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Participación en política de la comunidad LGBTIQ+ requiere mayor articulación dentro del propio colectivo

LGBTIQ+

Foto: Cortesía Movimiento SOMOS

El Movimiento SOMOS realizó un foro con las activistas y dirigentes Richelle Briceño, Dilberly Rodríguez y Tamara Adrián, quienes discutieron su experiencia como mujeres trans en la política y explicaron por qué es necesario mantener esta lucha en Venezuela.

Caracas. La participación política de la comunidad LGBTIQ+ fue abordada de forma amplia en un foro organizado por el Movimiento SOMOS en el que Richelle Briceño, activista y defensora de derechos humanos de la comunidad sexodiversa, Dilberly Rodríguez diputada a la Asamblea Nacional por el PSUV, y Tamara Adrián, diputada al Parlamento para el período 2015-2020, fueron las ponentes.

Se abordaron varios temas y perspectivas en cuanto a la participación de la comunidad LGBTIQ+ en la política en Venezuela. Uno de los aspectos en los que hubo consenso fue en la necesidad de una mayor articulación dentro del propio colectivo sexodiverso, para así lograr alcanzar metas en forma de leyes que garanticen derechos y una vida más digna.

Es un tema organizativo, siempre que maduremos y entendamos que estamos buscando objetivos claros, lograremos captar a todos los hermanos y hermanas que están en los barrios y en los centros comerciales sin hacer nada, para que colaboren con la construcción de nuestros derechos, expresó Dilberly Rodríguez quien habló como dirigente política, diputada y mujer transgénero.

La visión de Rodríguez fue compartida por Richelle Briceño, mujer trans que en 2020 aspiró a la diputación en el Parlamento por el partido Redes. Briceño dijo que es vital seguir impulsando la lucha no solo por la elaboración de un marco legal que garantice la dignidad de la comunidad LGBTIQ+, sino también por políticas públicas dirigidas a este colectivo.

Foto: Cortesía Movimiento SOMOS

“Tenemos que seguir luchando por leyes. Luchar por políticas públicas diferenciadas en todos los ministerios y espacios. Debemos fomentar educación inclusiva y esto inicia en la escuela. Se tiene que trabajar desde lo comunicacional para tener incidencia. El activismo LGBTIQ+ debe unirse, ya que esto permitirá poder garantizar una vida más digna para todos”, dijo Briceño.

La aspirante para la AN en 2020 también recalcó la importancia de “tender puentes” entre las distintas organizaciones políticas del país, independientemente de dónde se encuentren en referencia a la lucha entre el chavismo y la oposición, ya que solo así se logrará “abarcar el escenario completo” y unificar fuerzas para sumar a más miembros de la comunidad en la lucha por los derechos.

Referente a los retos de la comunidad LGBTIQ+ entre los cuales están los de las personas transgénero, Tamara Adrián, diputada de la AN que resultó electa en 2015, dijo que para ella existen dos que son fundamentales: el problema de la identidad de las personas trans, y la transfobia en la sociedad.

Creo que uno de los obstáculos más importantes es la falta de reconocimiento a la identidad de las personas trans, pero no es el único, otro reto tiene que ver con la transfobia que existe en las instituciones e incluso dentro de los partidos políticos, es algo que se asemeja mucho al techo de cristal que se presenta para la participación política de las mujeres, por eso el tema de las cuotas de participación debe ser discutido, afirmó Adrián.

La también diputada Dilberly Rodríguez coincidió con Adrián en relación al derecho de identidad de las personas trans como uno de los principales problemas, y de hecho, afirmó que muchas personas en ocasiones no pueden ejercer el voto porque su identidad y género no se corresponde con lo que aparece en una cédula o una partida de nacimiento.

Foto: Cortesía Movimiento SOMOS
¿Un partido LGBTIQ+?

En el foro las tres participantes tenían algo en común: todas son mujeres trans que participan en partidos políticos que no tienen los derechos LGBTIQ+ como su principal bandera de lucha, por eso en el foro se discutió si es necesario o no que se cree una plataforma o partido político que tenga como principal objetivo la lucha por los derechos de la comunidad.

Tamara Adrián, quien lleva años militando en el partido Voluntad Popular, negó esta propuesta, asegurando que si se llegase a constituir un partido LGBTIQ+ que solo aceptara la militancia de los miembros de la comunidad, esto sería un acto de segregación.

La segregación solo nos convierte en un club. Es algo contrario a lo que necesitamos. Para poder lograr los cambios sociales e históricos que se requieren es necesario formar alianzas con diversos sectores, comentó.

Dilberly Rodríguez también dijo que un partido LGBTIQ+ sería un acto de segregación y agregó que a pesar de que el avance ha sido lento, sí ha habido progreso en la lucha por los derechos de la sexodiversidad y citó como ejemplo la actual AN que “está en discusión permanente sobre el tema”.

“Desde la AN existe una comisión para los asuntos de la sexodiversidad, la cual trabaja para debatir y crear leyes dirigidas a beneficiar a nuestro sector. Se están creando los puntos de encuentro para que se produzca una discusión colectiva”, aseguró Rodríguez.

La ponente coincidieron en señalar que un partido exclusivamente conformado por miembros de la comunidad LGBTIQ+ encasillaría a las personas de este colectivo en solo esos temas. Fueron claras en que en la política una persona transgénero no lucha solo por los derechos de aquellos que son como él o ella.

En mi experiencia dentro de lo que ha sido mi actividad política he dedicado al menos 5 % o 10 % de mi tiempo para la actividad LGBTIQ+, mientras que el resto del tiempo lo dedico a otros temas. Cuando estás en la política lo estás para atender los problemas de todas las personas. Quien tiene una sensibilidad social actúa en el beneficio de todos los colectivos ya sean indígenas, mujeres, personas con discapacidad, etcétera”, aseguró Tamara Adrián.

Foto: Movimiento SOMOS
La necesidad de la participación de los hombres trans

En el foto se discutió acerca de la necesidad de que los hombres transgéneros se unan a la lucha por los derechos de la comunidad LGBTIQ+, algo que las tres panelistas afirmaron que casi no ocurre por una diversidad de factores.

“No existe el ensañamiento contra los hombres trans que sí existe contra las mujeres trans. No existe un año donde no se cometa un crimen contra una mujer trans. La primera cara visible de la lucha somos nosotras y los hombres trans no están, en esto influyen muchas cosas como por ejemplo la seguridad que ellos sienten al estar invisibilizados, por eso se complica que asuman una rol de lucha”, dijo Richelle Briceño.

Tamara Adrián se refirió a esta “invisibilidad” como un “segundo clóset” en el que los hombres trans a veces buscan estar para mimetizarse dentro de la sociedad, comentó que esto es lo que ha impedido que en la vida política de Venezuela, y también del mundo entero, existan hombres transgénero que sean referentes en la lucha por los derechos.

¡Ojo! Nadie está atacando a los hombres trans, por el contrario, lo que queremos es que vengan para acá, que se sumen a la lucha, que abandonen ese segundo clóset”, expresó Adrián.

La transfobia y la violencia política son una realidad

Siendo activistas políticas y mujeres transgénero, las panelistas afirmaron que en más de una ocasión han recibido discriminación por parte no solo de contrincantes, sino también por parte de aliados políticos.

Un ejemplo lo contó Richelle Briceño quien recordó que durante su candidatura para la AN en 2020, su partido Redes estuvo en alianza con el partido Soluciones para Venezuela, y un candidato de esa organización política “no podía ni verme” en los actos de campaña.

Esta persona no me podía ni ver, pero no creo que haya sido porque yo era una mujer trans, sino porque mi preparación era superior a la de él. Quizás era transfóbico, pero más allá de la transfobia siento que hay hombres que creen que los estamos invadiendo y que les quitamos protagonismo, dijo.

Briceño aseguró que la mujer transgénero está hipersexualizada y que desde ahí es que nace la violencia política hacia ellas. “Hay personas que te ven y te preguntan que por qué te dedicas a la política cuando todas (las mujeres trans) son estilistas”.

Por su parte, Tamara Adrián aseguró que el problema de la transfobia no es algo exclusivo de algunos grupos como los religiosos y dijo que es algo “transversal dentro de la sociedad” y que contra eso hay que luchar.

La transfobia es algo que está en la sociedad, está en los partidos. Pueden haber personas muy abiertas y personas muy cerradas”, dijo la abogada quien también afirmó que es por eso que la participación política de la comunidad LGBTIQ+ es tan importante, porque “solo a través de la participación política es que se evita que se perpetúen los sistemas de dominación y se logra que las diferencias sean toleradas y respetadas”.

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