Nelson Castro, de 31 años, recibió tantos impactos de bala en su rostro que le desfiguraron la cara. Su esposa comentó que lo interceptaron cuando llegaba a su casa en el barrio El Campito, de Petare.

Caracas. El pasado sábado, Nelson Alejandro Castro Briceño, de 31 años, decidió estrenarse los regalos que le dio su pareja. Se compró unos zapatos de 85.000 bolívares, se puso un reloj marca Tecno Marine y, con un bolso Victonirox, salió a trabajar.

A las 6:00 p. m. llamó a su esposa, Iris Wilchez, para avisarle que iba saliendo y que además tenía mucha hambre. Momentos después, la mujer se puso a hacer la comida y mientras estaba en la cocina escuchó unas detonaciones. Se asomó para ver qué había pasado y observó que montaban a alguien rápidamente en un carro.

Pasaron las horas y comenzó a preocuparse porque Nelson no llegaba a la casa. A las 10:00 p. m. la llamó una vecina para decirle que por la comunidad estaban diciendo que habían matado a su esposo.

Nerviosa, Iris fue a casa de su suegro, que vive muy cerca, y juntos fueron al Hospital Ana Francisca Pérez de León y al Dr. Domingo Luciani, en El Llanito, pero no lo encontraron.

El reloj y el bolso de marca que cargaba Nelson habían sido un regalo de Iris, pues los dueños de la casa donde trabaja como doméstica se los dieron como parte de pago de sus utilidades. Emocionado, quiso comprarse los zapatos y estrenar todo para irse al trabajo.

Lee también
PNB fingió enfrentamiento tras asesinar a madre e hija en Petare

Sus parientes dieron con el cuerpo de la víctima la mañana del domingo en la morgue de Bello Monte. No portaba identificación, dado que también le habían robado sus documentos, y esto les dificultó más conseguirlo. Su esposa y un tío reconocieron su cadáver.

Nelson trabajaba puliendo mármol, comentó su esposa, Iris. De acuerdo con la averiguación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) el cadáver fue dejado en la calle Tamanaco de El Llanito, aunque Nelson fue interceptado cuando llegaba a su casa.

El joven no tenía antecedentes penales ni problemas con nadie, pero sus parientes denunciaron que al presunto homicida lo apodan “el Fresa”. Este hombre, al parecer, tomó por el cuello a su víctima y la montó en el vehículo.

Le dieron tantos impactos de bala que le desfiguraron el rostro, según versiona el parte policial.

Foto referencial: Yohana Marra



Participa en la conversación