El opositor Freddy Superlano cumple un año detenido este 30 de julio. Es uno de los presos políticos en condición de aislamiento prologando. Su esposa, Aurora Silva, solo tiene como fe de vida la ropa sucia que le entregan cada semana en el Sebin de El Helicoide.
Caracas. Dos niñas que se preguntan si su papá vive o no, una familia que se volvió nómada y la incertidumbre infinita representan los 365 días que el dirigente opositor Freddy Superlano cumple privado de libertad.
Su familia no sabe nada de él desde el 30 de julio de 2024, dos días después de las elecciones presidenciales, cuando cinco hombres encapuchados y vestidos de negro lo bajaron de la camioneta en la cual se trasladaba en Caracas y se lo llevaron detenido.
A un año de aquel momento que quedó registrado por una cámara de seguridad, la paquetería que reciben para él en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide es la única certeza que tiene su esposa, Aurora de Silva de Superlano.
“Hoy se cumplen 12 meses, un año de la detención arbitraria de Freddy, 12 meses en aislamiento prolongado y total incomunicación. Freddy tiene 12 meses que no sabe absolutamente nada del mundo exterior, no hemos podido verlo ni hablar con él, ni una llamada. Nuestra única fe de vida a lo largo de estos 12 meses ha sido la ropa sucia que nos entregan y la poca información que nos dan a las afueras los custodios”, explicó a Crónica Uno.

¿Está vivo o está muerto?
Aurora relata que toda la familia está afectada por este tema. Los padres de Freddy son personas adultos mayores y la preocupación por su hijo los hizo empeorar y deprimirse.
En cuanto a las dos hijas que tienen juntos, de cuatro y siete años, hacen preguntas constantes sobre el estado de su papá y cuestionan el no haberlo visto en un año entero.
“Nosotros tenemos dos niñas pequeñas, de siete y cuatro añitos, que tienen un año que no han visto a su papá. Ya en las últimas semanas me han preguntado si de verdad su papá está vivo o está muerto, porque a pesar de su corta edad, pues están claras de los tiempos. Iniciaron un año escolar sin su papá, lo culminaron y van a iniciar otro sin su papá, saben que en un año no lo han visto”, contó Aurora.
La familia de Freddy está residenciada en el estado Barinas y la situación que atraviesa obliga a Aurora a dejar a sus hijas solas, cada ocho días, para viajar a Caracas a entregar lo que considera que su esposo requiere en la prisión. También se moviliza para hacer diligencias legales y para exigir su libertad.
Antes de la detención Freddy, coordinador nacional de Voluntad Popular, era quien viajaba frecuentemente a Caracas como parte de su agenda en la política, mientras su familia lo esperaba en Barinas.

Aurora y el partido político, del que Freddy forma parte, no cesa de denunciar la tortura a la que lo someten. Toda la familia es víctima del aislamiento prolongado del político ya que no le permiten visitas, llamadas o una defensa justa. Tampoco tienen información sobre el proceso que se lleva en su contra.
Un caso pesado
Freddy fue sometido a desaparición forzada hasta el el 1° de agosto de 2024, denunciaron sus familiares y abogados. Ese día Tarek William Saab, fiscal general designado por la extinta Asamblea Nacional Constituyente, informó que el político estaba en “buen estado de salud” y “cooperando” con la investigación de un supuesto ataque al sistema electoral el 28 de julio, en las elecciones presidenciales.
Aurora aseguró que su esposo es uno de los 17 presos políticos que se encuentran en condición de “total aislamiento” dentro de El Helicoide. A las instancias a las que acudió para denunciar esta situación y exigir que le permitieran visitarlo le respondían que se trataba de “un caso pesado”.

“Hasta hace unos meses las respuestas que nos daban era que el caso de Freddy era un caso pesado y que teníamos que esperar a que la presidencia directamente autorizara la visita, es decir, que Nicolás Maduro llamara y le autorizara la visita a Freddy”, aseveró.
A pesar de la desinformación, Aurora sigue recibiendo paquetes con ropa sucia y entregando la limpia de vuelta sin saber si es su esposo quien la usa, quien la recibe. Su único sustento en todo este año son los rumores.
“No tengo información certera de si él ha sido torturado físicamente, pese a todos los rumores que han llegado a nuestros oídos a lo largo de este tiempo, pero como no he podido hablar con él, pues no lo sé. En ocasiones, hasta hace poco, las visitas que entraban de los otros detenidos lo habían visto en varias ocasiones a lo lejos”, contó.
Explicó que ahora ni siquiera cuenta con los testimonios de otros familiares que lo vean, pues, en este momento, “ellos están en total aislamiento e incomunicación hasta de los otros presos que están allí detenidos”.
Totalmente aislado
La familia de Freddy acudió a instancias nacionales e internacionales para denunciar el aislamiento del dirigente opositor, pero no reciben respuesta oficial de ningún organismo de seguridad del país al respecto.

A Freddy lo imputaron por los delitos de incitación al odio, asociación para delinquir, traición a la patria, conspiración y terrorismo. Su esposa explicó que la audiencia de presentación fue el 2 de agosto y la audiencia preliminar el 14 de agosto, ambas telemáticas.
No obstante, más allá de esta información no han podido tener mayores detalles del caso ni acceso al expediente, pues “ni la defensora arbitrariamente impuesta ha podido entrar al Helicoide a verlo”.
La defensora pública asignada al caso, tal como cualquier abogado en un caso penal, tiene la obligación de comunicarse con su defendido para preparar sus alegatos y defensa. Además, debe tener acceso al expediente y garantizar la tutela judicial efectiva que es obligación del Estado.

El excandidato a la primaria presidencial de la oposición, como muchos otros, tampoco tiene derecho a designar un abogado de su confianza. En este sentido Joel García, abogado de Freeddy Superlano –designado por su familia– insiste en que al político se le violan todos sus derechos.
Superlano fue diputado de la Asamblea Nacional y ganó la gobernación del estado Barinas a finales del 2021, pero una inhabilitación exprés le negó el cargo.
En 2023 fue candidato a la primaria de la oposición de cara a las elecciones presidenciales del 29 de julio de 2024. Sin embargo, se retiró y ofreció su apoyo a María Corina Machado, quien ganó la primaria.
Tras casi un mes de su detención la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a Superlano por considerar que “se encuentra en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos”.
Y en mayo de 2025 la CIDH emitió medidas a favor Aurora Silva de Superlano, y a sus dos hijas, ante las amenazas y hostigamiento del cual son víctimas por las denuncias públicas sobre la situación de Freddy Superlano.


Los comentarios están cerrados.