Transporte público, farmacias y bancos se abarrotaron de gente ante el llamado a paro nacional.
Maracaibo. La capital zuliana amaneció callada y solitaria. El bullicio que la caracteriza y el agitado comercio se esfumaron este martes ante el inicio de la reconversión monetaria.

Los principales mercados de la ciudad, como Las Pulgas, Los Plataneros, Curva de Molina y Periférico, cerraron sus santamarías al no saber a qué precios vender sus productos. Solo algunos locales -ventas de verduras, desayunos y almuerzos, farmacias y ventas informales de ropa- abrieron sus puertas. Segundo Fernández, dueño de un restaurante, fue tajante:
Yo abrí y me tapé las espaldas con el doble, pero casi nadie vino. Esta semana que viene hago otro aumento, porque ya me dijeron que el arroz y la carne vienen sumamente caros. Vamos a ver también cómo hago para pagar los sueldos porque no entiendo nada”.

En el centro de Maracaibo es donde hubo más movimiento. En Las Pulgas, los comerciantes de mesa marcaron la poca actividad. Los precios eran “una locura”; sin embargo, la mayoría los duplicó, “por ahora”. La carne subió a Bs.S 250 y el queso a Bs.S 550.
El comercio de otros municipios, como Machiques, La Villa del Rosario y Jesús Enrrique Lossada, tampoco trabajó hoy. “Para nosotros esta semana es muerta, hay que ver bien cómo va a terminar esto, porque no podemos trabajar para más pérdida”, dijo Alonso Urdaneta, comerciante.
Transporte trabaja con “normalidad”
Este martes, la mayoría del transporte informal que labora en la capital zuliana -ver camiones y perreras abarrotadas de ciudadanos es normal en las calles de Maracaibo- salió a trabajar. “Por ahora estamos cobrando 50.000 bolívares de los viejos, pero no aceptamos billetes de menos de 20.000. Esta semana nos terminaremos de acomodar”.

El Metro y sus buses salieron a movilizar a quienes iban a laborar, a los que salieron a ver si podía comprar algo o, simplemente, ser de los primeros en estrenar los billetes nuevos.
Para los empresarios y los transportistas, paralizar lo que ya está paralizado no es lo correcto. Ezio Angelini, presidente de la cámara de comercio del estado Zulia, se pronunció ante el llamado a paro:
“Las medidas no están claras todavía, las pequeñas y medianas empresas no van a poder aguantar esto, hay mucha incertidumbre. Si las medidas no son completas, con un control y disciplina fiscal, habrá mayor desempleo. El comerciante siempre ha sobrevivido, pero esto llevará a una escalada inflacionaria galopante. El problema es cómo controlar la inflación. Nosotros no convocamos a ningún paro, lo que queremos es trabajar”.
Siguen las colas en las bombas
Quitarle los ceros al termómetro no mejorará la salud del enfermo. Las colas en las estaciones de servicio no cesan, al igual que los bajones eléctricos y los racionamientos en el Zulia.
En el norte y el oeste de la ciudad las colas en las gasolineras superan los 50 vehículos.
Yo abrí la bomba a las 6:00 de la mañana y ya había cola, ahorita está suave, pero en la tarde empeora. Nosotros estamos aceptando todos los billetes”, reconoció un bombero que prefirió no identificarse.
Después del mediodía todo luce aún más solo en la ciudad. La mayoría de los ciudadanos esperan con ansias y temor que este miércoles comience a estabilizarse el sector comercio para comprar lo que puedan.
Fotos: Mariela Nava

