meses que no camina y no está tomando leche, hay una madre de cuatro niños sin empleo. ¿Cómo hacemos para ayudarlos? Tenemos que darle esperanza a mi comunidad”.

Este fue el testimonio de Paula Navas, vecina del barrio 5 de julio, quien pidió el derecho de palabra en el foro El hambre golpea duro al venezolano, realizado por Crónica.Uno en el salón Monseñor Romero de la Parroquia Universitaria, para contar la situación que viven en la zona madres con cinco y siete hijos sin empleo.

El foro me pareció bueno, esta información la haré llegar a la comunidad, para decirles que hay que revisar bien los alimentos antes de comprarlos. Paula se autodefine como padre y madre de una familia numerosa, dijo que algunos domingos hacen sopa para darles comida a los pequeños vecinos.

Esta dirigente comunal manifestó que se propone conformar un equipo vecinal para detectar casos de pobreza extrema en Petare y buscarles ayuda en el concejo municipal y la Alcaldía de Sucre.

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Foro educativo

En este foro, el segundo organizado por Crónica.Uno, hubo una participación de alrededor de 40 personas provenientes de varias parroquias del Área Metropolitana. Se destacaron en asistencia los vecinos de Petare, quienes expresaron preocupación por los casos de desnutrición y el desabastecimiento, así como por el alto costo de los alimentos. En sus intervenciones pidieron orientación al grupo de panelistas,

Omar Arteaga, vecino del sector Altagracia, agradeció el desarrollo de este tipo de espacios y la forma como se abordó el tema. A su vez, cuestionó el origen foráneo de los productos que se distribuyen a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) pues este programa, a su juicio, evidencia la ausencia de producción nacional de alimentos.

Beisy Valdespino, vecina de Catia, contó que ella compró un atún en una pescadería formal. No quiso hacerlo en las ventas callejeras, pues dudaba de la calidad dada la insalubridad. No obstante, ella y su hijo se intoxicaron al ingerir el producto que estaba contaminado. Reclamó al vendedor y la respuesta no fue gratificante.

Valdespino hizo esa reflexión en el foro para alertar a la ciudadanía, debido a que la crisis actual de escasez empuja a muchos a la compra desesperada de artículos que no cuentan con las condiciones inocuas mínimas, ni siquiera tienen fecha de vencimiento.

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Por su parte, Andrés Rivero, líder comunitario de la parroquia San Juan, expresó preocupación por la situación de desnutrición detectada por la Fundación Caritas de Venezuela en cuatro estados del país. Y agradeció las recomendaciones dadas para la compra de comida.

Omaira Montero, habitante de Altagracia, también mostró agradecimiento por la realización de este foro y por los puntos compartidos por las especialistas en nutrición. “Me parece bien que existan instituciones como la Fundación Bengoa y Cáritas que están ayudando a la población”, comentó.

Recomendaciones de los especialistas 

Nixa Martínez, presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas, la doctora Maritza Landaeta, coordinadora de investigación de la Fundación Bengoa y Susana Raffalli, asesora nutricional de la Fundación Cáritas de Venezuela, se comprometieron a dar atención social a los casos a través de una “cayapa”. En especial, al caso de la denuncia expuesta por la señora Paula Navas, del barrio 5 de Julio de Petare.

Las especialistas recomendaron a los presentes revisar bien los alimentos antes de comprarlos. Si se quiere adquirir pescado, por ejemplo, ver el color de la piel, la consistencia de los ojos, si están hundidos, no ingerirlo. Y en cuanto al pollo si está flácido y blanco no consumirlo. También sugirieron reclamar cuando se expendan alimentos en sitios donde corren libremente en la calle las aguas servidas.

“Tenemos que estar alertas, revisar bien el etiquetado, el empaque, tenemos que ser vigilantes de cómo percibimos el alimento que estamos comprando para consumir”, dijo Nixa Martínez, presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas.

La doctora Landaeta recomendó combinar alimentos para lograr una buena alimentación, en tal sentido, propuso comprar carnes más barata  y rendirlas con tubérculos vegetales. También sugiere comer vísceras porque ayuda a evitar la anemia. “Mujeres embarazadas pueden comer morcillas dos veces a la semana, están recibiendo hemoglobina natural”.

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