La economista y profesora del programa Microempresarios de Banesco, María Isabel Díaz, afirmó que el emprendimiento ha ganado fuerza en los últimos años en Venezuela. No obstante, subrayó que la capacitación es fundamental para lograr el éxito.
Caracas. Debido a la precariedad salarial y las dificultades económicas que ha enfrentado Venezuela en los últimos cinco años, los emprendimientos se han consolidado como una de las herramientas más efectivas para que la ciudadanía diversifique sus ingresos.
En este contexto, la economista y profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), así como del Programa de Microempresarios de Banesco, María Isabel Díaz, enfatizó en que el país ha vuelto a captar la atención internacional en el ámbito del emprendimiento, posicionándose en el “Global Entrepreneurship Monitor” con más de cinco millones de emprendedores.
“Hay portales del Estado venezolano que llevan esta cuenta. Sabemos que hay más de cinco millones de emprendedores, pero es importante aclarar que solo el 10 % de este total son los que se han hecho realmente visibles en el mercado nacional”, precisó.
Es relevante recordar que un número significativo de emprendimientos surgió en los sectores de la gastronomía y el comercio, especialmente durante la pandemia, añadió Díaz. Sin embargo, son pocos los que han logrado consolidar su modelo de negocio.
“Una tarea que tenemos pendiente como país es el seguimiento a los emprendedores, esto con el objetivo de brindarles educación y herramientas que permitan que estos 5.000.000 de emprendedores se conviertan en 5.000.000 de empresas”, expresó.

Tecnología y servicios
La especialista resaltó que en los últimos años los venezolanos han empezado a incursionar en gran medida en emprendimientos tecnológicos y de servicios. Esta área les permite trascender fronteras y competir en mercados internacionales.
“Los profesionales venezolanos hemos entendido las potencialidades que tenemos para ofrecer servicios a través de la vía digital, y esto es un caso de estudio, porque no hay legislación en el país que regule este tipo de emprendimientos y no sabemos cuántos emprendedores digitales tenemos”, indicó.
Aunque reconoció que el sector comercio seguirá siendo fundamental para los emprendedores, advirtió que deben extremar precauciones, pues operan con bienes importados cuyos costos están en dólares.
“En el tema comercio hay que meter la lupa porque no se trata solo de recibir una mercancía y comercializarla dentro del país, sino que debemos ver las profundidades hacia la manufactura, la producción, los procesos de estandarización y calidad. Tenemos que estar más pendientes de las capas productivas”, dijo.

El registro es gratuito
Consultada sobre la legalización de emprendimientos, María Isabel Díaz explicó que en Venezuela el registro es gratuito y tiene una validez de dos años.
“Si el emprendedor no tiene los recursos para el registro, el estado le garantiza el proceso de forma gratuita por dos años. Es importante la legalización porque es la única manera de optar al financiamiento que otorgan los bancos”, explica.
Recalcó que el proceso es sencillo y recomendó a los emprendedores evitar gestores para realizarlo.
“Solo se debe ingresar al portal www.emprenderjuntos.gob.ve y llenar toda la información requerida. Lo máximo que puede pasar es que al momento del registro el portal tarde un poco o se caiga. Pero siempre se puede concretar el tramite sin necesidad de gestores”, dijo.
Sin embargo, admitió que la siguiente etapa de formalización, como el registro de pequeñas empresas o compañías anónimas, es más compleja y requiere recursos económicos significativos.
“Ya cuando el emprendimiento pasa a la figura de empresa, se necesita un registro bien sea de PyME o de compañía anónima. Esto sí debe hacerlo un abogado, hacer el registro ante el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), pagar los impuestos. Pero todo esto debe analizarlo el emprendedor. La recomendación es asesorarse y buscar mucha información para tomar la mejor decisión”, indicó.
Aclaró que el costo de registrar una PyME (Pequeña y Mediana Empresa) oscila entre $300 y $500, mientras que una compañía anónima puede requerir entre $1000 y $1500. El monto varía según el capital social de la empresa.

La formación financiera
Como coordinadora de Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV, insistió en la necesidad de implementar políticas públicas enfocadas en la formación financiera de los emprendedores.
“Es clave enseñar a la gente a manejarse en un entorno tan difícil como el que tenemos en este país. Se necesita habilitar aulas, espacios, garantizar la gratuidad de la formación, eso es muy importante”, asegura.
A su juicio, es necesario simplificar los trámites administrativos y difundir información clara que permita a los emprendedores realizarlos sin depender de terceros.
“Necesitamos tramites más sencillos, pero sobre todo, que esta información se transmita verdaderamente a la comunidad, que la gente sepa cómo hacer las cosas sin necesidad de acudir a terceros que pueden estar utilizando su idea para otras cosas o quitándoles el dinero sin ninguna necesidad”, enfatizó.
Invitó a quienes tengan una idea de negocio a participar en programas de formación ofrecidos por bancos nacionales (públicos y privados), gremios empresariales, universidades e instituciones afines, a fin de garantizar un buen comienzo en el mundo del emprendimiento.
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