Foto: Crónica Uno

Restaurantes, centros comerciales, estaciones de servicio y espacios de recreación fueron visitados por familias, parejas y trabajadores que, con algo de miedo, retomaron su rutina, luego del bombardeo de EE. UU. la madrugada del 3 de enero.

Caracas. Este martes, 6 de enero, Caracas luce como en cualquier otro año en los que inicia la reactivación comercial tras las vacaciones decembrinas. Pero este 2026 algo es distinto, el sentimiento en la calle no es pereza por retornar a la normalidad tras el descanso, es miedo, lo que produce estar fuera de casa en medio de la inestabilidad que genera un bombardeo extranjero y la captura de quien ocupaba la silla presidencial. 

“Es obvio que hay temor, pero tenga o no tenga miedo me toca salir a la calle y cumplir con mi trabajo porque necesito sostenerme y porque debo cumplir con mi función en la sociedad”, dijo a Crónica Uno una chica que caminaba tranquilamente por el bulevar de Sabana Grande.

Además de temor, zozobra, miedo, angustia, incertidumbre y expectativa son algunas de las palabras que más repiten los venezolanos desde el sábado, 3 de enero, cuando un bombardeo de EE. UU. sobre varias ciudades de Venezuela concluyó con la detención de Nicolás Maduro, quien se autodenominó “prisionero de guerra” y es juzgado en Nueva York por delitos asociados al narcotráfico.

Foto: Crónica Uno

Este martes, a tres días del bombardeo, la capital venezolana se reactivó casi completamente. En el este, centro y oeste de la ciudad ya no se ven colas en las tiendas de alimentos y los centros comerciales, restaurantes y otros establecimientos recreativos abrieron sus puertas al público. 

Una pareja que come helado, otra sentada en un banquito con una conversación, familias en las mesas de la feria, gente que compra televisores y otros electrodomésticos y algunos viendo zapatos o ropa. Así lució uno de los centros comerciales más concurridos de Caracas, ubicado en Chacao. 

Muchos de los que paseaban en la zona portaban uniformes de trabajo, pero también había quienes salieron a “distraerse” hasta con sus hijos menores de edad.

“La verdad han sido días de mucha tensión y decidimos arriesgarnos y salir un rato porque estar encerrados con los niños en la casa y, además, con esta angustia es demasiado”, dijo a Crónica Uno, Ana Carrillo. 

“Con cuidado”

El transporte público también se activó este martes en Caracas. A diferencia del fin de semana, este 6 de enero hubo camionetas a la espera de pasajeros en las paradas de transporte, pero muchos admitían que más que atender el llamado del Ejecutivo a volver a sus jornadas, la gente salió por obligación y “por necesidad”.

Foto: Crónica Uno

Adolfo Campos es transportista y trabaja en una línea que cubre la ruta Caracas-Guarenas. Él asegura que retomó sus labores este lunes, pero que su familia está muy preocupada de que esté en la calle en medio del conflicto político desatado en el país y le pide andar con cuidado. 

“La zozobra está ahí, pero uno sale por necesidad y ya si veo algo raro pues me voy corriendo porque no puedo prevenir algo que no sé si sucederá, pero tampoco me puedo quedar en la casa esperando que la comida me caiga del cielo”, explicó. 

Para Ana y Juan, una pareja de jóvenes de 21 y 23 años de edad, salir y retomar actividades es fundamental para los venezolanos. Mientras paseaban por un centro comercial de Caracas, relataron que en Petare, donde viven, los vecinos se muestran muy asustados, pero todo el mundo ha salido a trabajar.

Foto: Crónica Uno

Algunos de los caraqueños refieren que este martes es el primer día del año en el que el transporte los ayudó en su rutina, pues luego del bombardeo no había forma de desplazarse para quienes viven en barriadas populares, pero aún así muchos caminaban. 

“Creo que la gente sabe que tiene que seguir adelante porque aquí siempre pasan cosas y uno siempre tiene que lidiar con algo: con la policía, con los colectivos, con las marchas, con las protestas, con la falta de agua, de luz. Aquí siempre pasa algo, pero igual aquí siempre seguimos”.

dijo una mujer que recorría Chacaíto, quien buscaba unas medicinas para su madre.

El expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarán un juicio en Nueva York, Estados Unidos, por delitos de narcotráfico, luego de que el gobierno norteamericano los detuviera, la madrugada del 3 de enero, durante una intervención en Caracas. También hubo bombardeos en puntos de La Guaira, Aragua y Miranda.

Lea también:

Expertos reiteran que despliegue de civiles armados en las calles es inconstitucional