Foto: Crónica Uno

Aunque las familias esperaron durante el día y la noche de este 9 de enero a las afueras de El Rodeo I, estado Miranda, sin que se produjera ninguna excarcelación, elevaron oraciones en las que decidieron dar gracias por este momento tan esperado en los corazones de todos.

Caracas. “No hay información”, repetían como un mantra los funcionarios que se encontraban en la primera garita del Internado Judicial de El Rodeo I este jueves, 8 de enero, a los familiares de los presos políticos, quienes desde las 2:00 p. m. llegaron para esperar las excarcelaciones, que más temprano prometió el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. 

Divididos en turnos, cada familiar a quien le correspondía preguntar por la suerte de los presos políticos, avanzaba por el pasillo enrejado que culmina en esa garita de la que volvían con el rostro descompuesto y mirada triste.

“Que no hay información, siempre lo mismo”, dijo en voz alta Mariana González, hija del líder opositor Edmundo González Urrutia, al dar cuenta de que nadie le informó sobre la situación de su esposo, Rafael Tudares, quien fue detenido desde hace un año.

Como ella, otros familiares se movilizaron este jueves hasta las afueras de El Rodeo I, a la espera de buenas noticias. 

Foto: Crónica Uno

Unos parientes se sentaron en las aceras y muros disponibles, algunos llevaron sillas y banquitos para aguantar la espera, mientras que otros prefirieron no salir de sus carros. Cuando se encontraban entre los familiares se abrazaban, celebraban estar allí y hasta dejaban ver algunas lágrimas de alegría, o más bien de esperanza. 

“Hemos esperado tantos años que no importa esperar unos años más”, dijo una familiar de Otoniel, Rolando y Juan Guevara, exfuncionarios detenidos y acusados del asesinado del fiscal Danilo Anderson.

Estos dos hermanos y su primo están en la cárcel desde 2005, tras un juicio tachado de irregular. Las mujeres que los esperan afuera no podían dejar de sonreír. Decidieron pasar el rato recordando las vivencias de los últimos años, también compartieron café y algunas chucherías con el resto de las familias. 

Más de 150 historias

Aunque no hay datos precisos, se estima que en el centro penitenciario Rodeo I hay más de 150 privados de libertad por razones políticas. Lo que incluye a personas como Rafael Tudares, nuero el opositor Edmundo González Urrutia; el periodista Roland Carreño, el político opositor Freddy Superlano, a Josnars Adolfo Baduel, a los implicados en el caso Gedeón y a extranjeros como el argentino Nahuel Gallo, entre otros. 

Foto: Crónica Uno

Aunque algunos familiares no evitaban a la prensa, otros pedían no aparecer en fotos o ser grabados. El miedo era la razón principal que alegaban quienes preferían estar en el anonimato.

“Uno no sabe qué puede pasar, pero es preferible estar callado y esperar porque en este punto me da pavor que cualquier cosa que yo diga pueda dañar a mi muchacho”.

explicó un familiar que prefirió no revelar su identidad

La cantidad de personas presentes era para nada equiparable con el número de detenidos por razones políticas reportado. Las ausencias temporales se debieron a que muchos  de los familiares viven en el interior del país y estaban obligados a viajar a la capital para atender cualquier requerimiento. 

Las horastranscurrieron y el cansancio se hizo evidente en quienes se sentaban, y hasta acostaban, en el piso. Todos esperaban noticias, se mantenían pegados a los teléfonos como si de los aparatos saldrían las respuestas que aguardaban: ¿Quiénes serían los liberados? ¿Cuándo?

Cualquier movimiento en la entrada de la cárcel, por mínimo que fuera, ponía en alerta a todos. La entrada de dos camionetas del Ministerio para el Servicio Penitenciario con colchones, la salida de un bus identificado como del “club campestre” policial, el humo repentino que salía del terreno cercano a el Rodeo I y los motorizados que pasaban eran excusa para correr a la puerta y aumentar la expectativa

Margaret Baduel hermana del preso político Josnars Baduel, aseguró que los familiares se mantendrían en vigilia en los alrededores de el Rodeo I,  “esperando hasta que de manera oficial den alguna respuesta”. Por eso, y pese al cansancio, todas las personas apostadas en el sitio improvisaron un espacio para descansar sin moverse de la entrada del penal.

Foto: Crónica Uno

A las 12: 30 de la madrugada, sin haberse producido ninguna liberación en el Rodeo I, los familiares, hombres, mujeres, niños y hasta perros, se agruparon en un círculo para hacer una oración en favor de la liberación de los presos políticos. 

Quien los dirigía aseguró que “en momentos de incertidumbre y ansiedad” es necesario dirigirse a Dios para pedir claridad y “dar gracias por este día tan esperado en los corazones de todos”.

Violaciones a los DD. HH.

Sobre el Rodeo I hay denuncias de presuntas torturas, tratos crueles e inhumanos. Los familiares aseguran que, los días de visitas, los funcionarios les cubren el rostro con una capucha para caminar hasta el lugar donde tienen la conversación con sus seres queridos, en presencia de efectivos y a través de un vidrio.

Organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado que distintos presos políticos son aislados sin razón alguna, con frecuencia, o les suspenden la visita por denuncias que hacen sus familiares a los medios de comunicación.

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