Familiares y medios de comunicación se mantuvieron más de 10 horas en los alrededores del Sebin de El Helicoide. Transeúntes tocaron cornetas en apoyo a la aglomeración de personas y vecinos bajaron de sus casa para apoyar a quienes aguardaban afuera del centro de reclusión.
Caracas. El periodista, Biagio Pilieri, y el excandidato presidencial, Enrique Márquez, fueron las últimas excarcelaciones en confirmarse la noche del jueves, 8 de enero. Aparecieron cuando ya había oscurecido y la atención seguía concentrada en las cercanías a El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Ninguno salió de forma visible por la puerta principal del centro de reclusión, donde por más de 10 horas se esperó por reencuentros frente a las cámaras. A ambos los llevaron en vehículo oficial hasta la avenida Luis Roche de Altamira, donde abrazaron a sus familiares.
Durante varios minutos el material audiovisual paso entre varias manos que hicieron eco a la esperada noticia, que llevó a más de un familiar a decir: “Yo no me voy de aquí”.

La información circuló a las 9:40 p. m., a través de un video difundido en redes sociales por el periodista Vladimir Villegas. Sin embargo, desde la 1:00 p. m. parientes y trabajadores de medios de comunicación, nacionales e internacionales, se apostaron en los alrededores de El Helicoide para presenciar las “liberaciones” que anunció minutos antes Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
De igual forma, otros activistas y personajes cercanos a la política que prefirieron mantenerse alejados de la atención pública. Su propósito no era ser protagonistas, sino mostrar apoyo para quienes compartieron en algunos partidos políticos junto con ellos en el pasado.
“Extraoficialmente tenemos la información de que serían aproximadamente 400 presos, que no abarca la totalidad. Las organizaciones y familiares seguiremos exigiendo la libertad de todos los presos políticos”, dijo Marino Alvarado, en representación de Provea, quien manifestó su deseo de ver menos presos en la sede del Sebin.

No obstante, durante el transcurso de la tarde no hubo lista de nombres o confirmación alguna. Solo la certeza de que algo ocurriría y la necesidad de estar allí.
Cada vehículo oficial cargado de funcionarios, o con vidrios oscuros, que entraba o salía generaba atención inmediata.
Presión policial
El acceso al portón principal permaneció inaccesible a la mirada de los que no tuvieron opción que esperar en los alrededores. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana ordenaron a los presentes a alejarse cada vez más del centro de detención, hasta llegar a la avenida Victoria.
En el sitio no solo había familiares de presos políticos, también llegaron parientes de detenidos por delitos comunes.

“Yo vine porque uno no sabe si entre esos pueda estar el nombre del familiar de uno”, dijo la madre de un joven quien lleva recluido 12 años. La posibilidad de una salida, por mínima que fuera, la acompañó casi hasta las 11:30 p. m., cuando decidió irse.
Apoyo de vecinos
En la avenida Victoria, cercana a El Helicoide, algunos conductores que transitaban por la la zona tocaban cornetas. Y aunque no había forma de comprobarlo, se sentía como un gesto de apoyo a los presos políticos. Hubo ciudadanos reducían la velocidad para observar la aglomeración de personas en El Helicoide y continuaban su camino.
Con el paso de la tarde los vecinos de la zona bajaron de sus edificios y se mezclaron entre la prensa. Preguntaban qué pasaba, escuchaban rumores pero observaban en silencio. El Helicoide, habitual símbolo de hermetismo, se convirtió por horas en un punto de vigilia colectiva.

Enrique Márquez, dirigente político y exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE), fue detenido en enero de 2024, acusado de conspiración. Junto con él fue fue excarcelado el periodista y dirigente político de Convergencia, Biagio Pilieri, preso desde agosto de 2024, señalado por presuntos delitos de instigación al odio y asociación para delinquir.
Este jueves se confirmó la liberación de Rocío San Miguel, defensora de derechos humanos y presidenta de la organización Control Ciudadano. Fue detenida en febrero de 2024 y acusada de delitos vinculados a terrorismo y traición a la patria.
Su nombre fue uno de los primeros en circular dentro del listado de liberaciones, al igual que otras tres personas de nacionalidad española.
A las 12:00 a. m., cuando se retiró el equipo de Crónica Uno, no hubo más excarcelaciones, al menos visibles por la entrada principal. Solo la incertidumbre de conocer los nombres que le siguen a la lista.
El Helicoide ha sido descrito, durante años, por organismos internacionales y ONG venezolanas como un símbolo de la represión estatal. En ese lugar denuncian torturas, aislamiento prolongado, negación de atención médica y detenciones arbitrarias.
El sábado 6 de diciembre de 2025 falleció, en estas celdas, el exgobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz. El general Raúl Isaías Baduel, ministro del fallecido expresidente Hugo Chávez, también murió en este centro de detención, en octubre de 2021.
Según el monitoreo de la ONG Foro Penal, en Venezuela hay más de 800 personas encarceladas por motivos políticos, muchas sin juicio y bajo cargos considerados arbitrarios por organismos internacionales.

