Un reto viral de TikTok incitó a un estudiante de 12 años a apuñalar a tres personas en su colegio de Táchira. Expertos alertan sobre la presión digital y recomiendan supervisar las redes y aplicaciones que usan niñas, niños y adolescentes.

San Cristóbal. En el estado Táchira, un reto viral en TikTok convirtió un día escolar común en un momento de alarma: tres personas resultaron heridas dentro de un colegio del municipio Cárdenas, cuando un estudiante de 12 años atacó a su propia comunidad educativa, al seguir instrucciones de un popular reto.

Lo que parecía una mañana rutinaria —con pasillos llenos de estudiantes y maestras que preparaban sus clases— se transformó en gritos y confusión en segundos. La comunidad quedó perpleja por cómo un simple desafío digital desencadenó violencia real.

Al iniciar la jornada escolar en el colegio Virgen del Valle, la rutina transcurría con normalidad. De repente, un estudiante de 12 años ingresó, pero antes de entrar al aula —señalan las autoridades— fue al baño “para cambiar su uniforme por ropa de particular”.

Al salir de allí, con un cuchillo, atacó a la encargada de la cantina, a su hija y a un docente, quienes sufrieron lesiones leves. Esta acción, premeditada, ocurrida a principios de octubre pasado, se habría originado por la presión de cumplir un reto de la mencionada aplicación, lo que encendió las alarmas de las autoridades regionales.

“No terminé el reto, el reto acaba cuando llegue la policía”, expresó el estudiante mientras era retenido por el personal del plantel tras cometer el ataque.

Organismos de seguridad se apersonaron en el colegio para controlar la situación: Foto: Maryerlin Villanueva

El estudiante fue expulsado y los lesionados trasladados a un centro de salud, donde horas después fueron dados de alta. La institución adelanta campañas de sensibilización sobre el uso de redes sociales y ofrece acompañamiento espiritual con apoyo de un sacerdote.

Sobreestimulados

La psicóloga Luz Colmenares explicó a Crónica Uno que existen diversos riesgos para los adolescentes, siendo la adicción a las redes sociales el más evidente.

Añadió que los videos cortos, cargados de dopamina, los vuelven “dopaminérgicos”. Es decir, su cerebro se acostumbra a estímulos que duran menos de 30 segundos, —una forma de explicar cómo la exposición constante a contenidos breves puede afectar la atención y generar dependencia psicológica—.

Esto ocasiona que los jóvenes pierdan capacidad de concentración y tolerancia a la frustración, pues no se dan espacio para crear ideas que les permitan divertirse sin depender de los celulares, —habilidades importantes para el desarrollo emocional y social de cualquier adolescente—.

El colegio emitió un comunicado rechazando los hechos. Foto: Maryerlin Villanueva 

Para contrarrestar esta situación, la especialista recomienda fortalecer la autoestima de niñas, iños y adolescentes, así como supervisar la manera en que se relacionan con su entorno. También insistió en que es esencial revisar las redes que utilizan, en especial aquellas en las que deben proporcionar direcciones, nombres o teléfonos, —datos personales que, si caen en manos equivocadas, pueden ser utilizados por personas para manipular a menores—.

“Los padres deben buscar formas para relacionarse mejor con los jóvenes que no sea únicamente a través del teléfono. Hacer juegos en familia y conversar son buenas opciones”,

afirmó.
El joven habría advertido que algo ocurriría a través de sus redes sociales. Foto: Maryerlin Villanueva  

Otro ataque

Este no ha sido el único caso de agresión a adultos por parte de estudiantes en Táchira. Al inicio del año escolar 2025‑2026, un alumno de 14 años de un reconocido colegio del centro de San Cristóbal hirió con un puñal a un docente.

El joven lo atacó por la espalda, causándole una herida profunda al profesor de educación física. De inmediato, el docente reaccionó con un golpe en defensa propia.

Fuentes indicaron que los padres del estudiante manifestaron su molestia por la respuesta del docente. El colegio decidió expulsar al agresor y ofrecer respaldo legal al profesor.

Actualmente existe un procedimiento abierto contra el adolescente, que se encuentra en fase de evacuación de pruebas. Esto implica la recolección de testimonios, informes y evidencias para determinar responsabilidades legales.

La docente Yaneth Peñaloza destacó que, si bien los retos de TikTok pueden ser fuente de creatividad, juego y diversión, para muchos adolescentes representan graves riesgos.

Lo que parece una “moda pasajera”, recalcó, ha generado presión en los jóvenes, quienes sienten la obligación de realizarlos para ganar popularidad, sin medir que pueden resultar heridos por quemaduras, fracturas u otros incidentes.

Esto puede transformarse en una “obsesión”, alertó la maestra, al explicar que los adolescentes muestran desesperación por obtener likes o comentarios, —una forma de medición de aprobación social que puede influir negativamente en la autoestima—.

“De allí la importancia y la relevancia en que los padres hoy estén muy atentos en qué están sus hijos cuando están usando las redes, en las tablets o teléfono”, expresó.

Prevención

La Comisión de Responsabilidad en Niños, Niñas y Adolescentes del Consejo Legislativo del estado Táchira (CLET) realiza supervisiones en instituciones públicas y privadas para detectar casos de bullying o retos peligrosos, —acciones preventivas que buscan garantizar un entorno escolar seguro—.

El vicepresidente del CLET, Cherman Reyes, explicó que algunos planteles han comenzado a incorporar psicólogos para brindar apoyo a los menores y prevenir hechos violentos.

“Las instituciones tienen el deber de observar la conducta del niño o adolescente para ver si es normal; de lo contrario, deben levantar un acta y recomendar la consulta con un psicólogo”,

agregó.

Para legisladores, expertos, padres y representantes la lección es clara: la tecnología puede ser una herramienta poderosa. Pero también exige conciencia, educación y acompañamiento constante para evitar consecuencias graves.

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