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Foto: Archivo Crónica.Uno

La directora de la ONG que trabaja en el exilio, Mercedes de Freitas, advierte que sin contratos abiertos, el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre crear una plataforma para mostrar el uso de los ingresos petroleros, corre el riesgo de ser un adorno.

Caracas. La presidenta encargada Delcy Rodríguez prometió a los venezolanos que con los ingresos de la venta de petróleo a Estados Unidos creará dos “fondos soberanos”, para la protección social de los trabajadores, y la recuperación de la infraestructura y los servicios públicos en el país. 

En la Asamblea Nacional, durante la presentación de la Memoria y Cuenta 2025, el 15 de enero pasado, también dijo que solicitó crear “una plataforma tecnológica que transparente el uso de esos recursos, que esté desprovista de burocracia y de corrupción”.

En Venezuela, durante la última década el presupuesto público y estadísticas clave han sido un misterio para la población, por lo que Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela en el exilio, confesó sentirse escéptica ante el anuncio. 

Foto: Prensa presidencial

Más allá de la tecnología, un compromiso real 

La activista advierte que los venezolanos están “picados de culebra”, con este tipo de anuncios. Recordó que el Gobierno ha hecho promesas de transparencia durante años que nunca se hicieron realidad.

“Nosotros ya no estamos creyendo en promesas. Nosotros queremos hechos”,

afirma.  

Si bien el uso de herramientas digitales es indispensable en el siglo XXI, plantea que para que esta plataforma sea útil, debe responder a principios de gestión pública. Lo fundamental es que la información se ofrezca completa y de manera accesible. 

Para la organización, sin un compromiso político de mostrar cada contrato, cualquier sitio web o aplicación corre el riesgo de ser solo un adorno burocrático.

Los detalles hacen una auditoría efectiva

La transparencia no consiste solo en publicar cifras generales, insiste la investigadora. Si el Gobierno anuncia una inversión millonaria para, por ejemplo, arreglar el sistema eléctrico, la sociedad civil necesita detalles técnicos y financieros. 

Por lo tanto, una rendición de cuentas efectiva debería incluir la publicación de contratos y las fases de ejecución de cada obra.

De Freitas sostiene que solo con esta información la sociedad podrá hacer un verdadero seguimiento. Desde expertos que auditen materiales hasta comunidades que verifiquen las mejoras del servicio, la transparencia requiere una participación activa de distintos actores. 

“Necesitamos que publiquen el contrato, las fases de ejecución y los resultados esperados”, señala.

Deuda histórica con la transparencia 

Uno de los puntos más críticos es el historial de silencio informativo. Desde el año 2010, el gasto público en Venezuela no se difunde de manera detallada. Por esta razón, este contexto es una oportunidad para exigir que se abra la información del pasado que los ciudadanos no han podido ver.

“El gasto público no se publica desde el 2010. Hace 15 años. Lo que ya se publicaba entonces no era suficiente porque eran solo datos generales”.

Recuperar la confianza ciudadana implica cambiar la mentalidad de la administración pública. 

Según la directora de Transparencia Venezuela, hace falta eliminar los fondos paralelos que operan sin supervisión. Solo así se podrá verificar si el dinero que entra realmente se utiliza para mejorar los hospitales o las escuelas.

El rol de EE. UU. y el monitoreo externo

Un actor nuevo en este escenario es el gobierno estadounidense. El secretario de Estado de Estados Unidos (EE. UU.), Marco Rubio, dijo el 28 de enero ante el Senado que los ingresos petroleros de Venezuela se depositarán en cuentas monitoreadas por Washington. 

Foto: Cortesía El Diario

Ante esto, De Freitas es clara: los venezolanos deben exigir cuentas a cualquiera que maneje el dinero del país.

Si se destinan fondos para medicinas, la información debe ser granular. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué medicamentos se compraron y a qué hospitales llegaron. La única manera de reconstruir la confianza es que las evidencias puedan ser verificadas directamente por las personas, sin intermediarios que filtren la realidad.

Datos abiertos: el derecho a procesar la información

La especialista recordó que estos datos deben ser publicados en un formato accesible. No basta con que el gobierno publique una foto de un documento o un listado que no se pueda descargar. 

Explica que la información debe entregarse en formatos abiertos para que periodistas y organizaciones puedan procesar la data.

Por otro lado, insistió en que el acceso a la información pública es un derecho y el Estado no debería condicionar la entrega de la información a que los ciudadanos entreguen sus datos personales. 

Un nuevo camino para la ciudadanía

En esta compleja realidad que vive Venezuela desde el 3 de enero, el rol de la sociedad civil es más importante que nunca. 

«Sea Estados Unidos o el gobierno que tengamos, los ciudadanos tenemos que exigir información de calidad, verificable y accesible», concluye Mercedes de Freitas.

La transformación del Estado depende de que los ciudadanos exijan cuentas claras. La tecnología puede ser una gran herramienta, pero el cumplimiento de los principios de transparencia es lo único que garantizará que el dinero del petróleo se convierta en bienestar real.

Su organización solicitó a Delcy Rodríguez el 19 de enero pasado, a través de la red social X, la publicación del contrato para la producción de gas licuado de petróleo (GLP). Al momento de esta publicación, siguen a la espera de una respuesta.