Los resultados de la Encuesta de Coyuntura Industrial del cuarto trimestre de 2025, elaborada por Conindustria, demuestran que el sector manufacturero tiene gran potencial. No obstante, problemas como carga tributaria, brecha cambiaria y falta de financiamiento limitan su desarrollo en 2026, advirtió el gremio.

Caracas. El sector manufacturero privado de Venezuela cerró 2025 con un crecimiento interanual de 9,5 %, pese a restricciones financieras, fiscales y de demanda. El presidente de Conindustria, Tito López, presentó los resultados de la Encuesta de Coyuntura Industrial del cuarto trimestre de 2025 y enfatizó la necesidad de políticas públicas que fortalezcan la producción nacional.

“Todos los sectores son importantes en estos momentos. Por eso le pedimos al Gobierno nacional la generación de políticas públicas que permitan al sector manufacturero nacional seguir con el aumento de su producción y la disminución de la capacidad ociosa que actualmente manejamos en el país”, explicó durante una rueda de prensa.

El crecimiento del casi 10 % evidencia que, aun con limitaciones como la escasez de crédito y la baja demanda nacional, la industria mantiene su capacidad de recuperación. Según López, diciembre fue clave, con un aumento de 17,5 % en la producción, mientras que el desempeño anualizado se ubicó en 5,4 %, por debajo del 16,1 % de 2024, pero con tendencia positiva.

“Estos resultados son la demostración clara de que la industria venezolana sigue de pie, invirtiendo, produciendo y generando empleo, aun en medio de restricciones que en cualquier otro país habrían paralizado al aparato productivo”, indicó.

Foto: Crónica Uno

Problemas de la industria

De acuerdo con el Sistema de Información Estadística de Conindustria (SIEC), el desempeño industrial continúa condicionado por seis factores críticos que limitan la productividad. Entre ellos el gremialista destacó “una excesiva carga tributaria, la brecha cambiaria y la escasez de divisas”.

Otras dificultades son, “la debilidad del financiamiento, con una cartera crediticia equivalente a solo 2,7 % del PIB (Producto Interno Bruto), el entorno macroeconómico inestable, marcado por inflación y devaluación y también la baja demanda nacional, que limita la expansión operativa”.

“Si con todas estas limitaciones la manufactura está creciendo, imagínense por un instante cómo sería esta historia si en Venezuela estas restricciones ya estuviesen subsanadas. El potencial de expansión es enorme y está allí, esperando condiciones mínimas para desplegarse”,

expresó el representante de los industriales.

López pidió respeto para la industria nacional ante planes de importación de productos terminados, que podrían afectar a los fabricantes locales.

“Hay una cola de empresas extranjeras que quieren venir a invertir. Pero el llamado es para concretar una sinergia, que trabajemos de la mano para aumentar nuestra producción. Nosotros hemos durado muchos años trabajando con un entorno negativo para nosotros. Por lo tanto, los industriales venezolanos se merecen ser los protagonistas de esta nueva etapa”, sostuvo.

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Foto: Archivo Crónica.Uno

Mayor financiamiento

El presidente de Conindustria aseguró que el sector requiere al menos $3.500.000.000 para aumentar su capacidad instalada y producir más, aunque el crecimiento de 2025 se logró con “pulmón propio”.

“Este repunte ha sido posible gracias al esfuerzo, la disciplina y el músculo financiero propio de los empresarios del sector privado venezolano. La industria ha mantenido su producción a flote, a pesar de la ausencia de créditos e incentivos. Este logro, de por sí significativo, revela el inmenso potencial de la manufactura nacional. Si se implementaran políticas públicas orientadas a estimular la producción local, el crecimiento resultante superaría todas las expectativas”, añadió López.

También resaltó que el país se encuentra ante una nueva etapa, marcada por expectativas de expansión en el sector petrolero.

“Muchas de nuestras industrias están listas para apoyar con su experticia, experiencia y productos. La reactivación petrolera puede convertirse en un motor transversal que impulse cadenas productivas completas y multiplique el impacto positivo en la economía”, señaló.

Industrias impuestos
Foto: Ariadna García – Archivo

Capacidad instalada  y remuneraciones

La utilización de la capacidad instalada alcanzó 52,7 % en el cuarto trimestre, lo que refleja una recuperación progresiva y una oportunidad estratégica para inversionistas nacionales y extranjeros, considerando que más del 47 % promedio de la capacidad permanece disponible.

En cuanto a salarios, el ingreso promedio se ubicó en $270 para personal obrero, $541 para profesionales y $1.139 para cargos gerenciales.

“Esta evolución de las remuneraciones demuestra que cuando la industria crece, también crecen las remuneraciones en todas las escalas. La mejor política social es una economía productiva que genere empleos formales y bien remunerados”,

aseguró.
Foto: cortesía Conindustria

Perspectivas para 2026

De cara a 2026, el sector proyecta mayor dinamismo. La Encuesta de Coyuntura Industrial indica que la producción podría crecer 12,7 %, impulsada por expectativas de pedidos, estabilidad operativa y la posibilidad de integrarse a nuevas cadenas de valor vinculadas a la expansión petrolera.

“Estas expectativas para 2026 no se trata de un acto de optimismo ingenuo; es el reflejo de lo que ya está ocurriendo puertas adentro de las plantas. La industria está produciendo más, está utilizando más y mejor su capacidad instalada y está remunerando mejor a su gente. Si con tantas restricciones hemos logrado crecer 9,5 % en el último trimestre, es perfectamente razonable que los industriales proyecten un crecimiento de 12,7 % para este año”, dijo.  

Subrayó que la manufactura venezolana tiene el potencial para ser uno de los motores de la recuperación económica.

“Si avanzamos en la corrección de los factores que hoy limitan la producción—financiamiento, demanda, entorno macroeconómico, carga tributaria— ese crecimiento podría ser incluso mayor. Estamos listos para acompañar al país en una nueva etapa de expansión, con la experiencia y con una visión clara de futuro, por el bienestar de todos”, puntualizó.

Conindustria
Foto: Ariadna García

Ley del Trabajo

Al ser consultado sobre un posible aumento general de sueldos y salarios, López señaló que antes de cualquier decisión es fundamental reformar la Ley del Trabajo, incluyendo prestaciones, inamovilidad laboral y régimen vacacional, para que los compromisos sean asumibles por las empresas.

“Se tiene que revisar la Ley el Trabajo, todos los artículos correspondientes al régimen de prestaciones sociales, inamovilidad laboral, reenganche, régimen vacacional, porque de aprobarse un aumento sin reformar la ley, sin duda, esto partirá a las empresas en dos, porque no tendrán la capacidad de asumir estos compromisos”,

advirtió.

Recordó que cualquier aumento general de sueldos y salarios debe ser tomado en una mesa tripartita, tal como lo establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“En nuestro caso, debemos presentar nuestras consideraciones al ejecutivo nacional y también a Fedecámaras, que es el órgano encargado de sentarse en esa mesa tripartita”, aclaró.

Más allá de las expectativas por un eventual aumento del salario mínimo, destacó que mantendrán su estrategia para mejorar los ingresos de los trabajadores, a través de nuevos modelos que permitan mantener a las empresas abiertas y no en condiciones limitadas como actualmente se encuentran.

La manufactura venezolana tiene el potencial de ser un motor de recuperación económica. Si se corrigen los factores que limitan la producción—financiamiento, demanda, entorno macroeconómico, carga tributaria—el crecimiento podría ser aún mayor. El industrial insistió en que la experiencia y visión de los industriales los posiciona para acompañar al país en esta nueva etapa de expansión.

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