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Parroquia Raúl Leoni del estado Sucre está bajo las aguas tras la crecida del río El Limonal

El Limonal

Foto: Cortesía.

Además de El Botalón, la comunidad más afectada, también se anegaron los sectores de Querequere, El Limonal, El Manguito y Nurucual. La tala indiscriminada aumentó el impacto de la crecida de este río y la falta de gasolina ha impedido que llegue la ayuda a los damnificados.

Cumaná. Los habitantes de las comunidades que circundan las riberas del río El Limonal, en la parroquia Raúl Leoni del municipio Sucre del estado Sucre, hoy sufren los embates de la crecida de este afluente que alcanzó niveles históricos.

Esta no es la primera vez que este río se desborda, cuenta Gustavo Arenas, un dirigente social de la zona.

“Este río se había desbordado antes, pero nunca había alcanzado estos niveles. Esta vez rebasó la altura del puente de la Troncal 9 que comunica los estados Sucre y Anzoátegui; hay sectores donde quedaron casas tapiadas”.

Subrayó que la comunidad de El Botalón es una de las más afectadas. “Allí el río se llevó hasta los tanques de agua de algunas casas, porque en algunos sectores el agua subió hasta aproximadamente cuatro metros”.

La crecida arrasó con todo a su paso. Foto: Cortesía.

Relató que hay familias que perdieron muchos de sus enseres domésticos. Las casas se inundaron como nunca antes y el nivel del agua cubrió parte de sus bienes como camas, muebles, cocinas y televisores. El río atravesaba las casas.

Además de la comunidad de El Botalón, la crecida también anegó las poblaciones de Querequere, El Limonal, El Manguito y Nurucual, donde se afectó gran parte de la zona agrícola.

En esta zona –asegura María Ferrer– otra dirigente comunitaria de Santa Fe, la corriente arrasó con sembradíos de cambur, yuca y maíz.

Allí la gente lo perdió todo. La cosecha de cambur de esos agricultores era para garantizar la provisión de las hojas para las hallacas de diciembre. Perdieron todo el esfuerzo de su siembra, agregó.

Se conoció que los mismos vecinos tuvieron que abrir un hueco en la cerca de la Unidad Educativa Domingo Amaya para que el agua pudiera seguir su curso, de este modo aminoraron los daños a la estructura de la escuela donde se imparten clases de primero a sexto grado de educación básica.

En la cancha deportiva de la comunidad el agua nos llegaba a las rodillas, contó uno de los afectados.

Los pobladores comentaron que la fuerza del agua pudo afectar el pequeño dique que se alimenta de manantiales del lugar y surte a todo el sector, porque tras el desbordamiento del río han quedado sin suministro de agua.

Hasta ahora las autoridades no se han presentado al lugar. Solo Protección Civil pero se fueron enseguida por la falta de luz. Foto: Cortesía.

De acuerdo con testimonios de los damnificados hasta ahora no se ha presentado ninguna autoridad regional, salvo algunos funcionarios de Protección Civil que la misma noche del jueves, cuando se registró la inundación, se acercaron para hacer un diagnóstico, “pero no fue mucho lo que pudieron constatar porque no había luz; y enseguida se fueron”.

Tala indiscriminada

Habitantes de las zonas anegadas aseguran que la tala indiscriminada en las márgenes del río ha provocado este desbordamiento sin precedentes.

María Ferrer, dirigente social de Santa Fe, dijo que esta tragedia se pudo evitar o su impacto pudiera haber sido menor.

Ella atribuye estas consecuencias a la inercia de las autoridades que se han olvidado del saneamiento del río, sumado a la tala desproporcionada de los árboles que bordean la ribera del afluente.

Los mismos habitantes han ido cortando los árboles para construir sus casas y ahora para cocinar porque no hay gas; eso ha disparado la tala indiscriminada y no hubo arbusto que contuviera la fuerza del agua e impidiera que el río se saliera de su cauce. Así arrasó con los campos y con todo lo que encontró a su paso”, acotó.

Sin gasolina

Los pobladores de todos los caseríos afectados claman por la ayuda gubernamental que hasta el momento no han recibido.

Dirigentes de Santa Fe salieron en auxilio de sus paisanos, pero no pudieron llegar hasta todas las comunidades porque la travesía tuvieron que hacerla en bicicletas.

Gracias a Dios, los mismos vecinos fueron solidarios con quien requirió de ayuda para rescatarlos de las aguas y llevarlo a lugares más seguros, destacó Gustavo Arenas.

Pero los dirigentes locales llamaron la atención de las autoridades regionales para que, desde la estación de servicio de Santa Fe, se ponga a la disposición de los vehículos de emergencia la gasolina de reserva contenida en los tanques de esta bomba.

Denuncian que en medio de la inundación fue imposible surtir de gasolina a los carros de los organismos de emergencia, de servicios públicos y algunos particulares para asistir a los afectados porque el encargado de la estación reside en Cumaná.

La falta de gasolina ha impedido el auxilio a los habitantes de los sectores afectados. Foto: Cortesía.
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