Los deslizamientos de tierra ponen en riesgo la vida de los trabajadores que realizan labores para despejar la obstrucción del túnel trasvase del embalse Turimiquire, el cual mantiene sin agua potable a tres municipios del estado Sucre y parte de Nueva Esparta desde el 25 de febrero.
Cumaná. La población del estado Sucre vive un viacrucis diario para llenar sus recipientes de agua, tras más de un mes sin agua. En la zona norte de Cumaná los vecinos de sectores Parcelamiento Miranda, Los Chaimas y Mangles cargan agua del mar, desde la avenida Cacique Maragüey hasta sus casas, para lavar platos y cubrir la higiene de los baños.
Esta es la forma que encontraron los afectados para sobrellevar la escasez del servicio público, sin cesar su exigencia de solución a las autoridades. Estas comunidades protagonizaron más de 27 protestas en la entidad oriental desde que comenzó la emergencia, hace más de 30 días.
El 25 de febrero el gobierno regional anunció la interrupción del servicio de agua, para realizar labores de mantenimiento preventivo que resultaron ser una obstrucción de túnel Guamacán del embalse Turimiquire, producto de los deslizamientos de tierra que inicialmente, fueron catalogados por Jhoanna Carrillo, gobernadora del estado Sucre, como una consecuencia de los movimientos telúricos en la zona.

En el sector Santa Inés, antes de la emergencia hídrica, el agua llegaba solo dos veces a la semana. Allí los vecinos también se organizan para buscar agua en la tubería pegada al jardín de la escuela cercana.
“El lunes la vocera de la comuna nos avisó que venía el cisterna y a las 11:00 p. m. se apareció el camión para llenarnos tres de las cuatro pimpinas de 20 litros que tengo en la casa”, dijo María Jiménez.
Opina que el suministro de agua no es equitativo porque hay familias que tienen dos tanques y el cisterna se los llenó completos.
También en el sector Brasil, en la parroquia Altagracia, la zona popular más grande del municipio Sucre, los vecinos resuelven el abastecimiento con los “tubitos milagrosos” que encuentran en las adyacencias de los canales de drenaje.

Mientras que en el centro de Cumaná los vecinos que están agotados de cargar agua del río Manzanares, se unen para pagar un camión cisterna que al comienzo de la emergencia costaba $300 y más de 30 días después pagan hasta $60 por 3000 litros, para que cada familia pueda llenar hasta 300 litros.
El gobierno regional activó un plan de distribución de agua por medio de camiones cisterna cuya atención fue dirigida por los voceros de las comunas. Otra alternativa, que no fue suficiente para abastecer a la colectividad, fue la reactivación del sistema entre Cumaná-Manzanares porque también dejó sin agua a la parroquia San Juan, que surtía de agua a la población que habita en la zona rural al comienzo de la emergencia.
Pérdidas en comercios
Miguel Amendolara, presidente de la Cámara de Comercio Industria y Producción de Cumaná, declaró que los comerciantes y empresarios pagan entre $70 y $100 por camión cisterna cada tres días, para mantener sus actividades económicas.

Las pérdidas ocasionadas, luego de 30 días del colapso hídrico en los tres municipios sucrenses, superan los 15.900 millones de dólares, de acuerdo con el informe que realizó una comisión del Colegio de Economistas del estado Sucre, que encabeza José Luis Sánchez.
A pesar de la escasez las autoridades regionales encabezaron el despliegue de seguridad correspondiente a la Semana Santa y la programación incluye las tradicionales Ferias de las Empanadas, en la urbanización Brasil, y las Pepitonas en la zona popular de Caigüire, en la parroquia Valentín Valiente.
Jhoanna Carrillo, gobernadora del estado Sucre, anunció que garantizan el agua para hoteles, posadas y el uso de piscinas para el disfrute de los turistas.


Personal atrapado en el túnel
El sábado 28 de marzo ocho trabajadores quedaron “aislados”, producto de un deslizamiento de tierra que ocurrió en el túnel del embalse Turimiquire.
Se conoció que el personal se desmayó tras inhalar monóxido de carbono, en medio de una inspección que realizaron autoridades nacionales al túnel, en la parroquia Raúl Leoni.
De acuerdo al comunicado publicado por ministerio de Obras Públicas y Servicios, Juan Luces, durante la operación en el acueducto del Turimiquire rescataron a ocho técnicos especializados que quedaron aislados en el túnel trasvase Guamacán.
Una fuente oficial confirmó que los trabajadores recibieron primeros auxilios de personal paramédico y fueron trasladados hasta el hospital de Barcelona, estado Anzoátegui para garantizar su estabilidad.
Sin embargo, las labores continúan en el túnel en la parroquia San Juan, donde permanece el personal militar para tratar de liberar las obstrucciones de tierra que dejaron a Sucre y Nueva Esparta sin agua desde hace más de 30 días.
Emergencia humanitaria
El Movimiento Mujeres de Sucre, emitió comunicado para considerar que la falta de agua es una emergencia humanitaria.
“Lo que las autoridades califican como una falla técnica, nosotras las Mujeres de Sucre, trabajadoras, amas de casa y pilares de familia, lo denunciamos como una crisis humanitaria derivada de años de desinversión y falta de mantenimiento estructural”,
indica el comunicado.
Denunciaron violación de derechos humanos y el colapso de la vida diaria, y exigieron a la Gobernación del estado Sucre, así como al ministerio, un informe técnico fidedigno, un plan de contingencia real, garantías de seguridad y dotación de equipos de protección al personal especializado.
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