Los chamos aseguraron su presencia en los octavos de final al golear 7-0 a Vanuatu. Un empate el viernes ante México les garantizará la punta.

Caracas. Dos victorias y boleto a octavos antes del cierre de la fase de grupos. Solo por los resultados, la Vinotinto Sub 20 lleva en Corea del Sur la misma marcha que la generación de Salomón Rondón y Sema Velásquez, la primera que puso el nombre de Venezuela en el mapa de los Mundiales juveniles en Egipto 2009.

Las coincidencias entre los dos grupos parecen obvias al revisar los rivales oceánicos a los que el combinado venezolano goleó en la segunda fecha: hace ocho años, la víctima fue Tahití al encajar un 8-0 y ayer en la madrugada, la oncena que salió con un saco de goles en contra fue Vanuatu.

Los chamos se impusieron 7-0 en Daejeon y ahora llegan a la última fecha con la clasificación asegurada y la necesidad de sacar un empate el viernes ante México que les garantice la cima del Grupo B para afrontar un cruce más sencillo, al menos en teoría.

El triunfo es producto del respeto, humildad, la grandeza que han tenido mis jugadores para enfrentar a un digno rival; mi equipo ha dado una demostración de madurez, ambición y sobre todo, de enfoque, resaltó luego del pitazo final el técnico Rafael Dudamel.

Las palabras del yaracuyano en cuanto a la ambición y el enfoque se evidenciaron sobre todo en el segundo tiempo. En la etapa inicial, Venezuela dominó por superior y se fue al descanso con un 2-0 arriba, pero no jugó un buen partido. Se apuró mucho al hacer las transiciones de defensa a ataque, lanzó muchos pelotazos y no se hizo fuerte por las bandas. Dos pelotas quietas destrabaron “el trámite”, la primera con un cobro de Lucena que derivó en centro de Peñaranda y cabezazo a la red de William Velásquez y la segunda con ayuda del video tras un cabezazo al fondo de Sergio Córdova luego de un tiro de esquina, en un principio anulado por offside.

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La goleada

“Mantuvimos la presión alta y mejoramos la intensidad en el juego en campo contrario, no siendo tan directos y desde la posesión pudimos  encontrar mejores espacios”, analizó el DT al referirse a la etapa final, en el que la resistencia de Vanuatu desapareció y la Vinotinto tuvo más calma al finalizar las jugadas ofensivas. Peñaranda, Córdova, Sosa y Hurtado marcaron, aunque el que acaparó los flashes fue Fariñez por su cobro de tiro penal. El caraqueño se convirtió en el primer portero en anotar en un Mundial juvenil y es el segundo criollo junto con Dudamel en marcar una diana en una competición oficial.

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