Todos saben que la economía de Venezuela crecerá este 2024, impulsada por el alivio a las sanciones petroleras. La gran pregunta es ¿por qué los venezolanos no sienten una mejora sustancial?
Caracas. La oficinista Yosleida Espinoza recorre las calles de la calurosa Guatire con la esperanza de hallar víveres en oferta y así estirar los insuficientes ingresos que percibe cada mes.
Pero después de caminar por las irregulares aceras del centro de su ciudad, regresa a casa con pocas tachas en su lista. Apenas pudo comprar granos, harina de maíz, huevos y carne. Todo en pocas cantidades.
“Yo soy madre soltera y el sueldo no me alcanza para cubrir todas las necesidades, los precios suben de forma incontrolable”, dijo Espinoza a Crónica Uno.
La mujer, de 39 años, percibe unos 150 dólares entre su salario y las ayudas del Gobierno cada mes. Estos ingresos los complementa vendiendo tortas, perfumes o cualquier otra mercancía que esté caliente en la calle.
“Si me falta un dinero hago unas tortas o unos bollitos y los vendo en la calle, los venezolanos somos así”, dice al respecto.
A finales de septiembre pasado, el gobernante Nicolás Maduro calculó que la economía venezolana cerrará con un crecimiento de 10 % este 2024, una cifra que despertaría el júbilo entre los habitantes de cualquier país.
Pero los venezolanos apenas si sienten el crecimiento de su maltrecha economía, la de peor desempeño en la región latinoamericana.
Sobre el dato, Espinoza dijo a Crónica Uno que el crecimiento económico de Venezuela es palpable, aunque insuficiente.
“Si hablamos de dinero, sí estoy mejor que el año pasado. Pero igual no me alcanza, tienen que controlar los precios, la economía”, señaló.

Crecimiento económico, sí, pero “muy localizado”
Contrario al optimismo de Maduro, el miembro del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) José Guerra apunta que Venezuela sí crecerá este 2024, pero no más de 5 puntos.
“Será alrededor de 4 puntos, 4 puntos y algo”, dijo Guerra a Crónica Uno.
Además, advirtió que el crecimiento económico está “muy localizado” en el sector petrolero, un extremo que dificulta que los venezolanos de a pie lo sientan con fuerza.
“Generalmente, para que se sienta en la calle el crecimiento económico, que es a su vez el aumento del ingreso, la economía tiene que crecer a tasas sostenidas. No es que crezca un año y al siguiente no, tiene que crecer a tasas sostenidas”, indicó el experto.
Asimismo, señaló que, en el caso venezolano, el crecimiento debe ocurrir a tasas muy altas que permitan recuperar el largo terreno perdido por la brusca caída de ingresos entre 2015 y 2021, cuando el país atravesó los peores años de su crisis.
“No es fácil recuperar eso, por eso es que la gente no lo siente, porque las remuneraciones, que son el factor principal que mueve a la economía, no están creciendo, están estancadas, sobre todo las del sector público”, explicó.

Otras cifras
Los venezolanos suelen esperar con expectación las noticias sobre el desempeño de la economía de su país, esperanzados en escuchar buenas nuevas.
Por ello recibieron con beneplácito las proyecciones del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que a mediados de octubre avizoró un crecimiento económico superior al 6 % para este 2024.
“Pero eso no es oficial”, dijo Guerra al respecto, tras enfatizar que el OVF estima números más bajos, insuficientes para impulsar realmente la economía del país.
El mismo reporte del PNUD señala que Venezuela proyecta un PIB per cápita de 3.139 dólares para este año, un dato que la deja a la cola de las economías de la región y refleja la crisis del país.
De hecho, de acuerdo con un reporte de Global Finance, el PIB per cápita de Venezuela la equipara con naciones africanas como Timor, Tanzania, Uganda o Sudán.
En comparación, en la región latinoamericana Panamá exhibe un PIB per cápita de 44.000 dólares, Uruguay se ubica en torno a los 30.000 dólares, Costa Rica está en el orden de los 28.000 dólares y República Dominicana cuenta unos 27.000.
Contra estas cifras, la economía de Venezuela tiene poco para competir.
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