Entre los detenidos en el Centro Penitenciario de Aragua está Laudín Mora, un adulto mayor que requiere atención médica, ya que presenta enfermedad pulmonar obstructiva crónica e hipertensión arterial, por lo que su familia insiste en su liberación.
Aragua. 14 días de vigilia en el sur de Aragua resumen la lucha de Kena Nava, madre del preso político Andrés Chourio Nava. Se mudó al pueblo de Tocorón para exigir no solo la liberación de su hijo y la de los últimos 15 detenidos por motivos políticos que siguen recluidos en el penal.
Desde hace dos semanas Kena Nava dejó su casa, en el estado Zulia, y pernocta en las adyacencias del Centro Penitenciario de Aragua a la espera de su hijo, quien fue detenido el 14 de agosto de 2024, bajo el argumento de estar en un grupo de WhatsApp en el cual se debatía de política.
“Él se salía de esos grupos, pero lo volvían a meter. Confiando en mi hijo y en la justicia venezolana fuimos a la base del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) porque días antes lo estaban buscando. Desde entonces está detenido”, comenta.



Este sábado, 7 de enero, la plaza de Tocorón volvió a ser un espacio de resistencia y fe. Allí, Kena y otras familias de detenidos políticos, elevaron oraciones, con estampas de la Virgen de La Coromoto, por los 15 hombres que continúan tras los muros del penal.
“Nadie nos ha dicho nada. Aquí estamos a la expectativa, porque hemos visto todo lo que está pasando en el país”, indica.
Este domingo, 8 de febrero, se cumple un mes desde que Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunció las excarcelaciones de presos políticos.
Sin embargo, lo que comenzó como una promesa oficial se ha transformado en una vigilia nacional. Las familias peregrinan por los centros de reclusión del país con la expectativa de ver salir a sus parientes.

Complicaciones de salud
Entre los 15 detenidos está Laudín Mora, un merideño de 62 años de edad. Su esposa, Zaira Martínez, denuncia que el cuadro clínico de Mora es crítico, padece una enfermedad pulmonar obstructiva crónica e hipertensión arterial, por lo que su estado de salud demanda atención y condiciones que solo la libertad puede proveer.
Agrega que su familia no tiene conocimiento de una posible excarcelación de su esposo, aunque esperan la llegada de su boleta que debe llegar de los tribunales de Caracas.
“Mi esposo está siendo procesado como preso político. Su precalificativo fue terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir. Supuestamente por un video en las redes sociales. Eso es totalmente falso”.
La llegada de Mora a Tocorón fue el último eslabón de una serie de traslados que incluyeron centros de reclusión en Quinta Crespo, La Yaguara, San Agustín, en Caracas, y el penal de Tocuyito. Un trayecto de meses que terminó por comprometer su cuadro clínico.
Parientes de excarcelados piden libertad plena
La jornada de este sábado no solo reunió a quienes esperan; también sumó a quienes ya tienen a sus hijos en casa, pero bajo medidas cautelares. Gladys Mogollón, madre del periodista Carlos Marcano, regresó a Tocorón para recordar que el proceso no termina con la salida del penal.
Su hijo y otros excarcelados siguen encadenados a procesos judiciales que les impiden ser plenamente libres.

“Ellos no están libres, simplemente están excarcelados. Aún nos queda un largo camino por recorrer para que estén en libertad plena”, precisa.
Por otra parte, Caracas también se unió al clamor por la libertad. A las afueras de El Helicoide, sede del Sebin, los familiares elevaron oraciones por los presos políticos que aún están tras las rejas. Durante la protesta pacífica, las personas exigieron el cierre de los procesos judiciales contra sus parientes.
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