La Clínica Lugo de Maracay, estado Aragua, administrada por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, enfrenta la inoperatividad de cinco máquinas de diálisis, personal reducido, camillas deterioradas y escasez de tensiómetros y flujómetros de oxígeno. Al menos 70 pacientes renales están en riesgo mientras esperan soluciones.

Maracay. Alrededor de 70 pacientes renales de Maracay enfrentan riesgo por máquinas inoperativas en Clínica Lugo, una unidad ubicada en la capital del estado Aragua, que atiende a personas con enfermedad renal crónica, condición que requiere sesiones regulares de diálisis para filtrar las toxinas de la sangre cuando los riñones no funcionan correctamente.

La falta de mantenimiento mantiene fuera de servicio casi 40 % de los equipos, y la situación afecta la continuidad de tratamientos vitales de diálisis en el sector El Milagro.

La unidad, adscrita al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), contaba originalmente con 13 máquinas de diálisis; sin embargo, cinco permanecen inoperativas por fallas técnicas.

Este déficit impide que los pacientes cumplan con su tratamiento de forma regular, lo que puede causar complicaciones graves en su salud, incluidas acumulación de toxinas y riesgo cardiovascular elevado. El problema persiste desde hace meses, según denuncian los propios pacientes.

Lunes, miércoles y viernes: esa es la rutina de Yormary Suárez en el centro de salud, cuando debe acudir para someterse a la diálisis. Aunque su puntualidad no garantiza el tratamiento, la falta de equipos operativos la obliga, con frecuencia, a regresar a casa sin haber recibido su diálisis.

“Esto ha traído como consecuencia que muchos de nuestros compañeros, incluyéndome, tengamos días sin dializar, lo que significa un día menos de vida. Hay pacientes que están muy deteriorados por esta situación”, explicó a Crónica Uno.

Desabastecidos y desastidos

Suárez, quien acude a esta unidad de diálisis desde hace cinco años, recalcó que los directivos del IVSS están al tanto de la situación, pero aún no reciben respuestas.

“Le hemos pedido a la administradora que tenía que hacer un plan de contingencia porque es muy irresponsable solo decirle al paciente váyase a su casa que su máquina se dañó sabiendo lo importante que es la diálisis para su calidad de vida”, denunció.

Debido al incumplimiento de las autoridades en garantizar los recursos mínimos necesarios, han tenido que llevar hasta los tensiómetros, aparatos que miden la presión arterial, vital para controlar el riesgo cardiovascular durante la diálisis, para cumplir con la sesión.

Algunas de las máquinas ya cumplieron su ciclo de funcionamiento. Foto: Cortesía pacientes renales.

El centro de salud cuenta con tres aires acondicionados, pero solo uno funciona, lo que puede agravar la incomodidad y afectar la seguridad de pacientes y personal médico durante el tratamiento.

Carlos Rondón, también paciente renal, añadió que las camillas están deterioradas, lo que dificulta la labor de las enfermeras al estabilizar a los pacientes, es decir, asegurar que estén seguros y en posición correcta durante la diálisis.

“Son muy incómodas. A veces salgo con dolor de espalda por lo deterioradas que están. Hace poco tuvimos un problema con la luz, hubo un corto. No tenemos flujómetro de oxígeno, hay personas que llegan descompensadas”,

enfatizó.

Falta de especialistas

Los pacientes alertaron que otro de los problemas es la escasez de profesionales. Antes contaban con cuatro enfermeras por turno; ahora hay horarios con solo dos. La presencia constante de personal especializado es crucial para la diálisis, porque permite detectar complicaciones como hipotensión o desequilibrio electrolítico a tiempo.

“Lamentablemente no contamos con nefrólogos en el turno de la mañana. Tampoco con un doctor constante en la sala, sí hay una doctora, pero no va todo el tiempo. Estamos más con los enfermeros como tal”, dijo Luis Tovar, paciente renal.   

Los pacientes afirman que hay déficit en el personal de salud. Foto: Crónica.Uno

La falta de respuesta gubernamental ha obligado a los pacientes a protestar en las afueras del centro de salud en varias oportunidades. Estas manifestaciones buscan visibilizar la precariedad de la atención y presionar a las autoridades a implementar soluciones inmediatas.

Esta situación también se replica en otras unidades. Para este viernes, 3 de abril, un grupo de pacientes del Centro Clínico Diálisis Aragua trancarán la avenida Bolívar de Maracay para exigir mejores condiciones asistenciales.

Los pacientes han protestado en varias oportunidades. Foto: Crónica.Uno.

El impacto sanitario y social es evidente: los pacientes no solo enfrentan riesgo físico por la falta de diálisis, sino que también deben improvisar con equipos e insumos propios y lidiar con instalaciones deterioradas.

La continuidad del tratamiento, la seguridad y la calidad de vida de los pacientes dependen ahora de una respuesta efectiva de las autoridades competentes. Sin la intervención adecuada, la salud de estos pacientes puede verse gravemente comprometida, lo que podría derivar en hospitalizaciones o complicaciones que podrían evitarse con una atención regular y segura.

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