En la Cota 905 el programa interviene tres de las principales invasiones, para las cuales incluso hubo orden de desalojo en 2006. Ahora a esas casas les pintan fachadas y colocan puertas multilock
Mabel Sarmiento Gaermendia/@mabelsarmiento
Caracas. Cosmetología en el barrio. Eso es lo que están haciendo en comunidades caraqueñas, entre ellas en el corredor de la Cota 905.
Allí invasiones como El Naranjal 1 y 2 y Colinas del Pinar (parte del parque Vicente Emilio Sojo) son intervenidas por el programa Barrio Nuevo Barrio Tricolor, desde hace varios meses.
Los trabajos en sí son pintura de fachadas, cambio de puertas y ventanas y mejoras de alguna que otra caminerías.
Pero barrio adentro no hay mejoras sustentables. “La problemática no se resuelve. Pintan fachadas, pero los males estructurales están allí. Con ese programa no se está haciendo una mejora a las condiciones de habitabilidad. Tanto que se le criticó a la cuarta, que entregaba láminas de zinc, pero la agente en esa época definía e identificaba las amenazas de los sectores no planificados antes de entregarle a la gente materiales de construcción”, dijo el arquitecto Rafael Martínez, profesor de la Facultad de Urbanismo de la Universidad Simón Bolívar.
Martínez señaló que el programa Barrio Tricolor hace una rehabilitación muy por encima y no ataca los riesgos existentes, como suelos inestables, filtraciones y derrumbes latentes.
“Además no se toma en cuenta lo más importante cuando se trabaja en un urbanismo: el acceso y los servicios públicos. Nada se hace con pintar una fachada si a la gente no le sale agua por el chorro o no tiene una vía para llegar a su casa. Y ese es en gran parte el problema que hay en los barrios caraqueños”, dijo.
Cuento de nunca acabar
Citando el caso de la Cota 905, específicamente los sectores El Naranjal 1 y 2 y Colinas del Pinar que se originaron con invasiones que tenían orden de desalojo desde 2006.
Incluso el tribunal de Control 34 ordenó imputar a varias personas que deforestaron y planearon parte del parque Vicente Emilio Sojo.
En ese entonces sacaron a más de 100 familias, que al cabo de unos meses regresaron y se instalaron con todos los hierros.
Nueve años después las casas de tabla fueron sustituidas por viviendas de dos y tres pisos. Son estructuras de bloque con platabandas de concreto. En El Naranjal por ejemplo taparon las bases de las tres torres de electricidad y en Colinas del Pinar acabaron con la vegetación y la fauna de la parte del parque Vicente Emilio Sojo.
“Los servicios públicos desde que se instaló la invasión colapsaron. Cada vez que llueve todo el reguero cae hacia El Paraíso, se hacen unas lagunas enormes cerca del Pinar porque las alcantarillas están tapadas y acabaron con todo lo verde que había en esa zona”, denunció Rosa Díaz, vecina del sector.
En esos sitios desde febrero están más de 400 obreros de la Misión Barrio Tricolor. Pretenden pasar la brocha en 5.7 kilómetros de vía desde Las Brisas hasta Colinas del Pinar. En total son mil 240 casas a ser maquilladas, a las que se les colocarán puertas multilock (ya entregaron 300) y ventanas corredizas de aluminio.
Fridder Briceño, coordinador del proyecto, dijo que entregaron más de 150 pocetas y mil 740 láminas para los techos.
“Nosotros no le preguntamos a la gente por su condición política, ni si es extranjero o si tiene problemas con la ley. La idea es mejorar las condiciones en el barrio, para que la gente viva mejor. Yo creo que hasta los mismos malandros van a respetar y a cuidar esto porque se están beneficiando”, indicó Briceño.
Hay ranchos en el sector que se ve penden de un hilo. Pero aun así al lado hay una casota pintada con colores vivos. “Nosotros no vamos a frisar las viviendas, les decimos a las personas que si ellos pueden hacerlo nosotros se las pintamos. Pero hay otras que no se pueden intervenir porque están en alto riesgo”, comentó.
Al respecto Zulma Bolívar, presidenta del Instituto de Urbanismo Metropolitano, señaló que con estos planes justamente lo que se está haciendo es consolidar la vulnerabilidad de algunos barrios. “Barrio Tricolor no hace un estudio a fondo del riesgo sísmico, hídrico, de los taludes, no verifica el origen de las familias. No es para discriminar, sino para saber cuál es la real necesidad de vivienda del venezolano. Cuando Conavi hizo el programa de Rehabilitación de Barrios intervino incluso el tema de las cloacas. Hicieron mapas de riesgo identificaron la falta de servicios, verificaron que tuviera vías de acceso, escuelas e incluso una bodega. Además se planteó que las familias recibieran acompañamiento técnico y social de los expertos”.
Pero, a decir de Bolívar ese programa fue suspendido y ahora lo que se están haciendo es consolidar la vulnerabilidad.
La encuesta Encovi realizada por la UCV, USB y la Ucab y publicada en 2014 reseña que cerca de 1.050.576 viviendas están actualmente en zonas con declaratoria oficial de riesgo.
Por tanto no es malo que les arreglen las fachadas, pero el mejoramiento va más allá. “Lo que se requiere es equipamiento urbano y que esos barrios tengan una conexión directa con el resto de la ciudad formal”, acotó Bolívar, quien manifestó que estos programas se usan más que todo con fines electorales.

El dato
Barrio Tricolor cumplió seis años. El año pasado el presupuesto para este plan fue de Bs. 7. 159. l37.454. Según datos oficiales fueron rehabilitadas 10 mil 981 viviendas en barrios sectores de pobreza extrema.
Fotos: Angeliana Escalona

