Desafían a sus padres y se van de la casa sin permiso a entrenar o jugar. A los adolescentes demandantes de autonomía se les dificulta permanecer en aislamiento. En sectores como Paulo VI de Petare la desobediencia de los muchachos ha obligado a consejos comunales y vecinos a movilizarse y cerrar canchas deportivas.

Caracas. Un, dos, tres rebotes, un pase y encesta. En la parte alta de Carapita los jóvenes hacen caso omiso a la cuarenta social colectiva y salen a jugar basquet. Algunos llevan mascarilla y otros no. Pese a las advertencias de sus familiares y las autoridades sanitarias los chamos se exponen a contraer el COVID-19 porque no soportan el encierro. Expertos recomiendan a padres y cuidadores la comunicación asertiva y la educación en el hogar para evitar la propagación del virus.

Desafían a sus padres y se van de la casa sin permiso a entrenar o jugar. A los adolescentes demandantes de autonomía y libertad se les hace cuesta arriba permanecer en aislamiento. En sectores como Paulo VI de Petare la desobediencia de los muchachos ha obligado a consejos comunales y vecinos a movilizarse para concientizar a los jóvenes a través de parlantes con el apoyo de las autoridades.

El llamado a acatar las medidas de prevención también se extiende a otros sectores de Guarenas donde los líderes comunales ordenaron cerrar desde el 14 de marzo (primer día de cuarentena) el acceso a canchas deportivas y parques infantiles. El cierre de los sitios de esparcimiento en zonas populares se complementa con la difusión de información a través de las redes y plataformas de mensajería instantánea.

No obstante, pese al bombardeo de información y las advertencias muchos chamos siguen sin obedecer.

El panorama se complica aún más en hogares en los que falla Internet, la televisión por suscripción o donde hay peleas o situaciones de violencia entre familiares. Si a eso se le suma el hambre o la precariedad de los servicios básicos se reducen aún más las alternativas de distracción para los chamos.

En la redoma de Catia adyacente al bloque 1 de la urbanización Lomas de Urdaneta, dos jóvenes de unos 18 años entrenan en un gimnasio biosaludable del que apenas quedan las ruinas.

Uno de los adolescentes inicia su rutina elevándose sobre la barra de entrenamiento, un tubo de hierro casi oxidado del que se apoya para trabajar sus brazos y pectorales. Lo hace sin ninguna protección, pues no lleva guantes ni cubrebocas. A pocos metros de él otro joven finaliza (igualmente desprotegido) su sesión de abdominales sobre una plancha de hierro. Al culminar le choca un puño a su compañero y se retira.

De los 146 casos registrados de COVID-19 hasta este 2 de abril, la mayoría lo padecen personas de entre 20 a 40 años. Lo que desmonta el mito de que el virus solo ataca a adultos mayores. Los jóvenes no son inmunes a la pandemia y puede ser afectados de forma letal, advirtió la vicepresidenta del gobierno de Nicolás Maduro,  Delcy Rodríguez, en una alocución desde el palacio de Miraflores.

Ante esta emergencia lo fundamental es informarse y hablar con los jóvenes, preguntarles cómo se sienten y validar sus opiniones y emociones. Así lo aseguró Daniela Rojas, psicóloga del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap).

La especialista explicó que durante el período de aislamiento es normal que los adolescentes manifiesten con irritación y angustia su malestar ante la alteración de su rutina diaria. Es por ello que la interrupción de la actividad académica, la falta de esparcimiento y contacto con los amigos así como el encierro pueden suscitar discusiones en hogar.

Rojas recomienda a los padres y cuidadores acercarse a los jóvenes de forma amistosa. Resalta que al establecer la comunicación es fundamental dejar de lado la postura autoritaria a fin de evitar peleas.

Recomendaciones para sobrellevar la cuarentena con adolescentes:

  • Mantenerse actualizados acerca de qué es el coronavirus con información confiable y transmitirle ese contenido a los chamos.
  • Alertar a los jóvenes sobre los peligros de contraer el virus y responder a todas sus dudas e interrogantes.
  • Asegurarse de que los jóvenes entiendan que la COVID-19 permanece en superficies durante horas e incluso días, lo que aumenta la posibilidad de contagio a través del contacto.
  • Establecer rutinas en el hogar, entre las que se incluyan tiempo para los deberes académicos.
  • Hacer énfasis en que la cuarentena no es un período vacacional, motivándolos a proseguir con sus asignaciones y otras actividades dentro de la casa.
  • No juzgar y estar presto a escuchar las opiniones y percepciones de los adolescentes.
  • Darles su espacio y hacer énfasis en que todo volverá a la normalidad.
  • Ofrecerles y mostrarles alternativas de entretenimiento en internet como cursos, talleres, series o videojuegos que estimulen la creatividad.
Universitarios aprenden y se rebuscan desde la casa

En Cagua, estado Aragua, Deisy Canache inicia su rutina de hatha yoga en el patio de su casa. La joven de 24 años hace una serie de estiramientos durante unos 10 minutos antes de adoptar una postura de equilibrio apoyada en un solo pie.

Luego de meditar en silencio, cambia de posición y se tiende en el suelo, con una respiración profunda. Para ella la disciplina ancestral que practica desde hace un año y medio es fundamental para sobrellevar el estrés generado por el aislamiento y la consecutiva paralización de sus estudios superiores.

Cuando se decretó el estado de cuarentena el 14 de marzo, Canache estaba por culminar el cuarto semestre de la licenciatura en Química de la facultad de ciencias en la Universidad Central de Venezuela (UCV), todo un logro en medio de paros indefinidos. Ahora con la cuarentena eso está en veremos.

La joven relató a Crónica.Uno que aunque los profesores están haciendo un esfuerzo para buscar soluciones e impartir los contenidos programáticos en línea todavía no hay nada definido.

En Química nos ordenaron descargar Telegram pero no hemos avanzado y en Física y Matemáticas nos suspendieron las evaluaciones hasta nuevo aviso. Sin más respuesta«, indicó.

Educación a distancia en veremos

Por los momentos la estudiante se dedica al yoga y reactivar su micro emprendimiento de ropa y accesorios tejidos llamado AyC creaciones, una iniciativa que la ayuda a sostenerse económicamente. Eso pese a que los pedidos están paralizados por ahora.

Canache asegura que mientras la UCV define qué hacer aprovechará el tiempo para repasar la lecciones vistas en clase y hacer dos cursos online de comida vegetariana y marketing digital.

Olga Ramos, profesora y analista de políticas públicas en educación, explicó que aunque las universidades intentan resolver mediante la educación a distancia, las opciones dependerán de la rapidez de conexión de los docentes. Un pronóstico nada alentador teniendo en cuenta que durante los primeros 120 días de 2019 la velocidad de navegación en Internet cayó a 1,64 megabits por segundo. Eso en comparación a otros países donde se alcanza una velocidad de más de 70 megabits, según el informe mundial de libertad en la red de Freedom House.

Al referirse a los bachilleres, la especialista puntualiza que las alternativas se reducen al aprendizaje autodidacta debido a la falta de planes, equipos tecnológicos, déficit de profesores y fallas de Internet.

Programas como el Instituto Radiofónico de Fe y Alegría (IRFA) e iniciativas como Educación Guao que ofrecen un servicio educativo para apoyar a quienes no culminaron sus estudios o para reforzar contenidos visto en clase, no llegan a toda la población que lo necesita.

En un artículo publicado en el portal La Gran Aldea, Ramos aseguró que en las aulas los docentes no están preparados para gestionar ni diseñar procesos de educación a distancia. Ni existen las plataformas probadas para lograrlo.

«La formación utilizando la existencia de recursos de Internet será posible para aquellas familias con acceso a la red y equipos cuyos niños y jóvenes cursen en colegios o manejen estrategias para ello y en los que existan adultos con formación para acompañar y garantizar que el uso del Internet sea efectivo. Pero esas familias en Venezuela son una minoría», dijo.


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