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Combos “anti-COVID-19” ofertados en farmacias son un engaño a los pacientes, según expertos

Foto: Ivanna Laura Ordóñez

La infectóloga Patricia Valenzuela aclara que el virus SARS-CoV-2, que produce la enfermedad de la COVID-19, es una infección viral. Por lo tanto, antibióticos como la azitromicina no funcionan debido a que estos son activos contra infecciones bacterianas.

Caracas. En una red de farmacias del sector privado y en las farmacias Caribe, esta última perteneciente a la Alcaldía del municipio Libertador, se comercializan los llamados combos anti-COVID-19”, los mismos que denunció el doctor Julio Castro a través de Twitter el pasado lunes 22 de marzo, y lo que definió como una estafa” y un “claro ilícito farmacéutico”.

Estos kits son vendidos por 25 millones de bolívares o 14 dólares (a la tasa de este miércoles 24 de marzo). Los empaques están identificados con el nombre de Klomday R&S e indican que son útiles para “combatir virus y proteger el sistema inmunológico”. Estas cajas incluyen acetaminofén, azitromicina, loratadina, vitamina D y C, aspirinas, zinc e ivermectina.

En la farmacia Caribe de San Agustín, un señor observa atentamente el cartel pegado en la entrada que dice “combo covid”. Al preguntar el precio, la respuesta inmediata es “7 dólares”, sin mencionar cuánto es en bolívares (13 millones). El combo consiste en blísteres cortados de azitromicina, ivermectina, acetaminofén, aspirina, zinc y cetirizina.

En la sede de La Candelaria también se comercializan. Traen jarabe para la tos, ivermectina, aspirina, hierro y zinc por 4 dólares (7 millones de bolívares).

Estos establecimientos funcionan desde finales de 2020 en Caracas y son parte de una alianza entre la Alcaldía de Libertador, dirigida por Erika Farías, y empresas privadas no especificadas.

La internista e infectóloga de la Policlínica La Arboleda, Patricia Valenzuela, aclaró que ninguno de estos medicamentos ni vitaminas que incluyen los combos preparados por las farmacias funciona contra el coronavirus.

“El SARS-CoV-2, que produce la enfermedad de la COVID-19 es una infección viral, y, en consecuencia, ni los antibióticos ni los antiparásitos sirven porque no son activos contra los virus. La azitromicina es un activo contra bacterias y la ivermectina es un activo contra parásitos, piojos y sarna”, explicó.

En el caso de las vitaminas explica que, regularmente, los médicos “recomiendan una dieta balanceada con todos los minerales, pero las vitaminas no ayudan en mayor cosa, ni para prevenir ni en la mejora de las personas infectadas”.

Para Julio Vivas, farmacéutico y jefe de la cátedra administrativa y legal de la Facultad de Farmacia de la Universidad Central de Venezuela, este tipo de prácticas comerciales por parte de las farmacias y los profesionales farmacéuticos son antiéticas y, además, preocupa que un fármaco como la azitromicina se esté vendiendo sin prescripción médica.

Esto no es correcto ni debería existir porque cada paciente tiene su propia dinámica y cada uno recibe una indicación diferente por parte de su médico, y lo que le funciona para uno, no necesariamente le puede funcionar a otro, sostuvo Vivas.

Desde la opinión de la infectóloga, “no está bien que las farmacias recomienden o vendan esto porque es engañar al paciente” debido a que no existe evidencia científica que demuestre que ese grupo de medicamentos y vitaminas ayuden a prevenir el contagio o alivien la infección viral.

Con respecto a la ivermectina, la doctora Valenzuela advierte que en el país muchos médicos la están prescribiendo a pesar de que no está recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“La ivermectina en el laboratorio tiene actividad contra el virus, pero eso no se ha podido extrapolar de la misma manera con seres humanos con COVID-19 o que funcione para prevenirlo porque, entre otras cosas, las concentraciones que se deben alcanzar son muy altas y hasta ahora no se han podido alcanzar con la dosis aprobada para tratar parásitos y piojos”, relató.

Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) detallaron que, “en la actualidad, cerca de 200 opciones terapéuticas o combinaciones están siendo investigadas en más de 1700 ensayos clínicos para el tratamiento eficaz de la COVID-19. De estas investigaciones científicas únicamente el medicamento remdesivir cuenta con resultado positivo e incluso con revisión sistemática por parte de la OPS”.

En otra parte del texto explican que la OMS excluyó la ivermectina del estudio “Solidaridad”, un ensayo que copatrocina para encontrar un tratamiento eficaz para la COVID-19.

“En una revisión que desarrolló la OPS de todos los estudios humanos in vitro (laboratorio) e in vivo (clínicos) de COVID-19 publicados de enero a mayo del 2020, se concluyó que los estudios sobre Ivermectina presentan un riesgo elevado de sesgo y la evidencia existente es insuficiente para llegar a una conclusión sobre sus beneficios y sus daños”, según la OPS.

Un artículo de investigación recientemente publicado que se puede leer en el portal Science Direct describe el efecto de la ivermectina en el SARS-CoV-2 en un laboratorio.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), señala que el consumo de ivermectina puede producir efectos secundarios que incluyen “sarpullido, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago, hinchazón del rostro o de las extremidades, eventos adversos neurológicos (mareos, convulsiones, confusión), baja repentina de la presión arterial, sarpullido grave que pueda requerir hospitalización y lesión hepática (hepatitis)”.

Además, la FDA también advierte que “los productos de ivermectina para animales son diferentes de los productos para personas Por un lado, los medicamentos para animales suelen estar muy concentrados porque se utilizan para animales grandes como los caballos y las vacas, que pueden pesar una tonelada o más. Estas dosis tan elevadas pueden ser muy tóxicas para el ser humano”.

Para la doctora Valenzuela, la mejor prescripción para un paciente asintomático o con síntomas leves es quedarse en casa. En casos con fiebre y congestión nasal el médico primero debe interrogar al paciente y conocer su caso para saber si recetar ibuprofeno o acetaminofén (para la fiebre) y un antialérgico (para la congestión). De resto lo mejor es cumplir con el aislamiento y con las medidas de prevención.

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