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Precios del queso vuelven a alejarlo de las mesas venezolanas

Foto: Alberto Torres

El precio del queso duro o llanero tuvo un repunte en las últimas semanas, luego de que desde mayo el período de lluvias incrementara la producción de leche y la oferta de quesos, y bajaran sus precios hasta a menos de dos dólares por kilo en algunos lugares de Caracas.

Caracas. En mayo, junio, julio y agosto el queso duro o llanero registró los precios al consumidor más bajos en lo que va de año, llegando incluso a estar por debajo de los dos dólares por kilo, luego de haber alcanzado un pico de $3,54 en abril. Las lluvias en ese período favorecieron la producción e incrementaron la oferta, situación que ha ido cambiando en las últimas semanas.

Entre agosto y septiembre, los precios del queso aumentaron más de 50 % en bolívares, mientras que en dólares el llanero tuvo un incremento de 39 % en el mercado municipal de Quinta Crespo, según registros de Crónica.Uno. Al día 10 de este mes, el kilo se vendía por no menos de $3,48 en mercados, supermercados y frigoríficos, con consumidores cuestionando porqué también ha aumentado en divisas.

A puerta de corral, en el campo venezolano, el panorama es similar, pues en las últimas cuatro semanas el queso llanero pasó de $1,78 a $2,81 por kilo, una variación de 58 % que, a su vez, va de la mano con factores como el 17 % de incremento en el precio del litro de leche y la caída de su producción por las condiciones del campo en esta época del año.

¿Por qué tiene tantas variaciones de precios?

Carlos Albornoz, productor y presidente del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne (Invelecar) cuenta a Crónica.Uno que, en 2020, el precio promedio a puerta de corral del kilo de queso llanero fue de entre $2 y $2,5 y el del litro de leche varió entre 28 y 32 centavos de dólar, por lo que descarta que el comportamiento actual se trate de un incremento sino de “ajuste” a su precio estándar tras varios meses de rezago.

En mayo, junio, julio y agosto se presenta una característica que es habitual en el comportamiento del clima y del rebaño en el hato venezolano, pues estamos en la época crítica de verano, donde pueden pasar más de cuatro o cinco meses sin llover con suficiente proporción, los pastos se degradan y la condición corporal de los animales es muy mala”, señala.

En consecuencia, asegura el productor, en abril y principios de mayo Venezuela comúnmente alcanza su punto mínimo de producción de leche y los precios incrementan a raíz de la poca oferta que hay en el mercado. A mediados o finales de mayo, cuando recrudecen las lluvias, crece nuevamente el pasto y dos o tres semanas después los animales recuperan su condición y producen más leche.

Según señala Albornoz, en 70 días del ciclo de lluvias la producción de leche puede llegar a duplicarse, o más, y pasar de tres millones de litros al día a seis o siete millones de litros. “Eso hace que el mercado se inunde y los precios del queso bajen”.

Según cifras de Fedenaga, actualmente el país produce cuatro millones de litros de leche al día (40 % de lo que se necesita) con 90 % de esa producción destinándose a elaboración de quesos y solo 10 % a la industrialización, cuando hace 20 años llegaba a la mitad.

¿Qué esperar en los próximos meses?

El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Armando Chacín, señala que toda la zona llanera del país, principalmente Apure, Barinas y parte de Lara, estuvo “totalmente colapsada por el agua” tras las fuertes lluvias que hubo a finales de agosto, y que también afectaron a los Andes venezolanos, el sur del Lago de Maracaibo y el oriente del país. 

Aseguró que tal situación obligó a muchos productores a dejar de ordeñar vacas, reduciéndose la oferta de ese rubro y de quesos mientras la demanda —aún contraída— sigue siendo la misma. Según cifras de Invelecar, en el estado Lara el litro de leche a puerta de corral ya supera los 35 centavos de dólar; en Apure y Barinas cuesta $0,31 por litro y en los estados orientales llega a $0,32.

Foto: Luis Morillo

Bolívar es la zona productora con el queso más costoso ($3,55 por kilo) seguido por Lara y Cojedes ($3), y luego Monagas ($2,86). El presidente de Fedenaga estima que el precio actual variará en lo que resta del año, pero con montos similares, hasta inicios de 2022 cuando empiece a hacer efecto nuevamente la sequía y aumenten más.

Chacín resalta que al efecto climático se le suma el problema del combustible y las alcabalas. Los productores señalan que deben pagar entre $1 y $2 por litro de gasoil, dependiendo de la entidad en la que se encuentren, ante las dificultades para abastecerse y Fedenaga estima que, actualmente, entre Apure y Caracas hay más de 20 alcabalas donde los comerciantes deben dejar parte de la mercancía para seguir su camino, cuando el año pasado no eran más de 14.

Carlos Albornoz, de Invelecar, explica que los pastos tienen dos o tres meses de crecimiento, por lo que su vida útil ya se empieza a degradar y cuenta con menos nutrientes para el animal, que reduce su producción de leche. Calcula que el precio debería mantenerse entre $2,5 y $3 por kilo al productor hasta marzo o abril, lo que podría llevar el precio al consumidor final a más de $4, dependiendo de la zona del país donde se encuentre.

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