Durante la mañana de este viernes varios gremios se concentraron en la Plaza Caracas, donde tiene la sede el Ministerio del Trabajo. Ahí los trabajadores denunciaron que los anuncios hechos por el Ejecutivo “para la recuperación y prosperidad económica” violan las convenciones colectivas y atentan contra el salario.

Miembros del Sintraenseñanza le dieron un plazo de 48 horas al ministro de Educación, Artistóbulo Istúriz, para que atienda sus exigencias. Terminado el lapso, Luisa Rada, vocera, aseguró que irán a una huelga general.

Caracas. La movilización de calle de los trabajadores se anunció por el Frente Amplio, con bombos y platillos, el pasado 24 de septiembre. Los gremios, las comunidades y los partidos políticos tomarían las calles con fuerza en reclamo del salario justo, en defensa de las convenciones colectivas, de la alimentación y del derecho a la salud.

El 5 de octubre se esperaba con ansias. Llenar la Plaza Caracas, donde convergen las sedes de por lo menos tres ministerios, Trabajo, Salud y Ambiente, era la meta.

Se concentraron en las puertas del ministerio ante un piquete de la PNB

Sin embargo, lo que se vio la mañana de este viernes fue una concentración de voceros de los diferentes gremios, de la salud, educación, de energía y de las telecomunicaciones, rodeados de grupos pequeños mostrando pancartas alusivas a la crisis que viven y criticando la actuación del Gobierno. La fuerza prevista no llegó a concentrarse. Pero quienes dijeron presente están convencidos de que la lucha hay que darla en la calle. Y pidieron que el salario mínimo se iguale a la canasta básica.

A LA CALLE
Están convocando a otra protesta,
para el próximo 18 de octubre

Los representantes del sector enseñanza, por ejemplo, mostraron letreros para referirse a lo poco diligente que ha sido Aristóbulo Istúriz, quien desde que asumió el Ministerio de Educación, hace un mes, hace caso omiso a sus reclamos.

“Aristóbulo es el único maestro que no les paga a los educadores”, se leía en una de las pancartas.

En las afueras del Ministerio del Trabajo, Luisa Rada, vocera del Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza (Sintraenseñanza), alzó la voz para rechazar la tabla que pretenden imponer el Ministerio de Planificación y la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre), en detrimento de las escuelas nacionales y regionales.

“Es una violación a todas las contrataciones colectivas que históricamente se han firmado. Ya nos reunimos con el director nacional de las organizaciones sindicales y se acordó enviar una representación a los ministerios de Educación y de Planificación, una a la Onapre y otra a la Inspectoría del Trabajo. No vamos a aceptar las tablas que pretenden aplicar, que nos despojan de los bonos y primas. Queremos que se respete nuestra convención colectiva y la cláusula 6, donde se establece que el magisterio venezolano se beneficia de los aumentos establecidos vía contratación, luego de acuerdos con el ministerio y los que decrete el Ejecutivo nacional”.

A los docentes les llama la atención que los últimos incrementos salariales fueron honrados por el anterior ministro, Elías Jaua, y que ahora, con un maestro al frente de la cartera, “pretenden arrodillar al magisterio. Por eso le damos un plazo de 48 horas a Istúriz. Si no nos atiende, vamos a la huelga general”.

Los maestros distritales organizan una huelga general

La huela general es una acción de presión que se estudia en otros niveles gremiales. Sin embargo, no se puso en el tapete durante la mañana de este viernes.

De hecho, Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica Venezolana, tras 103 días de conflicto activo en el sector salud, dijo que están articulando otros mecanismos de protestas.

Pues está más que demostrado que al Gobierno no le interesa el pueblo, la gente no solo muere por falta de medicina sino también por falta de alimentos”, destacó.

A eso de las 11 de la mañana, voceros de cinco representaciones laborales entregaron un documento al secretario de Organizaciones Sindicales del Ministerio del Trabajo, Juan Carlos de Arco. No entraron en diálogo con él, pues consideraron que se trata de “un funcionario de cuarta”. Los trabajadores concentrados pedían hablar con el máximo representante, Eduardo Piñate.

De inmediato, un piquete de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) acordonó los espacios, mientras que los alrededores de la plaza fueron colmados de trabajadores de la administración pública, que, con sus franelas rojas y banderas, aguardaban la orden para dirigirse a la marcha por la paz convocada por las filas del oficialismo.

Pedro Arturo Moreno, secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), fue uno de los que entregó el documento y a su salida ratificó que seguirán ejerciendo presión.

“Lo que vimos es que sienten un total desprecio por los trabajadores y si tenemos que seguir en la calle para que nuestros reclamos sean atendidos lo haremos. Tenemos más de una semana anunciando esta concentración y ni siquiera el viceministerio se digna a atendernos. Eso le corresponde, ellos son un canal de comunicación con el alto gobierno. Aquí lo que hay es una violación flagrante de nuestros derechos constitucionales. Y más cuando, luego del paquetazo de agosto, lo que ha habido es un cierre continuo de pequeñas empresas y los trabajadores se quedan en la calle, porque no hay fondo de reservas para atender esos aumentos. Y el ofrecimiento del Plan Patria es muy engorroso, es un acto demagógico”.

Un poco antes de las 12:00 p. m. los trabajadores se fueron retirando. Hubo uno que otro mirón del oficialismo mientras declaraban. Alguno les gritó que les dieran gracias a Dios que tenían una Constitución y a un presidente obrero. Pero nada de eso exaltó los ánimos, más bien recogieron sus megáfonos, pancartas y apagaron las voces; eso sí, haciendo la siguiente salvedad: “Seguiremos en las calles, y será en todo el país”.

Fotos: Luis Morillo

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