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“Es horrible tener el temor o la incertidumbre de no saber cuándo volverá la luz”

sin luz

Foto Archivo

Hasta abril de este año se han registrado 29.053 apagones en todo el país, según datos del Comité de Afectados por los Apagones. El Distrito Capital sigue siendo la tacita de plata, que ocupa el último lugar de la lista con 261 fallas eléctricas, frente al estado Zulia, con 7149.

Caracas. Un apagón en Caracas, otra vez. A las 1:30 de la madrugada de este jueves se apagaron y prendieron los artefactos eléctricos de golpe. Otra vez un bajón, comentó una vecina del 23 de Enero que estaba despierta. La falla también se registró en otras zonas de la capital como La Pastora, Lídice, Catia, San Martín, Palo Verde y Petare.

Es horrible tener el temor o la incertidumbre de no saber cuándo volverá la luz, aseguró Luciana Guerra, habitante del 23 de Enero. Desde los apagones de marzo de 2019 le quedó el miedo de volver a pasar tres días consecutivos sin electricidad.

Esos días fueron tan malos que no sé si a todo el mundo le pasa igual, pero a mí me dejaron traumada, lamentó Luciana.

En la casa de Luciana es normal que se vaya la luz una vez cada tanto. Una o dos horas, y vuelve. No quiero decir que nos acostumbramos porque me daría vergüenza, confesó. Su hija, que está en tercer grado, ha sufrido de estrés porque ya es difícil cumplir con las tareas a distancia teniendo un internet muy lento, pero sin luz, pierde muchas horas y se le hace eterna la jornada de estudio.

Al otro lado del municipio Libertador, en La Florida, pasa lo mismo. Los vecinos reportan al menos cinco apagones en lo que va de mayo. En algunas calles de la urbanización se extiende por 16 horas el corte eléctrico, en otras puede durar entre una y seis horas. Los vecinos cuentan que han visto una cuadra con luz, otra sin luz, y más adelante, en Los Caobos, tampoco hay luz. Y así en toda la zona.

La angustia predomina. Ivanna Jiménez, habitante de La Florida, siente que más allá de lidiar con el encierro por la llegada de la pandemia de la COVID-19 al país, también está más expuesta a las fallas de los servicios públicos. Al menos yo iba a mi oficina y ni me enteraba si aquí se había ido la luz o no, dijo entre risas.

El diputado a la Asamblea Nacional Enrique Márquez alertó este martes de que el Sistema Eléctrico Nacional es tan frágil que no puede abastecer de energía a los venezolanos, teniendo en cuenta que el consumo en estos momentos es menor porque está paralizada la banca, oficinas, colegios e instituciones públicas.

Si no hay luz, no entra agua. Una cadena de fallas que van agotando significativamente a los vecinos de zonas tan afectadas como La Florida. Vemos que tampoco entra el agua al edificio, entonces se van sumando los días que vamos a estar secos, contó Jiménez.

Justamente este jueves una fuerte fluctuación eléctrica afectó el sistema Tuy II que suministra agua al Alimentador Norte y Sur, y tuvo una parada total. Esto impidió el envío de agua a Caracas. La información no fue dada por Hidrocapital, sino por el concejal del municipio Baruta, Jesús Hernández. La empresa no se ha manifestado.

Hasta abril de este año se han registrado 29.053 apagones en todo el país, según datos del Comité de Afectados por los Apagones. El Distrito Capital sigue siendo la tacita de plata, que ocupa el último lugar de la lista con 261 fallas eléctricas, frente al estado Zulia, con 7149.

Foto: Cortesía
Una película de terror

Mi cocina es eléctrica y no sabía cómo iba a resolver la comida, manifestó una vecina de la parte baja de Colinas de Bello Monte. En la noche del lunes 11 de mayo se registró el primer apagón en su zona hasta la 1:00 a. m. Con ese corte eléctrico comenzó el vaivén del servicio.

El martes 12 de mayo transcurrió un ratico con luz, un ratico sin luz. En el momento que le volvió la electricidad, cerca del mediodía, trato de hacer algo de almuerzo, y en eso se volvió a ir. Ahí me quedó el arroz, refiriéndose a que no se terminó de cocinar.

Te empiezas a preocupar porque va y viene, se fue como tres veces seguidas, como una película de terror, contó la vecina, y afirmó que tiene miedo de perder algún aparato eléctrico, pues aunque tiene protectores, siempre escucha un cuento sobre alguien que igualmente se le dañó algo con los bajones de luz. Y ahorita en cuarentena, cómo haces si se te daña algo, se cuestionó.

El Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) ha registrado que el 40 % de los consultados en diez ciudades del país presentan fallas diarias de electricidad, y un 19,2 % indicó que los bajones se le presentan varias veces al día. En sus datos, Caracas es la ciudad que casi nunca se le interrumpe el servicio, mientras que San Cristóbal es la más perjudicada.

Las explosiones en las subestaciones también se repiten y dejan a los vecinos uno o más días sin luz. La última que se vio en Caracas fue en la madrugada del 13 de mayo en Palo Verde, municipio Sucre. Afectó el barrio El Esfuerzo, 19 de Abril, 12 de Octubre, Mesuca, La Agricultura, San Pascual, Las Vegas de Petare y zonas de José Félix Ribas.

Perdí un día de trabajo gracias a que se fue la luz, manifestó Ana María León, habitante de José Félix Ribas y publicista. Con la pandemia muchos trabajos han tenido que optar por las plataformas digitales para seguir avanzando. El internet en el país no es el mejor aliado para quienes deben estar conectados durante ocho horas, y menos si se corta la luz.

De por sí solo puedo trabajar con los megas de mi celular, porque aquí no hay ABA ni Cantv. Entonces le sumas que se va la luz y ahí sí es verdad que me terminé de fregar porque, por lo general, la señal también comienza fallar.

Luz inestable en la provincia

Zulia, Táchira, Carabobo y Lara han tenido días a oscuras. Los habitantes de estos estados pueden estar entre 23 y 40 horas sin electricidad. Los datos del Comité de Afectados por los Apagones registraron hasta abril que en Táchira hubo 3032 apagones. Igualmente, 763 en Carabobo y 562 en Lara. 

Leidy Gómez, gobernadora del estado Táchira, acusó este jueves al Ministerio de Energía Eléctrica de no tener voluntad política. Es la entidad más vulnerada por la deficiencia de servicios públicos, están desestimando la capacidad de producción que tienen los tachirenses, señaló.

Las fallas eléctricas inciden en las actividades más simples como hacer el almuerzo, terminar la tarea y trabajar, hasta evitar episodios de angustia o salvar vidas. Los venezolanos le suman a la cuarentena por la pandemia una serie de preocupaciones que deben afrontar a diario bajo el silencio de las autoridades competentes.

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