Este jueves, en Cumaná, la gente salió con desespero a buscar comida. Hacían compras nerviosas en el mercado municipal y a los buhoneros. Los rumores de saqueo en la ciudad son constantes.

 Mabel Sarmiento Garmendia/Mayela Armas

@mabelsarmiento/@mayearmas

Caracas. “Estoy con las manos en la cabeza. No sé qué hacer. No tenía comida antes de los saqueos. No salgo del impacto. El sonido de los tiros, la bulla y las motos aún los tengo presente. Lo que vivimos fue feo. Ahora estamos viendo a ver cómo conseguimos comida. Entre los familiares nos estamos ayudando y unos que tengo en Caracas me dijeron que enviarían algo. Esto es triste mija”, contó Cristina Salazar, de 69 años.

Narró por pedacitos lo que ella desde su casa ubicada cerca de avenida Perimetral vivió el martes 14 cuando la ciudad de Cumaná se vio envuelta en numerosas protestas por comida, y luego cayó en el vandalismo generalizado y protagonizado por bandas de motorizados que  saquearon cuanto negocio se encontraron en el camino.

Dijo, a través de una entrevista telefónica, que nunca había visto a su pueblo tan arruinado como lo que ella presenció esa tarde. “Había gente caminando de un lado como buscando cosas, pero todo estaba cerrado. Y en el barrio las bodeguitas no tenían nada, vi a la gente preocupada, como consternada, cansada y violenta”.

Se acentúa la crisis

Este jueves la primogénita del estado Sucre, Cumaná, no cambió el rostro desolado que le quedó luego de los fuertes saqueos y enfrentamientos entre civiles y los cuerpos de seguridad.

La gente salió desesperada a la calle a buscar comida. Hacían compras nerviosas de lo que había en el mercado municipal y de lo que tenían los vendedores informales.

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Andrés Hernández, líder comunitario, comentó que «en la mañana abrieron algunos comercios que tenían verduras», mientras que en algunas barriadas las personas hicieron largas colas para comprar el poco pan y masa de maíz que disponían algunos puestos.

Los supermercados chinos que no fueron tocados por los saqueadores abrieron sus puertas y fueron custodiados por equipos anti motín. En los alrededores había extensas colas. Los uniformados dejaban entrar a las personas en grupos de 10 o 20, para evitar bululú dentro del local, pues a pesar de la presencia de los militares en la calle, los rumores de saqueos se escuchan en el centro y en las zonas industriales

En las urbanizaciones ha estado el temor de una arremetida. Se conoció que los comerciantes, por ejemplo de los centros comerciales Marina Plaza y Humboldt que se salvaron de los hechos violentos, están sacando sus mercancías y poniéndolas en resguardo.

“Hay personas que están merodeando las urbanizaciones. Hubo un intento de incursión en las urbanizaciones los Siete Soles y en Villa Dorada”, informó el señor Rubén Saud, presidente de la Cámara de Comercio Industria y Producción de Cumaná.

Saud todavía contabiliza los daños. Se habla de 20 locales saqueados completamente. Aunque otros voceros de la cámara dan cuenta de 234 comercios afectados severamente, pues no solo se llevaron las mercancías, sino que robaron maquinarias, pesas electrónicas, cajas registradoras, pocetas. Hasta un preescolar fue desvalijado.

Contó que los comerciantes asiáticos que están por la avenida Panamericana fueron los que más padecieron durante los ataques. “Nos dijeron que hasta los desnudaron mientras les robaban el negocio, la gente les pedía los dólares. Los humillaron con mucha saña”.

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De la reunión que sostuvo la Vicepresidencia y la Gobernación de Sucre con algunos comerciantes, Saud señaló que tuvo un tinte político.

“No se llegó a nada. No dijeron si se va a abrir una cartera de crédito o facilidades de financiamiento para los agraviados. Ahora que la Vicepresidencia está aquí en Cumaná pretendemos que nos den una respuesta oportuna y se reúnan con nosotros los empresarios. Pero lamentablemente eso no lo estamos viendo, no hay síntomas en estos momentos de que se reactive pronto la economía. La semana que viene es que se va a sentir el desabastecimiento y el hambre, cuando ya se acabe la poca existencia, esto porque no anunciaron cuál va a ser el plan de abastecimiento alimenticio para esta emergencia”, acotó.

El Vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, se reunió con algunos comerciantes para darles apoyo, pero no detalló las acciones. El gobernador de la entidad, Luis Acuña, se limitó a declarar en VTV que «aquí estamos comprometidos con Maduro y con el proyecto bolivariano». La ministra de la Mujer, Gladys Requena, apuntó que se estaba haciendo una evaluación de los daños y luego manifestó su defensa a «la revolución».

El líder comunitario apuntó que «esta situación agudiza la crisis con los alimentos». Ya en esa entidad la escasez era severa y para los habitantes de la ciudad la ausencia de productos empeorará.

Se corrió el rumor de que al barrio Santa Ana de Cumaná, una de las zonas pobres desde donde salió la gente a saquear, llevaron en la noche de este miércoles bolsas de comida.

En esa entidad, al igual que en otras partes del país, la distribución de los paquetes con harina de maíz, arroz, pasta, entre otros productos, por parte de los Clap (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) es irregular, lo que molesta a los ciudadanos.

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Este jueves el transporte funcionó a medias. La Gobernación hizo un llamado a los empleados de la Administración Pública para que se reincorporaran a sus puestos de trabajo, pero aun así las calles no tuvieron el normal desarrollo.

Los bancos trabajaron con algunas limitaciones. Centenares de clientes amanecieron haciendo colas frente a los cajeros automáticos y en las puertas de las agencias.

Más hechos 

Los hechos violentos también se registraron en Puerto Ordaz (estado Bolívar) donde fue saqueado un camión de embutidos en una panadería, informó el Correo del Caroní. Esa es la primera unidad que saquean en esa zona y la cuarta en Ciudad Guayana.

En Barcelona (estado Anzóategui) fueron saqueadas dos panaderías entre el martes y el miércoles, reseñó El Tiempo.  El presidente de la Cámara de Comercio de la entidad, Carlos López, comentó que «los comerciantes están preocupados por las situaciones violentas» y apuntó que los cambios que está haciendo el Gobierno en el sistema de distribución causarán más problemas.

Foto referencial: Miguel González


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