Para el ingeniero eléctrico, Isnaldo Jiménez, estabilizar el sistema interconectado es un paso previo e indispensable a cualquier inversión en generación. Afirma que el país dispone del personal necesario para recuperar la red eléctrica y mejorar el bienestar de la población.
A través de la serie #VivirAOscuras, Crónica Uno documenta la realidad y los testimonios de quienes enfrentan la crisis eléctrica en el interior del país.
Caracas. La memoria colectiva del venezolano aún carga con el peso de los apagones. Aunque persiste el anhelo de que no se repitan, el pesimismo se impone ante una realidad de racionamientos diarios en el interior del país —que promedian entre cuatro y ocho horas— y fluctuaciones de voltaje constantes, las cuales se convierten en la principal amenaza para cualquier equipo electrónico.
El jueves 7 de marzo de 2019 aproximadamente a las 4:56 p. m. hubo apagón nacional, debido a una falla masiva que se originó en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como el Guri, que dejó sin energía al país por más de cinco días.
Contrario a la creencia común de que este evento no tiene precedentes, expertos en materia eléctrica sitúan el primer gran hito de vulnerabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) el 25 de agosto de 1997, fecha en la que el suministro se interrumpió debido a un incendio de vegetación bajo las líneas de transmisión de 765 kilovatios (kW) que conectan al Guri con el resto del país.
Crónica Uno inicia este miércoles, 29 de abril, la serie #VivirAOscuras una recopilación de historias que retratan cómo impactan los apagones en las regiones y de qué manera afectan a los ciudadanos. Para conocer sobre la historia del Sistema Eléctrico Nacional y los motivos por los cuales se llegó a la situación actual, el equipo conversó con el ingeniero Isnaldo Jiménez, presidente de la Comisión de Energía del Centro de Ingenieros del estado Carabobo.

Problemas de vieja data
El especialista, con amplia trayectoria en organismos públicos como Planta Centro, explica que los problemas de la generación eléctrica en el país son de larga data y se profundizaron por la falta de inversión y mantenimiento.
“El sistema eléctrico tiene 30 años de deterioro progresivo y 10 años de caos estructural, pero se puede recuperar. En 1993 la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis) realizó un estudio de la generación eléctrica del país y se dio cuenta de que había un déficit de 10.000 megavatios. Ese déficit debía ser solucionado en un período de 10 años, pero no se hizo”, explicó.
Sobre la ausencia de nuevos equipos para mitigar el déficit durante la década de los 90, Jiménez atribuyó la situación a fallas en la planificación y el financiamiento.
“La Opsis desapareció en los 90, es decir el organismo técnico que hizo los estudios y que conocía todos los problemas del sistema fue desmantelado y en el proceso de descentralización los demás se hicieron los locos. Por otra parte, en 1993 se cortó el financiamiento internacional para seguir desarrollando el sistema interconectado”.

Todo falló
Señaló que en 1997 se registró el primer gran apagón nacional, porque todas las empresas que trabajaban para el sistema interconectado nacional fallaron.
“La demanda nacional en ese momento era de 9970 megavatios y tuvimos que interrumpir 7780 megavatios, qué quiere decir esto, que las empresas que resguardaban el sistema en la parte técnica, como la Electricidad de Caracas, Cadafe y Enelven, estaban fuera de servicio con energía rodante, o sea, que no había energía de respaldo y por eso se dio esa gran falla”.
Añadió que cada una de las empresas trabajaba de una manera distinta con intereses propios, lo que dejó al Sistema Interconectado Nacional “totalmente desasistido”.
“Planta Centro, Corpozulia, Tacoa, que fueron estructuras diseñadas para respaldar y compensar el sistema, lamentablemente se cayeron en ese momento y la estabilidad empezó a debilitarse y por eso estamos atravesando la situación actual”.

El Guri es insuficiente
Jiménez sostiene que la Central Hidroeléctrica del Guri trabaja con normalidad. No obstante, reconoció que de las 50 turbinas instaladas actualmente el proceso de generación cuenta con 40 o 45 lo que equivale a unos 8000 o 9000 megavatios.
“Sabemos que están paralizadas algunas turbinas por mantenimiento o también por desgaste. Lo importante es señalar que Guri está trabajando, sin embargo, no tiene la capacidad de satisfacer la demanda nacional que actualmente está por los 12.500 megavatios”.
Detalló que los proyectos Guri uno y Guri dos se mantienen operativos para abastecer el centro del país; sin embargo, Macagua 1 y 2 y Caruachi suministran electricidad al oriente de forma “bastante inestable”.
“Recordemos que Caruachi y Macagua 2 estaban destinados para surtir a las empresas básicas de Guayana y todo el estado Bolívar con aproximadamente 3500 a 4000 megavatios. Como las empresas básicas están paralizadas, instalaron unos terminales de salida de energía para oriente, sin embargo, por la falta de mantenimiento esta distribución es bastante inestable”.
Señaló que solo la recuperación y estabilización de la generación termoeléctrica permitirá cubrir la demanda nacional en el país.

Recuperación de la infraestructura
El ingeniero eléctrico explica que en la actualidad generar un megavatio de energía tiene un valor de $3.000.000, pero con un plan de recuperación de la infraestructura instalada en el país, el costo bajaría hasta unos $700.000.
“Tacoa, Planta Centro y Termo Zulia, que son los pilares del sistema térmico, se pueden recuperar, todo el mundo dice que no, pero estoy convencido de que sí se puede. Yo estuve en Planta Centro en 1984 y con un equipo extraordinario de profesionales pusimos 2000 megavatios en la red interconectada nacional en solo dos años. Llegué a una planta que era inservible y la sacamos adelante”.
Mencionó que el personal técnico recupera actualmente varias máquinas chinas de generación, las cuales sumarán más de 1000 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional en un plazo de cuatro o cinco meses.
En Termo Centro, que es una instalación también instalada en el estado Carabobo, puede generar unos 600 megavatios adicionales, lo que sumaría unos 1600 megavatios y con esto, asegura, se estabilizaría por completo el sistema.
“Estas instalaciones se pueden recuperar en ocho meses a un año, además serían de gran ayuda para el sistema Guri, para que no esté tan atareado como se encuentra en la actualidad. Antes de hacer nuevas inversiones para generación, insisto en el mensaje, vamos a recuperar y estabilizar lo que ya tenemos”.

No escuchan
Isnaldo Jiménez denunció que una de las grandes debilidades del sistema eléctrico venezolano es que las autoridades no escuchan y tampoco toman en cuenta las recomendaciones de los especialistas, lo que genera el caos estructural del sistema.
“Nosotros hemos presentado propuestas en todos los niveles del Estado y no nos escuchan. Sabemos que hay un déficit de 1500 megavatios y el plan de ahorro eléctrico consiste en quitar 50 o 60 megavatios en por los menos 16 estados para mantener el sistema estable, eso no puede seguir sucediendo”.
De acuerdo con el experto Venezuela tiene mano de obra calificada para la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional y exhorta a las autoridades a escuchar las propuestas de los especialistas locales, porque pueden hasta ahorrar millones de dólares a la nación.
“Mucha mano de obra profesional y calificada se fue del país, pero aquí en Venezuela todavía quedamos personas que tenemos la capacidad para recuperar el sistema. Además está el Colegio de Ingenieros de Venezuela, que suma 400.000 profesionales que están distribuidos en los 24 estados y que se pueden incorporar a estos procesos de recuperación, sobre todo en materia de servicios públicos”.

Inversión y trabajo constante
Según el directivo del Centro de Ingenieros de Carabobo con el financiamiento necesario y la unión de los especialistas en materia eléctrica, en dos años los esquemas de racionamiento serán un simple mal recuerdo para los venezolanos.
Descartó que vuelva a suceder en el corto plazo un apagón como el de 2019. Sin embargo, alertó que debido a la falta de mantenimiento en las líneas de transmisión las fluctuaciones y las fallas en el servicio podrían mantenerse.
“El mantenimiento del SEN es cero y si no se construye una nueva institucionalidad en el país seguiremos con las fallas y con un servicio público que no satisface las principales necesidades de los venezolanos”, concluyó.
Lea también:
#EnClaves | Rodríguez promete reformas económicas sin soluciones para la crisis salarial

