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La variante MU de la COVID-19, detectada en Colombia, está bajo vigilancia de la OMS

variante MU

Foto: Gleybert Asencio

Las variantes que la OMS califica “de interés” implican “un riesgo emergente para la salud pública”. Sin embargo, es una categoría de riesgo más baja que las clasificadas como “de preocupación”, rango en el que posicionan variantes del virus más infecciosas, como la delta, presente en Venezuela, y la beta.

Caracas. Una nueva variante de la COVID-19 entró en la lista de interés para que los organismos de salud mundial la tengan en observación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sumó la variante B.1.621, identificada por primera vez en Colombia, y la etiquetó con el nombre MU para mantener vigilancia de sus mutaciones, “que merecen estudios más a fondo”.

La OMS ha ido actualizando la lista de variantes de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés) y de variantes de interés (VOI, por sus siglas en inglés) para comprender mejor los riesgos para la salud pública mundial que plantean estas variantes de la COVID-19. En general, los datos nuevos van reflejando la evolución del virus y sus impactos a medida que se dispone de nueva evidencia.

En el último informe semanal de la OMS, publicado el 31 de agosto, señala que la variante B.1.621 se clasificó como variante de interés —rango en el que están otras, como la lambda, iota o kappa; encontradas inicialmente en Perú, Estados Unidos e India— debido a que tiene una “constelación de mutaciones que indican propiedades potenciales de escape inmunológico”. Por lo tanto, necesitan hacer más investigaciones para entender qué significan esas mutaciones.

Los datos preliminares presentados al Grupo de Trabajo de Evolución del Virus muestran una reducción en la capacidad de neutralización de los sueros de convalecientes y vacunados similar a la observada para la variante beta, pero esto debe ser confirmado por más estudios, escribió la OMS en el informe.

Las variantes que la OMS posicionó “de interés” implican “un riesgo emergente para la salud pública”. Sin embargo, es una categoría de riesgo más baja que las clasificadas como “de preocupación”, rango en el que posicionan variantes del virus más infecciosas como la delta, presente en Venezuela, y la beta.

La variante MU se identificó por primera vez en enero de este año en Colombia. De acuerdo con la información de la OMS, hay informes que apuntan a casos de esta variante y se han notificado algunos brotes en países de América del Sur y de Europa. Además, resaltan que al 29 de agosto registran más de 4500 secuencias (o personas infectadas con la MU) en 39 países.

Aunque la prevalencia global de la variante MU entre los casos secuenciados ha disminuido y actualmente se encuentra por debajo del 0,1 %, la prevalencia en Colombia (39 %) y Ecuador (13 %) ha aumentado constantemente, dice el informe. Incluso, una de las razones para que la OMS incluyera esta variante en la lista fue por las características que apuntan a una “alta transmisibilidad”, según explicó el Instituto Nacional de Salud colombiano en un comunicado.

En epidemiología, se denomina prevalencia la proporción de individuos de un grupo o una población que presentan una característica o evento determinado.

Se requieren más estudios para comprender las características fenotípicas y clínicas de esta variante. Se va a monitorear la epidemiología de la variante MU en América del Sur, particularmente con la cocirculación de la variante delta, para detectar cambios, resalta la OMS.

Las autoridades sanitarias de Colombia afirman que la variante MU es, junto con otros factores, “la responsable de que el país viviera un tercer pico de la pandemia, con un gran número de contagios”.

En el caso de la variante delta, Venezuela confirmó los primeros dos contagiados en territorio nacional justo un día después de que el Gobierno colombiano también informara sobre la presencia de esta variante en su país. Los anuncios se hicieron entre el 24 y el 25 de julio.

Foto: Gleybert Asencio
La vacunación en Venezuela

Julio Castro, médico internista, infectólogo y profesor del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, presentó este 2 de septiembre un informe a partir de 2436 encuestas que hizo el sector académico venezolano en todo el territorio nacional, entre el 23 y el 27 de agosto, para tener datos sobre cómo va la vacunación en el país ante la falta de información pública por parte del Estado.

Según Castro, la proyección total de mayores de 18 años con al menos una dosis contra COVID-19 es de 6.442.900, mientras que hay 3.376.080 que completaron el esquema de dosis para un total de 9.818.980 dosis aplicadas.

El 78,9 % de la población vacunada recibió Sinopharm, de los cuales 41,5 % tienen la primera dosis y 58,5 % la segunda dosis. Esto es diferente en la población que recibió Sputnik V, por la escasez de segundas dosis. Según Castro, un 75 % de este grupo no ha completado el esquema de inmunización con la vacuna desarrollada por Rusia, lo que traduce en que 900.000 personas no tienen la segunda dosis.

Castro comentó que 71,1 % de los encuestados recibieron la vacuna entre julio y agosto. Igualmente, el motivo que predominó (59,9 % de las opiniones) sobre por qué las personas no se han vacunado es que, aunque están inscritos en el sistema Patria, no les ha llegado el mensaje de texto con la cita.

Estos datos no coinciden con lo anunciado públicamente por la administración de Nicolás Maduro, que refiere un total de 3.230.000 dosis entre Sinopharm y Sputnik V que han llegado al país. Pero se asemejan a los datos publicados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la plataforma para hacerle seguimiento a la vacunación en la región, que se alimenta con información enviada por el Ministerio de Salud.

En Venezuela, desde que empezó la pandemia hasta el 1° de septiembre, se registraron oficialmente un total de 336.088 casos. El total de muertos por COVID-19 aumentó a 4049 y hay 320.400 recuperados.

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