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El misterio de Soho, el viaje de una joven entre pasado y fantasmas

El misterio de Soho

La película protagonizada por Thomasin McKenzie es un thriller psicológico en un contexto de crímenes, desapariciones y sueños.

Caracas. Una joven sueña con ser diseñadora de modas. En su pequeño pueblo añora viajar a la emoción de Londres, donde los ímpetus convergen por un futuro que promete cada vez más modernidad.

Su vida transcurre en los años actuales, en esa promesa de certeza de la modernidad, pero con las reminiscencias de los años sesenta, cuando la cultura vislumbraba todo, y las calles londinenses eran hervidero de tendencias y designios en muchos ámbitos.

Ella, Eloise (Thomasin McKenzie), camina entre los recuerdos de su madre fallecida, visiones de un amor que se interrumpió físicamente. Su vida es de fantasías hasta que llega la buena noticia: es admitida en Londres para estudiar moda en uno de los más prestigiosos centros de la ciudad.

El misterio de Soho es la más reciente película en cartelera de Edgar Wright, quien ahora presenta un poderoso thriller psicológico de peligros subyacentes a los deseos de la protagonista. 

En el El misterio de Soho, Thomasin McKenzie encuentra una película para lucirse completamente

Si en Baby Driver el cineasta británico hizo del espectador copiloto de la vorágine de un joven conductor que es clave para una operación criminal, en esta ocasión nos muestra los anhelos de una joven que sin caos, en principio, pretende cumplir sus metas.

Eloise es una joven decidida y con voluntad inquebrantable. Resiste a las advertencias de la abuela, que con buena intención, pero con dificultad para el desapego, ve en la capital un peligro para la muchacha.

Pero ella no se amilana. Sigue adelante a enfrentar una ciudad cautivante, pero con los peligros de una metrópolis fulgurante y a la vez adversa.

Como suele ocurrir, su inexperiencia en el concreto de una gran ciudad reluce entre compañeros asiduos a esquinas y barras, esos destinos de un fervor juvenil por descubrir el mundo, y también de llevárselo por delante. 

La película transcurre entre dos tiempos con el mismo personaje, testigo de todo

La protagonista de El misterio de Soho mantiene su fortaleza, aunque por dentro los ladrillos amenacen con resquebrajarse. Y puede que estén a punto de hacerlo, pero ella, incólume, no lo demuestra.

Eso, sin embargo, tiene límites, aquellos que derriban fantasmas, demonios que empiezan a mellar una vida estudiantil convencional, pero a punto de demostrar brillantez.

Y en El misterio de Soho no se trata de espectros que surgen del clóset para amenazar, como en Anabelle. No, acá las pesadillas son aquellas en las que la vida pierde sus fronteras, y se desconoce qué es realidad y qué no.

La vida de Eloise cambia cuando se convierte en testigo del idilio de Sandie (Anya Taylor-Joy), una joven que en los años sesenta quiso ser cantante, pero el plan es el traspiés definitivo hacia la desgracia.

Anya Taylor-Joy interpreta a una cantante de los años sesenta con sueños frustrados

Entonces, la protagonista ve en Sandie a una persona que llegó a Londres con las mismas ganas que ella, un reflejo de la apetencia de vida que comparte. Sin embargo, los monstruos que acechan son quienes engañan y estafan, aquellos que con palabras envuelven para sucumbir en la tragedia. 

El guion de El misterio de Soho fue escrito por el cineasta junto con Krysty Wilson-Cairns, quien también fue responsable de la galardonada 1917. Ambos logran una historia contundente, que no da espacio para la tranquilidad una vez se presenta el conflicto, en el que los sobresaltos emocionales están por doquier, en constante desafío a las sospechas que surgen.

Bien se ha dicho que hay claras influencias a Brian de Palma, pero también hay alusiones a Stanley Kubrick, específicamente a El resplandor, no solo en su estética, sino también en el hecho de mostrar ese coliseo en el que el protagonista se enfrenta a su propios monstruos. Claro, hay claras distancias en los derroteros de cada personaje y las intenciones sobre ellos, pero acá, la habitación en la que duerme Eloise es el umbral a otros paraderos, inimaginables.

La película concentra si misterio en la duda sobre lo que realmente pasa en el mundo de Eloise

Thomasin McKenzie tiene una película en la que se luce como actriz con mayor amplitud, como se podía prever, por ejemplo, en Jojo Rabbit; este es un trabajo que fortalece con creces la propuesta del director, con un recorrido inquietante en el paseo de emociones que exige esta obra. Desde el carisma y la emoción con el que se genera inmediata empatía, hacia el terror del caos en el que se ve envuelta cuando la vida da giros entre mundos y tiempos. Todo aunado a un uso de la música que potencia cada momento, cada compás envuelve con latidos que adhieren más a la obra. Suenan Dusty Springfield, The Kinks, Cilla Black, The Who, Sandie Shaw y muchos más en esa línea. 

La resolución puede resultar un poco edulcorada, como si hubiese una intención de redención. De hecho, hubiese rayado en lo cursi de haber abusado en ciertos diálogos finales, pero ese desliz no es suficiente para desmeritarla.

El misterio de Soho es una película sobre el viaje de la vida en la temprana juventud, pero con el aderezo de un personaje capaz de ver más allá de espacio y tiempo, en su lucha contra demonios que derriban toda seguridad, en medio de crímenes, desapariciones, y misterios. Uno de los mejores estrenos de este año. 

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