El plan piloto de gasolina “superpremium” a $1 por litro plantea un posible aumento de la regular, hoy en $0,50. Oswaldo Felizzola, coordinador del Centro Nacional de Energía y Ambiente de Venezuela, advierte que el ensayo medirá capacidad de pago y podría abrir paso a un ajuste a $0,75, con impacto en transporte y precios.
Caracas. El reciente lanzamiento de una gasolina “superpremium” a 1 dólar por litro, precio que duplica la tarifa actual de la gasolina regular en Venezuela, abre la puerta a un posible aumento del combustible de mayor consumo en el país. La medida, presentada como plan piloto por Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa), podría convertirse en antesala de un ajuste más amplio en la política de precios.
Pdvsa inició, durante el asueto de Carnaval, considerada una temporada de alta movilidad interna, la distribución del nuevo combustible, disponible por ahora en solo seis estaciones de servicio de Caracas.
De acuerdo con datos de las autoridades nacionales, difundidas medios estatales, la gasolina tiene 97 octanos. El octanaje mide la capacidad del combustible para resistir la detonación prematura dentro del motor, lo que la orienta a vehículos modernos o de alta cilindrada. No obstante, puede ser utilizada por cualquier unidad del parque automotor venezolano.
Para evaluar el alcance de la medida, Crónica Uno consultó al coordinador del Centro Nacional de Energía y Ambiente de Venezuela, Oswaldo Felizzola, quien señaló que la distribución podría expandirse con rapidez a otras ciudades del país.

Tarifa insostenible
Actualmente, la gasolina regular, que es la más utilizada por conductores particulares y transporte público, se comercializa a 0,50 dólares por litro. Según el especialista, ese monto no permite cubrir los costos de mantenimiento de las refinerías, lo que reabre el debate sobre la sostenibilidad del precio vigente.
“La actual tarifa de 0,50 centavos de dólar por el litro de gasolina regular hace muy difícil recaudar capital para poder hacer los mantenimientos a las refinerías. El 40 % de la producción de una refinería va hacia nosotros los venezolanos y nosotros somos los que tenemos que financiar el proceso de refinación de la producción venezolana”, precisó el ingeniero mecánico.
Indicó que las licencias otorgadas por Estados Unidos son claras: están dirigidas a incrementar la producción petrolera, no a fortalecer los procesos de refinación de los que se obtienen combustibles como gasolina y diésel.
“A mucha gente no le gusta que yo diga esto, pero debo repetirlo, nosotros los venezolanos debemos pagar nuestra refinación de combustible. Sin duda, este nuevo combustible es para medir un poco si el venezolano está en la capacidad de comprar una gasolina más cara y, en base a eso, se podría tomar una decisión de aumentar el precio de la gasolina regular a 0,75 centavos de dólar”,
expuso.
El eventual aumento de 0,50 a 0,75 dólares por litro implicaría un ajuste del 50 % sobre el precio actual. Tal alza tendría un impacto directo en el transporte y, en consecuencia, en la estructura de costos de bienes y servicios. Aunque la medida no ha sido anunciada oficialmente, el plan piloto funciona como referencia de mercado para evaluar la disposición de pago de los consumidores.
Gasolina para todo el país
La capacidad de refinación, es decir, la cantidad de crudo que puede procesarse diariamente para convertirlo en combustibles, ha sido un punto crítico en los últimos años, especialmente en regiones donde persisten colas prolongadas para surtir gasolina. El argumento técnico plantea que sin recursos adicionales no sería posible estabilizar el suministro.
En ese contexto, el especialista sostuvo que un incremento de 0,25 centavos de dólar en la gasolina regular permitiría generar recursos. Con estos fondos Pdvsa debería ejecutar mantenimientos y elevar su capacidad de refinación. De este modo fortalecería las reservas de combustible del país.
“Esta opción de subir el precio de la gasolina a 0,75 de dólar debemos verla como el mecanismo para que todos los venezolanos podamos tener acceso al combustible. Lamentablemente en la actualidad no es así, porque no podemos olvidar las regiones andinas, algunas partes del Zulia, partes del centro del país, donde se deben hacer horas de cola para poder echar gasolina. Esto nos da a entender que debemos recuperar nuestra capacidad de refinación lo más pronto posible”, dijo.

¿Adiós subsidio?
Por otra parte, Oswaldo Felizzola afirmó que, a futuro, es probable que el subsidio a la gasolina desaparezca por completo. El subsidio, un mecanismo mediante el cual el Estado asume parte del costo del combustible para ofrecerlo a menor precio, ha sido históricamente una característica del mercado venezolano. Su eventual eliminación marcaría un cambio estructural en la política energética.
“Sabemos que el subsidio es para aquellos venezolanos que no tienen la capacidad económica para poder pagar la tarifa de 0,50 centavos de dólar, sin embargo, estar personas pasan tantas horas haciendo las colas para surtir esta gasolina, que al final terminan siendo improductivos. A la larga Pdvsa tomará la decisión de descontinuarla porque Pdvsa no tiene la capacidad de seguir sosteniendo esa estructura”,
alertó.
El profesor del IESA advirtió que el esquema de gasolina subsidiada se presta para prácticas irregulares.
“Hay muchas personas que se benefician con esta gasolina, no obstante, también hay muchas personas que hacen negocio con esta gasolina. Uno ve como llenan los tanques algunas cuadras más adelante sacan ese combustible para venderlo en las zonas donde es difícil el acceso a la gasolina, hasta en 2 o 3 dólares por litro. Con el aumento de la gasolina se acabará con esta mafia”, alegó.

Apuesta a la renovación
Pablo Contreras, mecánico automotriz con más de 30 años de experiencia, explicó a Crónica Uno que la nueva gasolina premium de 97 octanos resulta idónea para vehículos nuevos y motores de alta cilindrada. Aclaró, sin embargo, que puede emplearse en cualquier unidad del parque automotor.
“Esta gasolina es ideal para usarla en carros nuevos, en camionetas de 6 y 8 cilindros, en carros deportivos, porque esos motores están diseñados para sacarle el máximo provecho a ese combustible, además el manual del fabricante te dice cual es el mejor combustible para tu motor. Es bueno aclarar que lo puede utilizar en cualquier carro, pero en carros de pronto carburados, quizás no rinda de la mejor manera”, adelantó.
Recordó que, aunque es la primera vez que se comercializa en el país gasolina de 97 octanos, en las décadas de 1980 y 1990 también se ofrecía gasolina premium de 95 octanos.
“Antes se podía echar gasolina de 87, 91 y 95 octanos, esta última era la más costosa y que se conocía como gasolina premium. Hoy en día la gasolina regular, es decir, la de 0,50 dólares por litro, tiene un octanaje entre 93 y 95, así que la recomendación es seguir utilizándola, porque además genera un ahorro importante para las personas”.

Certificación de calidad
Respecto a si la gasolina de 97 octanos es de mejor calidad que la regular, anticipó que es necesario realizar pruebas para verificar su pureza. Hasta entonces, cualquier afirmación sobre su superioridad sería prematura.
“La gasolina que se produce en Venezuela no es de mala calidad, el gran problema es que se vende con muchas impurezas sólidas, esto hace que se tapen los filtros, los inyectores, las tuberías, se ensucien los carburadores, en motores viejos y por eso se termina dañando la bomba»,
advirtió.
Añadió que “si esta gasolina de 97 viene con un filtrado adecuado y sin residuos, entonces podemos decir que será de mejor calidad, pero si viene con residuos, no estamos haciendo nada, por eso tenemos que probarla”.

Solo en seis estaciones
El plan piloto se desarrolla en seis estaciones de servicio ubicadas en El Hatillo, Terrazas del Club Hípico, Tamanaco, Blandín, La Floresta y Altamira, que comenzaron a despachar este combustible el lunes, 16 de febrero.
Trabajadores de estas estaciones han revelado que la gasolina premium es 100 % refinada en Venezuela e incorpora aditivos importados que elevan su octanaje. Indicaron, además, que el pago se realiza exclusivamente en divisas en efectivo, excluyendo cualquier cancelación en bolívares o a través de sistemas electrónicos nacionales.
Los surtidores de estas estaciones ya están configurados para el despacho de gasolina de 97 octanos bajo esta modalidad de cobro.
Por ahora, la experiencia se limita a seis puntos en la ciudad. Queda por definirse si el plan piloto se expandirá a otras regiones y, sobre todo, si servirá como antesala de un ajuste en el precio de la gasolina regular. Esta decisión tendría implicaciones económicas y sociales de alcance nacional. El desarrollo de esta medida marcará el rumbo inmediato de la política de combustibles en Venezuela.
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