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Enrique Márquez afirma que una elección presidencial fuera del lapso tiene que ser producto de un acuerdo político

Foto: Diario Voz de América / Cortesía

El vicepresidente del CNE dijo que el Poder Electoral no es la panacea de todos los problemas del país sino “una piedra en las bases del edificio de la democracia”. En entrevista con el diario digital El Nacional reivindicó la vía de la participación electoral y llamó a “aprovechar las rendijas que se abran” para la recomposición institucional.

Caracas. El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Enrique Márquez, dijo que el ente comicial recién designado no ha discutido la convocatoria a una elección presidencial como la que pide un sector de la oposición venezolana, pero que tampoco es un asunto descartado. En todo caso, indicó, esa posibilidad tendría que ser producto de un acuerdo político.

“El tema del cronograma electoral está establecido en la Constitución. En ella se establece el término del mandato constitucional. Para que exista una fecha diferente tendría que haber un acuerdo político entre las partes y aceptado por los poderes públicos. No se descarta, pero tiene que ser fruto de ello. En el CNE, por tanto, no se ha hablado de eso porque no corresponde. Se hablará si se da ese acuerdo político entre las partes, que yo celebraría mucho porque significaría que a través del diálogo y la negociación se busca ayudar al pueblo venezolano”, dijo en una entrevista al diario digital El Nacional.

Recalcó que el nuevo CNE no será la panacea de todos los problemas políticos del país, pero que puede considerarse “una piedra en las bases del edificio de la democracia”.

“El CNE no lo es todo. Creo que ha sido un error en el pasado calificar al CNE de ser el principal actor. Los principales actores son los factores políticos. Tienen que tomar sus decisiones de cómo enrumbar el país. Yo estoy convencido que, en el entendimiento, el diálogo y la negociación está el futuro de Venezuela”, afirmó.

Márquez defendió la vía electoral como la más idónea para dirimir los conflictos y diferencias y abogó porque toda la clase política venezolana –de la cual él mismo formó parte al militar en el partido Un Nuevo Tiempo– retorne a la ruta de la participación y el voto.

“Participar en elecciones no es claudicar, tampoco es un delito, es una vía de participación. Ha sido un error no usar la vía de participación electoral para fortalecer las posiciones políticas de los bandos que existen en Venezuela. Las rendijas que se nos abran para fortalecer la democracia hay que utilizarlas todas”, señaló.

En 2018 cuando el PSUV, utilizando como vía a la asamblea constituyente, convocó a las elecciones presidenciales adelantadas para el mes de mayo, Márquez se apartó de la línea abstencionista que marcó su partido UNT junto el G-4, el Frente Amplio y Asamblea Nacional de mayoría opositora y consideró que era necesario participar para votar contra Nicolás Maduro.

Eso le valió la suspensión de la militancia y la apertura de un proceso disciplinario interno, que con el paso de los meses fue cerrado. Para finales de 2018 Márquez se había reincorporado a la fracción de UNT en el Parlamento, hasta el 4 de enero de este año, cuando se desprendió del cargo de diputado.

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