Para el oficialismo y la oposición, la entidad andina está considera como la “joya de la Corona”. José Gregorio Vielma Mora busca seguir en el marco de una gestión cuestionada y Laidy Gómez deja el Parlamento para intentar llevar las riendas del estado.

San Cristóbal. Táchira, con sus 11.100 kilómetros de extensión territorial, es uno de los bastiones más disputados este domingo 15 de octubre en las elecciones de gobernadores. Considerada la “Joya de la Corona” por ambos bandos, la entidad andina es peleada por dos candidatos: uno a la reelección y otra que se separa de su puesto en el Parlamento para aspirar a ser la primera mujer en ser electa como gobernadora.

Vielma va por la reelección

Bajo el lema “El Táchira quiere paz”, el candidato a la reelección, José Gregorio Vielma Mora, inició su campaña, pese a los constantes rumores de no lanzarse como aspirante a máxima jefatura regional. Sorpresivamente, incluso para la tolda roja, su candidatura se materializó, tras una serie de reuniones entre los altos mandos políticos.

Vielma es militar retirado y abogado. Está casado y tiene cinco hijos. Es de San Cristóbal. Fue parte del grupo de oficiales que junto con Hugo Chávez participó en la insurrección contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez en 1992 y estuvo dos años preso. Luego de la baja, se incorporó al movimiento político de Chávez, y cuando éste ganó la presidencia, Vielma estuvo cerca.

Vielma Mora fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente que reformó la Constitución en 1999 y después estuvo en el denominado Congresillo, que funcionó antes de la Asamblea Nacional. Se le consideraba “buen gerente” dentro del oficialismo y por dos años ocupó el cargo de Intendente Nacional de Aduanas. A mediados de 2003 fue nombrado superintendente nacional tributario, puesto en el que estuvo cuatro años, hasta que en enero de 2008, el para entonces ministro de Finanzas, Rafael Isea, lo sacó y su reemplazo fue José David Cabello.

Durante su gestión como superintendente, Vielma Mora siguió haciendo alardes de “buena gerencia”. Parte de su labor consistió en ordenar la estructura de los tributos internos, pero también se convirtió en el gran fiscalizador de las empresas y eran constantes las sanciones que imponía a los comercios e industrias. Pese a sus actuaciones, el sector privado le tenía cierto respeto, debido a que les escuchaba parte de sus reclamos. Su punto débil fueron las aduanas, puesto que no logró controlar las irregularidades, y en parte, esa situación le costó el cargo.

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Vielma estuvo cuatro años bajo perfil hasta que en 2012 tuvo la venia de Chávez para ser candidato a la Gobernación del Táchira. Su carrera como gobernador ha sido cuestionada debido a su agresividad de discurso y constantes amenazas. Una de sus actuaciones más objetadas fue el manejo del cierre de la frontera en 2015.

Pero a la par de gobernador, José Gregorio Vielma Mora también ha tenido otras funciones. El pasado año fue encargado del Plan de Abastecimiento Complementario que permitió la importación de productos de la canasta básica desde Colombia, Brasil, Panamá y Trinidad a “precio internacional”, con lo cual se saltaba el control.

Para garantizar la “continuidad de la revolución”, el ex superintendente tributario ha activado a todo su tren ejecutivo para mostrar que, de ser reelecto, hay recursos y respuestas oportunas ante una parte de las necesidades que los tachirenses afrontan, continuando así con su plan actual de gobierno. De la misma forma propone incentivar la producción agropecuaria y agrícola, así como el fortalecimiento en la prestación de bienes y servicios. Entrega de viviendas, ayudas sociales, demarcación de arterias viales, mantenimiento de áreas recreativas, así como jornadas de entrega de alimentos.

“El Gobernador de la Paz”, como se autodenomina, asegura haber tomado la batuta para defender a los trabajadores de la Alcaldía de San Cristóbal de una serie de presuntas irregularidades en lo que a salarios se refiere, ofreciendo asumir dichas deudas, e incluso prometió incorporar a los trabajadores del Ayuntamiento en la Gobernación, en caso de ser víctimas de atropellos. Asimismo, ha criticado al sector opositor, por cuanto asegura que el plan de gobierno contrario es una copia de la suya y dice que “la derecha no tiene propuestas”.

A pesar de las innumerables reuniones sostenidas, Vielma no ha podido con la escasez de combustible. Las colas para surtir gasolina alcanzan un nuevo récord, pues entre cinco y seis horas deben esperar las personas en las estaciones de servicio, incluyendo las “ESA”, en donde el litro de gasolina es más elevado.

La hija de la Frontera

Del otro lado está Laidy Gómez, quien aspira a convertirse en la primera mujer electa como gobernadora del estado Táchira. Abogada de profesión y militante del partido Acción Democrática, se inició en la carrera política en las pasadas elecciones parlamentarias, logrando la curul por el circuito de la Frontera, no sin antes pasar varios cargos locales como prefecta del municipio Junín en 2008 y precandidata a la Alcaldía de ese municipio en 2013.

Tras una breve incursión en el Palacio Federal Legislativo, Gómez inició su camino hacia la Gobernación, ganando las elecciones primarias con un margen muy pequeño sobre su contrincante más cercano.

Bajo el lema “El Táchira se levanta”, Gómez promete, de ganar las elecciones de este domingo, reactivar todo el aparato productivo del estado, así como reactivar a la “Gallina de los huevos de oro”, como lo es la Lotería del Táchira en lo que a planes de beneficencia social se refiere.

La candidata se ha caracterizado por hacer denuncias frontales sobre lo que ella considera el negocio del Gobierno, pues asegura que la monopolización de los servicios es la raíz del problema “…a ellos les conviene que haya escasez y que hayan productos regulados…”, sentenció en una reunión con el gremio agropecuario.

De igual forma, como parte de su propuesta, presenta un Plan de Desarrollo Estadal, donde se abordará el tema de la recolección de desechos sólidos, así como el mantenimiento de acueductos rurales.

Si bien Gómez no ha tenido un cargo de alto mando, tiene cuesta arriba el hecho de que muchos electores tachirenses la vinculan con las protestas que a mediados de año tuvieron lugar en todo el país. De la misma forma, la abstención por parte del electorado opositor juega un papel importante, pues hay un grupo considerable de personas que aseguraron no asistir a las urnas este domingo, pese a la convocatoria que todos los líderes políticos han hecho para que el pueblo elija a sus gobernantes regionales.

La Frontera

Ambos candidatos, dentro de sus planes de gobierno hablan de la activación de la frontera, creando, por parte del actual Gobernador, la Zona Económica Especial y por su contrincante, una Mancomunidad, con la finalidad de generar recursos propios y atraer la inversión extranjera, poniendo de nuevo en funcionamiento la que fue la frontera más viva de América Latina.

Con información Ana Barrera (@fabiolitabs) y Mayela Armas



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