37 kilos menos y Parkinson: esposa de sidorista detenido clama atención médica 

Daniel Romero Arias, dirigente sindical de Sidor, permanece detenido en El Rodeo I desde junio de 2023 mientras su salud se deteriora. Angélica Serrano, esposa del sindicalista, denuncia falta de atención médica y retrasos en el proceso judicial que todavía no tiene sentencia.

Bolívar. Casi dos años y medio después de la detención del dirigente sindical de la Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor), Daniel Romero Arias, su esposa, Angélica Serrano, continúa a la espera de su liberación, en medio de reiterados reclamos por la falta de atención médica.

Daniel Romero fue arrestado el 11 de junio de 2023, tras una serie de protestas encabezadas por trabajadores de la siderúrgica para exigir el cumplimiento de sus beneficios laborales, entre ellos pagos contractuales y reivindicaciones salariales.

Actualmente enfrenta cargos por boicot, figura penal que alude a la presunta obstaculización de actividades productivas, asociación para delinquir, delito que implica la supuesta conformación de un grupo con fines ilícitos.

La acusación también incluye un cargo por incitación al odio, tipificación incorporada durante el período del exgobernante Nicolás Maduro en la legislación venezolana, que sanciona expresiones consideradas promotoras de intolerancia o violencia.

Romero permanece recluido en el Internado Judicial El Rodeo I, centro penitenciario ubicado en el estado Miranda. De acuerdo con la información disponible públicamente, no se han detallado las pruebas que sustentan las acusaciones ni el estatus procesal exacto del expediente, es decir, si se encuentra en fase preliminar, intermedia o de juicio.

Según el testimonio de su esposa, después de la detención fue trasladado a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), en Boleíta, Caracas, donde —denunció— sufrió maltratos.

“Justo cuando fue capturado, Daniel sufrió maltrato, tortura. Fue trasladado al DGCIM de Boleíta, del cual tardé aproximadamente 27 días para poder verlo”,

relató a Crónica Uno.

Desde entonces, describe un progresivo deterioro físico y emocional. “Daniel actualmente ha rebajado 37 kilos de peso en El Rodeo I. Tiene un problema del estómago. Todo lo que come lo vomita debido a todo este proceso”. 

Además, afirmó que durante la reclusión ha desarrollado síntomas asociados al Parkinson, trastorno neurológico degenerativo que afecta el movimiento y puede generar temblores y rigidez muscular.

“Esa enfermedad la adquirió en este proceso, no la traía anteriormente. Después de todo lo que él ha venido pasando, con su peso, su mala alimentación”.

Niegan atención médica

Serrano denunció que, pese a haber solicitado atención médica en reiteradas oportunidades, no se han concretado los traslados. “Nos han negado todas las medidas de salud. Se han introducido, sale que sí, que son aprobadas, pero nunca lo trasladan”, sostuvo.

Hasta la fecha, no hay respuesta pública conocida por parte de las autoridades penitenciarias o judiciales sobre estas denuncias de falta de atención médica.

Sobre las condiciones de reclusión y visitas, explicó que dispone de 20 minutos o menos y que debe verlo a través de una cabina telefónica. Esta modalidad impide el contacto físico directo entre el interno y sus familiares, sin posibilidad de acercamiento.

“No podemos hablar sino lo necesario porque somos grabados y custodiados. Él con un custodio y yo con una custodia al lado. Entonces es muy poco lo que podemos conversar”, contó.

Angélica insistió en que la detención responde a la actividad sindical de su esposo. Recordó que a Romero lo llamaron trabajadores de Sidor tras una paralización laboral y acudió en respaldo de sus compañeros. 

“Fue como sindicalista a apoyar a sus trabajadores, como lo haría cualquier persona que defienda los derechos humanos”, dijo. Mientras se encontraba en la planta lo convocaron a una reunión y allí lo detuvieron.

“Prácticamente lo engañaron”, agregó Angélica. Por lo que cree que el trasfondo del caso es político.

“El verdadero motivo por el que mi esposo está detenido es por pensar totalmente diferente, por defender los derechos de los pensionados, de los jubilados”,

expresó.

Daniel Romero es padre de cuatro hijos. Dos de ellos, menores de edad, permanecen actualmente en Brasil bajo la tutela de un tercero, tras el fallecimiento de su madre en 2024.

La defensa y sus familiares esperan que en las próximas actuaciones judiciales se definan con claridad los tiempos del proceso y se garantice el acceso a la atención médica solicitada, en un caso que, según denuncian, combina elementos laborales, penales y políticos.

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