La crisis de ambulancias en Caracas refleja un sistema de emergencias colapsado, con pocas unidades operativas y hospitales sin recursos, mientras antiguas flotas—que antes incluían ambulancias especializadas— quedaron reducidas casi a nada. Entre demoras, rechazos y costos privados inaccesibles, miles de pacientes enfrentan emergencias sin una respuesta efectiva.

Caracas. A las 7:00 p. m. del 16 de octubre, mientras su madre convulsionaba sin pausa sobre la cama, Alexandra* marcaba una y otra vez al número de emergencias. Del otro lado de la línea le repetían que la ambulancia “ya iba en camino”, pero el reloj avanzaba y nadie llegaba.

En la habitación, el sonido del teléfono se mezclaba con los espasmos de su madre —una paciente con antecedentes de accidentes cerebrovasculares (ACV)—, mientras la desesperación crecía con cada minuto de espera.

Cuando por fin escuchó la sirena en la calle, habían pasado más de dos horas; la ambulancia del Centro Integrado de Ambulancias de Caracas (Ciaca) llegó a Caricuao a las 10:20 p. m., demasiado tarde para una emergencia que no daba tregua.

“Te llaman y te dicen que ya van en camino. Pero entre confirmar y confirmar se tardaron más de dos horas y media. En ese tiempo mi mamá no paró de convulsionar. Recuerdo que la ambulancia llegó a las 10:20 p. m. a Caricuao”, precisó Alexandra a Crónica Uno.

El primer traslado fue desde su casa hasta el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, donde no había oxígeno ni camas disponibles para la admisión. Solo le aplicaron un medicamento que detuvo las convulsiones y luego la remitieron al hospital Periférico de Catia. Ahí tampoco pudieron ingresarla porque no había neurólogo —especialista indispensable para valorar casos de ACV u otros trastornos del sistema nervioso—.

Los paramédicos le informaron que no podían continuar con el traslado y que debía esperar hasta el día siguiente. El cambio de hospital en hospital marcó el ritmo de la noche: ir, detenerse, escuchar un “no hay cupo”, y volver a subir a la ambulancia sin tener claro cuál sería el siguiente destino.

Escasez crítica

Experiencias como las de Alexandra se repiten en numerosos casos. Según la última encuesta de la organización Monitor Salud (2021), 45,83 % de los centros de salud carece de ambulancias propias, lo que deja a los pacientes sin un transporte adecuado en situaciones de emergencia —especialmente crítico en enfermedades tiempo-dependientes, como los ACV, donde cada minuto cuenta—.

Las ambulancias no están operativas en los principales centros de salud. Foto Mirna Montemayor

Un experto consultado por Crónica Uno puntualizó que la red de ambulancias de los hospitales de Caracas tuvo una evolución significativa desde los años 60 hasta la actualidad. En ese lapso ha atravesado distintas etapas de gestión y cambios tecnológicos.

“Inicialmente, los hospitales eran manejados por la Gobernación del Ejército Federal, que proporcionaba ambulancias de traslado básicas en cada hospital. En los años 80, se introdujo el Servicio de Emergencia Metropolitano, que mejoró la formación del personal y la tecnología de las ambulancias”. 

Sin embargo, advirtió que muchas de estas mejoras se han perdido. El servicio de ambulancias se ha deteriorado en los últimos años por la falta de recursos y personal. “El número de ambulancias es muy bajo y en los hospitales no existen”.

Pagar por un traslado de emergencia

Al día siguiente, 17 de octubre, la familia decidió buscar una segunda opinión para descartar un tercer ACV. Pero al intentar nuevamente contactar el servicio de ambulancias, le informaron que para realizar el traslado debía suministrar los datos del médico tratante. Este es un requisito frecuente en sistemas colapsados, usado para garantizar que el paciente será recibido.

“Nos pedían el nombre del médico que la iba a recibir, el teléfono y el impredec. Me parece súper engorroso, porque lo importante era sacarla para un centro asistencial a mi mamá. Ese día no me dieron el traslado”, narró Alexandra.

Ante la urgencia y la falta de respuesta estatal, la familia tuvo que acudir al sector privado. El traslado de emergencia al hospital de Los Magallanes de Catia costó $100, una cifra que, según Alexandra, “no se tiene a la mano siempre” —en especial en un país donde buena parte de la población gana salarios muy por debajo de ese monto—.

Foto: Tairy Gamboa

En Caracas, las opciones privadas de traslado tienen precios inaccesibles para la mayoría-Sobre todo si se considera que el salario mínimo venezolano apenas alcanza el equivalente a medio $0,50 mensual. Crónica Uno verificó que los costos por un traslado simple rondan los $40. Mientras que una unidad con soporte especial puede costar hasta $250 —un monto imposible para la mayoría de las familias venezolanas—.

Solo tres unidades operativas

Dos semanas después, al recibir el alta médica el viernes, 31 de octubre, Alexandra volvió a enfrentar el mismo obstáculo. Solicitó el servicio de traslado hospital-casa por Ciaca, pero a las 11:00 a. m. le dijeron que debía esperar hasta la tarde porque las unidades estaban ocupadas.

Seis horas más tarde, la respuesta seguía siendo la misma: “no hay una unidad disponible, puede consultar al 911” —el número nacional de emergencias—. Tras comunicarse con el 911 y los Bomberos de Caracas —otro organismo que en teoría debería contar con ambulancias propias—, todos la remitieron nuevamente a la central de ambulancias. Esa repetición —distintas instituciones enviándola de vuelta al mismo punto muerto— se convirtió en la confirmación de que el problema no era puntual, sino estructural.

De acuerdo con el anuncio oficial, el Ciaca cuenta con 11 unidades para ofrecer servicio las 24 horas. No obstante, el testimonio de Alexandra coincide con la denuncia de un trabajador que asegura que la flota disponible para la capital se reduce a solo tres ambulancias —una cifra claramente insuficiente para una ciudad de casi tres millones de habitantes—.

“Eso que dicen en las redes sociales que hay 11 ambulancias gratuitas es mentira. Solamente hay 3 ambulancias, y la gente no se imagina la cantidad de emergencias que hay durante el día. Caracas necesita por lo menos 60 ambulancias diarias para poder cubrir todas las emergencias”,

le confesó a Alexandra el chofer de Ciaca.

El especialista en salud pública explicó que las ambulancias manejadas por las alcaldías, a pesar de ser presentadas en redes sociales como unidades de tercer nivel con capacidad para cumplir funciones avanzadas de atención prehospitalaria, en realidad son vehículos de simple traslado. Estas no pueden movilizar pacientes críticos, pues carecen del equipamiento necesario para ofrecer soporte básico o avanzado de vida.

Siamu un sistema en crisis 

La crisis de ambulancias se remonta al desmantelamiento de programas previos, como el Sistema Integral de Atención Médica de Urgencia (Siamu), creado en 2007 por la Alcaldía Mayor con un total de 60 unidades. Este proyecto buscaba ampliar la capacidad de respuesta en la ciudad.

El experto detalló que el sistema comenzó con un “componente importante” de ambulancias, incluso unidades especializadas para pacientes críticos, con apoyo para neonatos, adultos y pediátricos —es decir, vehículos capaces de atender distintas edades y niveles de gravedad—. Pero con el tiempo, ese parque automotor se perdió.

“Las ambulancias fueron quedando inservibles. En los últimos 8 años, el servicio de ambulancia ha venido deteriorándose a paso agigantado, primordialmente por la disminución importante de los recursos humanos que daban apoyo a ese sistema, así como también la disminución de la cantidad de ambulancias que tenía el Siamu”, contó.

ambulancia
Durante el inicio de operativos de seguridad en temporadas vacacionales se observa la movilización de ambulancias. Foto: Gleen Lugo @reporteroprensa

De hecho, una publicación de Provea señaló que en 2012 el Siamu contaba con 17 ambulancias. Para 2017, según Juan Camargo, director del sistema, operaban 10 unidades de traslado. Pero en 2018 Fetrasalud denunció que el programa funcionaba con solo cuatro unidades de las 52 prometidas en 2007 con financiamiento.

Servicio limitado

Crónica Uno confirmó por vía telefónica que el Siamu sigue activo, pero con solo una ambulancia simple, distribuida en tres guardias, y que los traslados son exclusivamente intrahospitalarios y previa solicitud.

“El Siamu pasó de ser una unidad que daba apoyo a ofrecer cierto apoyo cuando tiene el equipo y la posibilidad de buscar al paciente. Venezuela está muy lejos de cumplir con los estándares internacionales, necesitamos mucha inversión para recuperar el sistema de salud”.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que cada país debería contar con una ambulancia por cada 25.000 habitantes para garantizar una respuesta efectiva. Se calcula que en el Distrito Capital viven alrededor de 2.900.000 de personas, por lo que serían necesarias al menos 120 ambulancias.

Para Alexandra, la conclusión llegó mucho antes de cualquier cifra: un sistema que alguna vez funcionó terminó reduciéndose a esperas interminables, respuestas circulares y traslados que no llegaban. Su historia, fragmentada por días distintos y recorridos que no avanzaban, resume la distancia entre la necesidad urgente y un servicio que ya no puede responder.

(*) La información de esta nota incluye aportes de fuentes que solicitaron anonimato por motivos de seguridad. Crónica Uno garantiza la protección de su identidad.

Lea también:

Migración y pobreza aceleran deterioro cognitivo en adultos mayores desamparados