Foto: Crónica Uno

Desde el 8 de enero pasado se han registrado concentraciones, vigilias, manifestaciones y protestas frente a instituciones del Estado, y cárceles, para exigir la liberación de presos políticos y retomar quejas ciudadanas silenciadas por la ola de represión registrada en el país en el último año y medio.

Caracas. La espera por liberaciones de presos políticos, tras un anuncio del Gobierno del 8 de enerpo pasado, se ha convertido, 21 días después, en un movimiento de exigencia que va sumando ciudadanos y que representa el aumento de la expectativa en torno a cambios próximos para Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro.

Especialistas, activistas y hasta manifestantes coinciden en que no se trata de un escenario en el que el miedo a la represión haya desaparecido, pero sí de una mutación marcada por los acontecimientos del 3 de enero, cuando Estados Unidos bombardeó Venezuela y dejó sin líder a la llamada “revolución bolivariana”. 

“La protesta se reactiva porque hay expectativas, tensiones y factores externos que animan a que el tema de presos políticos se convierta en un eje visible de reclamo. Pero también porque, a pesar de algunas liberaciones, los mecanismos de control y represión siguen operando, lo que mantiene viva tanto la indignación como la exigencia de derechos humanos, justicia y garantías reales para la participación ciudadana”, explicó Lexys Rendón, codiractora del Laboratorio de Paz, a Crónica Uno.

La investigadora, y defensora de Derechos Humanos, expuso que las manifestaciones pacíficas de las últimas semanas en las que se han convocado vigilias, misas, pernoctas, y actos públicos se retomaron tras el “resquicio político y social” que se abrió paso el 3 de enero y que marcó un cambio en el escenario político.

Fotografía: Armando Diaz

Asegura que las amenazas de nuevas incursiones y el tutelaje de las autoridades internas por parte de Estados Unidos (EE. UU.) genera un panorama en el que la liberación de los presos políticos se convirtió en un tema central, que transversaliza todos los sectores e intereses por ser “fundamental para una transición y redemocratización del país”.

Además, apuntó, porque al tener tal relevancia, cuenta con “un margen de protección” en las acciones que surjan a partir de dicha exigencia.

“Al estar inserto en un proceso de interacción y acuerdo entre actores internos y externos —especialmente con EE. UU.— que puede condicionar los incentivos económicos, la permanencia de quienes hoy gobiernan y su no extracción, coloca una burbuja de seguridad de actuación en este tema para diversos actores de la sociedad civil”.

Foto: Crónica Uno

Un cambio en las formas

Como si la línea de policías fuese invisible, el 20 de enero decenas de manifestantes cruzaron la calle que divide la plaza de Parque Carabobo de la sede del Ministerio Público, en Caracas. 

Allí, justo en la puerta, gritaron consignas exigiendo libertad para los detenidos por razones políticas, y obviaron casi por completo la presencia de los funcionarios policiales que, contrario a sus actuaciones intimidatorias del pasado, pedían a los manifestantes mantenerse en la entrada, sin atravesar la puerta del edificio. 

Crónica Uno

Diego Casanova, miembro del Comité por la Liberación de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) –y quien encabezó el reclamo de aquel día– explicó que hay entusiasmo entre la ciudadanía, que se activa poco a poco, y se hace parte nuevamente de reclamos y exigencias públicas bajo el paraguas de protección que genera –según cree– la debilidad demostrada por el grupo en el poder, tras la incursión militar estadounidense. 

“Hay, por supuesto, una expectativa en la gente y lo ves en el momento en el que los funcionarios en la calle, a pesar de que han hecho algunas cosas, han intentado como entorpecer u obstaculizar las protestas, sobre todo en materia de presos políticos, ahora han sido cautelosos, han utilizado otros mecanismos, no los tradicionales que es la represión abierta, sino otras formas como la manipulación, el chantaje, las amenazas”.

Reactivación del espacio cívico

El activista cree que en este momento es fundamental mantener encendida la chispa de reclamo cívico, siempre en el marco constitucional, y al que se vayan sumando sectores de la vida pública que entiendan la importancia de acompañar a las víctimas en sus luchas y exigir respeto y reparación. 

“Hay que seguir entusiasmando a la gente salga a defender sus derechos, todo en marco de la Constitución (…) La Constitución es el mejor marco para exigir, para denunciar. Porque, además, estamos muy conscientes de que ninguno de los que están actualmente en el poder la respeta y que ninguno cumple con la Constitución”.  

Foto: Crónica.Uno

Con esto coincide Rendón, quien señaló que las organizaciones de derechos humanos y colectivos cívicos que han documentado las detenciones arbitrarias y condiciones inhumanas en Venezuela, ven con buenos ojos anuncios como el de excarcelaciones masivas, y que estos abren la oportunidad de que el espacio cívico se reactive. 

“Esa expectativa de que la liberación de detenidos ofrece un puente para aliviar tensiones y abre espacios de actuación en lo público y mediático es lo que hoy aglutina a la mayoría de las personas, de forma aún tímida por la represión, pero contundente”, aclaró. 

No obstante, la especialista apunta que una recuperación plena del espacio cívico requiere la derogación de medidas como el actual decreto de conmoción vigente, que coarta libertades fundamentales, así como el desmontaje de las estructuras que criminalizan a la disidencia. 

Foto: Crónica.Uno

“Eso, junto a otras acciones va a permitir la recuperación de libertades asociativas, incluyendo el derecho a manifestar pacíficamente, la recuperación del espacio público y el ejercicio de la libertad de expresión de forma amplia, sin miedo a ser víctima de persecución política y violacion a derechos humanos”, consideró la codirectora del Laboratorio de Paz. 

La juventud también se suma 

Los estudiantes universitarios conforman uno de los gremios que se ha sumado activamente a la queja pública de madres, padres, hermanos, hijos y esposos de los presos políticos. 

Rosa Cucunubá, vicepresidenta de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), manifestó a Crónica Uno su orgullo por la respuesta de los venezolanos a la coyuntura generada por el bombardeo estadounidense.

Foto: Crónica Uno

Aseguró que las movilizaciones actuales son pacíficas y requieren que todos los sectores de la sociedad civil se sumen para “unir fuerzas” y se sienta el clamor por la libertad y el respeto a los derechos humanos. 

“Estamos en un momento en el que el país amerita que alcemos la voz y el movimiento estudiantil lo entendió. Por eso, nosotros dimos un paso adelante, para que la gente vea que alzamos la voz frente a las injusticias que suceden en nuestro país”,

manifestó y aclaró que la libertad de los presos políticos es una causa que une a todos los venezolanos.

Aunque los entrevistados coinciden en que la represión no ha cesado, la esperanza y la expectativa de finalmente ver reivindicadas algunas luchas son un aliciente para alzar la voz. 

“Hemos salido, hemos alzado la voz, hemos visitado a los familiares de los presos políticos, aquellos que no quieren acercarse a los centros de reclusión porque les da miedo, han ido a donar distintos insumos y los que están afuera han prestado las plataformas para poder hacerle difusión al mensaje de lo que realmente pasa dentro del país. Todos nos hemos sumado”, celebró. 

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