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Sociedad civil no se lanza de pecho a respaldar decisión de partidos sobre el 6-D y exige claridad

Partidos

Foto: Crónica Uno / Miguel González

Reuniones con las organizaciones de la sociedad civil sobre la estrategia de cara al 6-D avanzan en medio de tropiezos y críticas. Los movimientos sociales exigen claridad sobre lo que pasará con la AN luego del 5 de enero de 2021. Cuestionan que la reunión con Guaidó no fue consultiva, sino informativa.

Caracas. Los tiempos de una sociedad civil plegada a la autoridad de los partidos políticos —sus matrices originales— parecen haber llegado a su final en Venezuela.

Así se desprende las impresiones y cuestionamientos formulados por los representantes de varios de los movimientos ciudadanos convocados por Juan Guaidó a una sesión de consulta virtual este lunes 10 de agosto, sobre la decisión partidista de no acudir a la votación del 6 de diciembre próximo y el diseño de una estrategia política de consenso para continuar la búsqueda del cambio político.

A esta primera reunión con la sociedad civil —aparentemente están previstos otros dos encuentros con este sector— asistieron voceros de 50 organizaciones sociales, de los cuales tan solo 12 (7 de Caracas y 5 de las regiones) tuvieron oportunidad de intervenir durante tres minutos cada uno.

En ese tiempo, los voceros preseleccionados debían exponer su opinión respecto a un pool de preguntas enviadas a todos los participantes con antelación, donde se les solicita proponer acciones políticas para aumentar el rechazo a la convocatoria del 6-D y reactivar la movilización social; qué aspectos deberían incluirse en el pacto unitario en construcción; o si apoyarían un referendo constitucional “para que los venezolanos decidan diversos temas”, entre otros asuntos.

Crónica.Uno conversó con los representantes de Dale Letra, Foro Hatillano, Radar de los Barrios y Laboratorio Ciudadano. La mayoría cuestionó que el encuentro no fuera aprovechado para el intercambio y el debate de ideas, visiones y propuestas, sino más bien para informarles sobre decisiones ya tomadas.

Cero deliberación
Mariela Ramírez (al centro) durante una activación en la Asamblea Nacional para exigir un acuerdo político que permitiera a Venezuela implementar un proyecto de recuperación eléctrica financiado por la CAF. Foto Maru Morales P

Mariela Ramírez, integrante del movimiento Dale Letra, expresó que la reunión “no fue un espacio deliberativo, sino que estuvo diseñada para validar posiciones que ya han sido tomadas”. Posiciones que en su opinión debieron ser consultadas previamente con las organizaciones y sectores del país.

Con respecto a la estrategia de cara al 6-D, sostuvo que la participación ciudadana va más allá del mero hecho de votar: “La participación también incluye la lucha por la defensa del voto. Creemos que participar es parte de esa lucha, es protestar, es mantenerse activos en la defensa de los derechos políticos”.

En tal sentido enfatizó que el llamado de Dale Letra y de otras organizaciones que integran el movimiento Diálogo Social a los actores políticos “es a abrir espacios reales de consulta y deliberación para crear consensos”.

Exigen comunicación permanente

Gorka Carnevali, integrante del Foro Hatillano, celebró la concreción del encuentro pero lo consideró insuficiente si el mismo no sirve para establecer un mecanismo de comunicación y planificación permanente de los partidos políticos con la sociedad civil. A su juicio, este tipo de reuniones debió iniciar en enero de 2019.

Carnevalli fue uno de los 12 voceros que tuvo oportunidad de tomar la palabra. En su intervención expuso varias inquietudes, una de ellas compartida con otras organizaciones: qué pasará con la Asamblea Nacional a partir de enero próximo. “Si Nicolás Maduro entró en usurpación el 5 de enero de 2019 ¿qué va a pasar con la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2021? ¿La continuidad administrativa no va contra la Constitución?”, cuestionó.

El dirigente hatillano sostiene que toda acción política debe tener al ciudadano como eje central y no a los partidos y su dirigencia: “La sociedad civil no puede ser el ejecutor de una agenda que ya estaba planificada y que seamos convocados únicamente para levantar la mano”.

Algo comienza

Isabella Picón, representante del Laboratorio Ciudadano, reconoció que su organización no recibió directamente la invitación para la cita virtual, pero al ser parte de Diálogo Social se sintieron convocados y se unieron. “La percepción que tengo es de que comienza algo. Creo que debemos verlo como un proceso de diálogo a lo interno del movimiento democrático que tiene que continuar”, señaló.

La joven activista señaló que los partidos, como dueños de las tarjetas electorales, tienen la potestad de decidir si acuden o no a una elección. En su opinión, el debate con la sociedad civil debe centrarse en la estrategia ante esa decisión. Insistió en que el voto no es el único mecanismo de participación de la sociedad civil.

“Hay otros como defender los votos, luchar por condiciones, denunciar o registrar abusos”. Cree que uno de los retos más importantes es lograr “la gobernanza” de las decisiones que se adopten, que va más allá de votar o no: “Es tener una estrategia y tener claro cómo la armas y cómo mantienes el compromiso de todos los involucrados para que esa estrategia se ejecute”.

Un acuerdo nacional
Jesús Chuo Torralba, en nombre de Radar de los Barrios, exigió a Juan Guaidó aclarar la situación institucional de la AN luego del 5 de enero de 2021. Foto: Crónica Uno / Miguel González

El integrante de Radar de los Barrios, Jesús Chuo Torrealba, también participó en el encuentro del lunes, pero no fue seleccionado para intervenir. El martes de esta semana, desde su espacio radial a través de RCR 750 am, expresó sus cuestionamientos y propuestas.

“Fue una reunión mal diseñada, no para escucharnos ni para interactuar, sino para bajarnos línea y los ciudadanos estamos abiertos a conversar, a compartir información, a discutir, a consensuar pero no a que nos bajen línea”, sentenció.

Aprovechó el programa para hacer pública una comunicación que Radar de los Barrios remitió a Guaidó en la que la organización comunitaria saluda el encuentro pero critica que se haya producido después de que los partidos tomaran la decisión frente al 6-D. Insta a Guaidó a entablar negociaciones que permitan construir condiciones electorales justas y aclara que ello solo será posible a través de “un gran acuerdo nacional que dé garantías a todos los actores antes, durante y después del evento electoral”.

Además, Radar de los Barrios solicita a Guaidó aclarar “cuál sería el escenario institucional” de la Asamblea Nacional después del 5 de enero próximo. Y finalmente, sobre la pregunta específica del cuestionario relativa al referendo, Radar de los Barrios advierte: “Ninguna improvisada consulta electoral o referendo extralegal tendrá efectos comparables al resultado del 6 de diciembre de 2015. La legitimidad democrática obtenida entonces no podrá mantenerse con operaciones propagandísticas”.

Sociedad civil más autónoma

En conversación telefónica con Crónica.Uno, Torrealba aseguró que estas posturas críticas de la sociedad civil ante la propuesta de los partidos es resultado de un proceso de diferenciación de aquella con estos, desarrollado en los últimos años.

Ese proceso, afirma, inició en 2017 cuando la dirigencia no mostró una estrategia clara para enfrentar al oficialismo y sucedieron eventos como la elección de la constituyente, las derrotas electorales de ese año y la desarticulación social, con “el corolario del fiasco de la negociación en República Dominicana», dice.

“Allí se produjo un crack, el inicio de un proceso de autonomía de la sociedad civil en relación a unas direcciones partidistas que evidentemente no sabían para dónde iban. En 2018, 2019 y 2020 ese proceso de autonomía se ha venido afianzando”, indicó.

Señaló como hitos de ese camino de diferenciación, la creación en 2019 de una instancia aglutinadora de organizaciones civiles como lo es Diálogo Social, que ha presentado ya dos propuestas a la dirigencia política: un programa para palear la crisis eléctrica y un acuerdo entre sectores políticos para atender la emergencia sanitaria.

Aunque ambos fueron descartados de entrada por la dirigencia opositora, el tiempo y el agravamiento de la crisis en ambos aspectos (electricidad y salud) le dieron la razón a la sociedad civil. Un par de meses después de la propuesta de Diálogo Social para atender la crisis sanitaria, representantes de Guaidó y de Maduro se vieron forzados a firmar un acuerdo con veeduría internacional para atender la pandemia.

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