La entidad llanera se mantiene como referencia nacional en materia de vacunación y sanidad animal.
Barinas. Más de 1000 vacunadores y 200 médicos veterinarios, junto a las 16 asociaciones de productores del estado Barinas, participan en el segundo ciclo de vacunación contra la fiebre aftosa. La meta es alcanzar una cobertura de 2 millones de animales vacunados.
Entre las instituciones involucradas para lograr este objetivo están el Ministerio de Agricultura y Tierras, el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai), la Fundación Venezolana de Servicios de Salud Animal, el Consejo Venezolano de la Carne (Convecar) y la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Venezuela (Confagan).
Para aumentar la cobertura vacunal que se ha planteado, informó José Labrador, presidente de la Federación de Ganaderos y Agricultores del estado Barinas (Fegabarinas) y vicepresidente de Fedenaga, se espera mejor respuesta de aquellos que están reacios a vacunar a sus animales y de las instituciones.
“Queremos que Barinas logre la certificación como estado libre de fiebre aftosa e incrementar la cobertura vacunal en este año. Somos referencia nacional en Venezuela en materia de vacunación y sanidad animal”.
También se aspira a lograr unos precios más asequibles para todos los productores, en medio de un diferencial cambiario que impacta el costo de la vacuna.
El coordinador del Estado Mayor de Economía Productiva, Duilian Virigay, manifestó la importancia del plan de vacunación, en términos de salud animal y seguridad agroalimentaria, no solo para Barinas, sino para el país.
Los números importan
Barinas aporta entre el 30 % al 35 % del rebaño nacional. Esto permitiría, explicó Virigay, acceder a los mercados internacionales y, que los productores obtengan precios justos por la calidad de la carne.
Inscribirse en el Insai es fundamental para todo ganadero, porque permite tener el control y censo de los animales con que cuenta la unidad de producción, indicó Labrador.
Sin embargo, existen productores que no cuentan con el Registro Único Obligatorio Permanente de Productores y Productores Agrícolas (Runoppa), no tienen el padrón de hierro y no están inscritos en el instituto.
“¿Cuántos productores faltan por incluirse ante el Insai?, se preguntó el directivo de Fedenaga. “Allí debe estar inscrito desde el pequeño al gran productor”.
45 días de vacunación
El 1° de noviembre comenzó el plan de vacunación que debe implementarse en todo el país, en todas las unidades de producción, del tamaño que sean, aseguró Virigay. Hasta en los sitios más recónditos irán a vacunar, para ello tienen el apoyo de la Defensoría del Pueblo, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Los recursos con los que cuentan son privados (asociaciones) y el apoyo de los productores. En el caso de los pequeños productores, serán asistidos por el Insai, con un plan de vacunación social.
De tal manera, que tanto la Funvessa, como las federaciones y asociaciones deben garantizar la ejecución del plan. El Insai podría sancionar a los productores que incumplan con la vacunación.

Una vez concluido el proceso, el 15 de diciembre se medirán los éxitos del programa de acuerdo con el número de animales vacunados.
Hasta ahora el país se ha mantenido durante 12 años sin reportes de incidencias por fiebre aftosa. Aunque el requisito obligatorio es cumplir con el 90 % de cobertura vacunal, destacó Virigay.
El respaldo de los indicadores será la cantidad de certificados que emitan los médicos veterinarios responsables de cargar la información. Luego, Funvessa y las asociaciones certifican y se compara con el número de vacunas facturadas por las casas comerciales.
Si se presenta algún caso positivo durante el proceso, el veterinario debe hacer el protocolo respectivo y reportarlo al Insai.
El ganado es patrimonio
José Labrador expresó que la mejor manera de educar al productor sobre la importancia de este plan de vacunación contra la fiebre aftosa es concientizarlo: “Transmitirle al productor que ese animal que está vacunando es su patrimonio”.
En este sentido, manifestó que no se trata de tener una vaca por tenerla, sino que sea hábil reproductivamente, y mantenga una producción anual de leche y carne. A su vez, que sea un productor eficiente que respete las normas ecológicas, con un tipo de ganadería sustentable.
“El productor debe estar consciente hacia dónde apuntan los planes de la federación y de las asociaciones a corto, mediano y largo plazo”.
En el caso del estado Barinas son 32 las casas comerciales autorizadas por el Insai para el expendio de los biológicos.
Aunque, explicó, el productor no solo debe atender la situación con la aftosa, también con otras enfermedades que pueden generar pérdidas como la diarrea viral bovina, la brucelosis, la leptospira.
De allí la importancia de contar con la asesoría de un veterinario para el diseño de un plan sanitario. Si el productor es muy pequeño, acudir ante el Insai. “Piense que es para su beneficio, para que cuide y aumente su patrimonio”.
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