Icono del sitio Crónica Uno

Proceso de expropiación convirtió a Alentuy en un amasijo de hierro abandonado a su suerte

Alentuy

Foto: Yelitza Figueroa

Alentuy fue una compañía de capital privado que surgió a raíz de la política de sustitución de importaciones, implementada por el Gobierno de los años 70 y se dedicaba a la producción masiva de envases de aluminio de diferentes modelos y tamaños. Desde su expropiación, van 11 años de deudas acumuladas y cinco juntas directivas que han pasado y ninguna le da respuesta a los trabajadores sobre su futuro. 

Barquisimeto. Aunque la selección de Venezuela no clasificó para el mundial de Suráfrica 2010, el país tuvo una particular participación en la mayor cita futbolística del orbe: la empresa venezolana Alentuy, situada en el estado Lara, fabricó tres millones de botellas para Coca-Cola (uno de sus principales clientes), que serían distribuidas por la transnacional durante la competencia de la FIFA en la nación africana. 

Hoy, el panorama de Alentuy es diferente. Más de 55.000 metros cuadrados entre instalaciones y áreas externas se encuentran en completo abandono. Todas las máquinas que componen la infraestructura operativa están apagadas y solo tienen dos vigilantes a la intemperie, quienes deben hacerle frente a los delincuentes que entran a cualquier lugar de la empresa a desvalijar lo poco que queda, según cuentan trabajadores. 

Aluminios y Envases del Tuy S.A, (Alentuy) era una holding que transformaba el aluminio en envases y cuya materia prima era suministrada por Alcasa C.A. y Venalum. Estas dos últimas empresas, también del Estado, quedaron en cero cuando todas sus celdas se apagaron durante el apagón nacional de 2019. Venalum había comenzado a recuperar algunas, pero Alcasa sigue en cero. 

Alentuy inició sus operaciones en agosto de 1977, con una línea automática para la producción de envases colapsibles. Progresivamente, fueron incorporando diferentes líneas en su producción, situándola en un mercado altamente competitivo. Las líneas de producción con mayor rendimiento elaboraban hasta 1100 envases, listos para entregar, en 45 minutos. En julio del año 2000 recibieron la certificación del sistema de calidad ISO 9000.

El 6 de junio de 2010, cuando invocando razones de utilidad pública y social, el exmandatario Hugo Chávez en la emisión 360 del programa Aló Presidente, anunció su propósito de “expropiar los bienes muebles, inmuebles y bienhechurías” de la fábrica de envases de aluminio Sociedad Mercantil Alentuy C.A., los trabajadores aseguran que inició la debacle en la que se encuentran actualmente.

Alentuy pasó así a integrar la larga lista de empresas estatizadas por Hugo Chávez, acción que fue condenada por empresarios y representantes de las diferentes cámaras industriales, afirmando que las expropiaciones estaban arruinando la economía del país.

Abandonados a su suerte

De acuerdo con el Sindicato de Trabajadores de Alentuy, antes de pasar a manos del Estado, la empresa exportaba un promedio de 30 contenedores de pastillas y envases de aluminio al mes, tenía un tope de producción anual de 160 millones de latas y 130 millones de tubos y planeaba abrir una planta en Arkansas, Estados Unidos, según el medio especializado The Canmaker, en fecha 21 de mayo de 2010.

Para el momento de su expropiación, el decreto rezaba que debían resguardarse “de manera especial los derechos y garantías de los trabajadores que laboran en dichos complejos industriales de envases”, pero la realidad fue otra ya que desde 2013 comenzaron las quejas de los empleados debido a la falta de cumplimiento de derechos laborales, acumulando una deuda que hasta la fecha, y según los afectados, no ha sido honrada.

El equipo de Crónica.Uno conversó con varios trabajadores de Alentuy, estos indicaron que están perdiendo gran parte de sus vidas pues no ven una solución a corto plazo ni el pago de la deuda que tienen con ellos.

La empresa tiene toda la línea de producción paralizada / Foto: Yelitza Figueroa

Dilmary Montilla, trabajadora con 14 años de servicio, afirmó que previo al proceso de expropiación, la empresa cumplía con todos los beneficios de sus trabajadores, hoy la situación es otra.

Tenía una nómina de aproximadamente 1200 empleados pero solamente quedamos 398 que estamos a la deriva porque no tenemos quien nos defienda, no tenemos a quién reclamar, no tenemos absolutamente a quien pedirle por nuestros pasivos. Aquí no sabemos quién nos está pagando”, sostuvo.

Con preocupación en su rostro aseguró que prácticamente están en la calle, sin tener ningún tipo de beneficios ni siquiera para sus hijos. Solo perciben el sueldo similar al de los pensionados.

“Decidan qué van a hacer con nosotros, si nos van a arreglar o a ver qué hacen porque realmente aquí hay muchas personas que tienen niños pequeños, y nosotros necesitamos no perder el tiempo que tenemos. Son tantos años trabajando en esta empresa”, lamentó.

María Cortez, trabajadora con 24 años de servicio, contó que luego de la expropiación, quien funge como presidente de la empresa no les da la cara. 

Cuando logramos hablar con él, lo único que dice es que son órdenes de Caracas. Yo con mis 24 años de servicio deduzco que en Caracas deben saber la situación que está pasando en esta empresa, es mi pensar”, sostiene Cortez.

A Cortez también le preocupa la situación por la que están pasando las madres y padres de familia que trabajan en este lugar, quienes aseguran han perdido incluso hasta sus prestaciones sociales. 

“Hacemos un llamado al Gobierno porque si ellos están a cargo de la empresa, como dice el señor Genaro Lugo (presidente de Alentuy), entonces, por favor, se aboquen y que nos arreglen, y vean qué hacen con nosotros porque el señor que está acá prácticamente nos tomó el pelo porque nos tiene en el limbo”, refirió.

Trabajadores indicaron que la directiva abandonó a la empresa / Foto: Yelitza Figueroa

José Colmenares, otro de los trabajadores, indicó que varios de sus compañeros están enfermos y no tienen ninguna ayuda por parte de la empresa. 

“En estos momentos hay una compañera que está padeciendo de cáncer y se le dice algo al señor Genaro Lugo para alguna ayuda, pero responde que nunca hay plata, para nada hay plata”, dijo. 

Peloteados

Señaló también que constantemente han convocado a reuniones con el presidente de la empresa para que les digan qué va a pasar con ellos, su antigüedad y con todo lo que concierne a la empresa, pero nunca se reporta. Indicó que Genaro Lugo les responde que no tiene gasolina y no puede ir “y con eso resuelven el tema”.

Los trabajadores afirman que le han preguntado al mencionado Genaro Lugo si tiene información de parte de representantes en Caracas y la respuesta que obtienen es que no lo atienden. 

Sentimos al 100 % que nuestros derechos han sido violados, porque según íbamos a contar con muchos beneficios que se iban a mantener. No tenemos HCM, nadie se preocupa por nosotros, ni por las enfermedades que podamos tener. Hay otro compañero que lo van a operar, muchos compañeros han muerto y no les han dado su plata a los familiares”, indicó Colmenares.

Reclaman que solamente cuentan con el sueldo de siete millones de bolívares mensuales, “no tenemos más nada, ningún seguro y el sueldo lo pagan por la página Patria. De resto, no contamos con más nada” lamentaron con preocupación.

Salir de la versión móvil