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Petición de Maduro de negociar frente a las cámaras de televisión se la pone difícil a los noruegos

teoría de la negociación y resolución de conflictos

Foto cortesía @presidencialven

Teóricos de la negociación política ponen la confidencialidad como punto clave para el éxito del proceso. “Pedir una negociación pública evidencia falta de compromiso”, dice el investigador y profesor universitario Miguel Martínez Meucci. El diputado Freddy Guevara confirmó que reuniones de esta semana con delegación noruega constituyen fase preparatoria. Representantes de la Alianza Democrática dicen que los noruegos no se han reunido con ellos.

Caracas. Algunas negociaciones políticas pueden ser confidenciales y fracasar, porque la confidencialidad no es el único elemento requerido para el éxito de una negociación. Pero la teoría de la negociación y resolución de conflictos apunta a que las negociaciones no pueden ser públicas y exitosas al mismo tiempo.

Los estudiosos de este campo que vincula la diplomacia, la política y la comunicación sostienen que si bien debe haber un margen para la difusión de la información de interés público y de los avances o retrocesos generales en las discusiones, los mediadores del proceso deben velar por la confidencialidad del mismo, en aras de generar la confianza de las partes involucradas.

Sin embargo, este martes por la noche, Nicolás Maduro puso una nueva exigencia para sentarse a negociar con la oposición que ataría de manos o al menos dificultaría a la delegación de Noruega hacer su trabajo conforme al librito, al exigirle que todas las reuniones del diálogo sean públicas, con cámaras y periodistas.

A los tres puntos establecidos la semana pasada (retiro de las sanciones internacionales, reconocimiento de los poderes públicos y devolución de las cuentas y activos del Estado en el exterior), Maduro agregó ayer:

“Un cuarto punto, ya no nos vamos a reunir más en secreto. Una cosa es una reunión preparatoria, pero si vamos a reunir la mesa y a instalarla tiene que ser un acto público. Todas las reuniones deben ser públicas, con cámaras, con periodistas, con comunicado, con foto, imágenes y transparencia informativa. Cero secretismo”.

La frase la dijo la cabeza de un gobierno que no rinde información transparente de ningún dato de interés público. En cualquier caso, no quedó claro si Maduro confundió “secretismo” con “confidencialidad” de manera intencionada o por falta de información. Secretismo, dice la Real Academia de la Lengua Española es el modo de actuar en secreto con respecto a asuntos que debieran manifestarse”; mientras lo confidencial es aquello “que se hace o se dice en la confianza de que se mantendrá en reserva”.

En una negociación política ese carácter reservado es de mutuo acuerdo y es uno de los principales atributos del proceso por los que debe velar la delegación o equipo negociador.

Confidencialidad, confianza y compromiso

La politóloga española y directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid, Paloma Román Marugán –vinculada, por cierto, al origen del partido izquierdista Podemos de Pablo Iglesias– lo explicó con palabras sencillas en un artículo publicado en el año 2013 para la Revista de Mediación:

“Ejercer la confidencialidad a cualquier precio, siendo este uno de los requisitos básicos para un equipo de mediación/negociación en el ámbito político; los intercambios de información tendrán que estar extraordinariamente controlados, distinguiendo a rajatabla entre lo que es información general y aquella otra de valor estratégico”.

Román considera “crucial” que el equipo mediador sea capaz de “generar confianza en ambas partes, gracias a su combinación clara y contundente de igualdad, imparcialidad y transparencia”.

Pero esta nueva condición de Maduro, que pide la total publicidad de todas las discusiones, no solo contradice los principios teóricos de la negociación sino que, de asumirse con intransigencia de parte del oficialismo, podría comprometer la posibilidad de que el proceso se pueda siquiera instalar.

El profesor de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de Chile y doctor en Conflicto Político y Procesos de Pacificación, el venezolano Miguel Martínez Meucci coincide con esta preeminencia de la confidencialidad: “Me parece un gesto de evidente falta de compromiso con el proceso. Revela la intención de utilizar la negociación para fines distintos a los de llegar a un acuerdo aceptable para las partes”.

Pero apartando la teoría y yéndose a la práctica, Martínez Meucci es escéptico sobre la viabilidad del tipo de negociación planteada hoy en Venezuela por tres factores: el mecanismo se ha desvirtuado a la luz de las experiencias previas; la oposición afronta esta negociación debilitada por los giros recientes de la política internacional y su propia división interna; y porque considera que Maduro ha demostrado de forma reiterada que usa estos procesos para estabilizarse.

“Una forma de aprovechar esas debilidades es ‘convertir en un show’ el proceso, para demostrar que con quien se quiere entender es con los Estados Unidos; de ahí el conjunto de condiciones que ha señalado”, afirmó el profesor venezolano desde Chile.

Cautela en la Plataforma Unitaria

En todas sus declaraciones de mayo y junio, Maduro ha sido claro en su interés en negociar con la oposición que lidera Juan Guaidó (G4 o Plataforma Unitaria), amén de los acuerdos alcanzados con el grupo que trabaja con Henrique Capriles para conformar el CNE.

En el G4, esta nueva petición de Maduro es vista con cautela, prefieren dejar actuar a los noruegos: “Sobre lo de las reuniones públicas habrá que ver a qué se refiere: si a que las reuniones sean públicas o a que el contenido de las reuniones sea público. Habrá que ver. Ha habido muchas contradicciones en el oficialismo últimamente”, dijo una fuente bajo condición de no citar su nombre.

Por su parte, el diputado Freddy Guevara prefirió no opinar sobre el punto y dijo a Crónica.Uno que de momento la Plataforma Unitaria está enfocada en que se consolide toda la fase preparativa que inició ayer con la nueva visita en terreno de los noruegos.

“Todavía se está en la etapa preparatoria que incluye las definiciones de la delegación, el proceso pendular para construir los detalles, agenda, formatos, etcétera. Y tal como ha dicho el presidente Guaidó, la Plataforma Unitaria está lista”, afirmó.

Alianza Democrática, como la guayabera

En su mensaje de anoche, Maduro habló de sentarse a negociar con “las oposiciones”, “todos los sectores de la oposición” y “la oposición extremista”, en referencia al grupo que lidera Guaidó, pero no hizo ninguna referencia explícita a la participación de los partidos que integran la Alianza Democrática en estas conversaciones.

De hecho, en sus discursos del mes de mayo había sostenido que Guaidó se incorporara a la mesa de diálogo que ya está instalada con partidos como Cambiemos, Esperanza por el Cambio, el MAS, Avanzada Progresista y los que fueron intervenidos por el TSJ. Pero ahora ha comenzado a hablar de una nueva instancia con “las oposiciones” y la mediación noruega.

El integrante de la fracción opositora en la Asamblea instalada en enero pasado, disidente de Primero Justicia, José Gregorio Correa, confirmó a Crónica.Uno que la delegación vikinga no se ha reunido con la Asamblea Nacional que preside Jorge Rodríguez como institución ni con la fracción opositora ahí representada; aunque sí lo han hecho con Rodríguez como representante de Maduro, según dijo el propio Maduro ayer.

“Las últimas veces no se han reunido con la AN ni con nosotros. No sé cómo será esta vez. Nosotros también fuimos sorprendidos por el anuncio del presidente de Maduro. Pero estamos abiertos a cualquier tipo de diálogo que sea para cooperar”, dijo. Agregó que aspira lograr que el G4 y la Alianza Democrática vayan juntos a la negociación.

Incluso el vicepresidente de la Comisión para el Diálogo, la Paz y la Reconciliación de la Asamblea Nacional instalada en enero, Luis Eduardo Martínez (AD/Bernabé Gutiérrez), rechazó que la oposición que él representa no haya sido incorporada aún en los preparativos.

“Es inaceptable que se dialogue y negocie en la sombra. El país todo tiene derecho a conocer qué se trata y qué propuestas se hacen. Los actores no pueden limitarse al Gobierno y a una de las oposiciones. Ni siquiera a los actores políticos únicamente. Es necesario que empresarios, trabajadores, académicos, jóvenes, productores agropecuarios, comerciantes, mujeres, líderes comunales, entre otros”, dijo Martínez de acuerdo con una nota de prensa remitida por su oficina.

Con información de Héctor Antolínez

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